Con una publicación en sus redes, emitida en la noche del martes 7 de abril, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, respondió con ironía a los señalamientos de su par colombiano, Gustavo Petro, que calificó de “campos de concentración de población civil” las cárceles creadas durante el régimen de excepción. Lo anterior, al replicar un informe periodístico del diario El País de España, su fuente de información.
Bukele, a través de su perfil de X y con un extenso mensaje, ofreció “facilitar el traslado del 100% de su población carcelaria” a Colombia bajo la condición de que se transfieran a todos los reclusos, incluidos los considerados presos políticos, “para sacar a miles del abismo de la exclusión”. Estas afirmaciones, como estaba previsto, causaron una serie de reacciones en las plataformas digitales en respaldo al gobernante.
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La tensión escaló a partir de la afirmación de Petro, que sostuvo, citando información publicada por El País, que el 36% de los encarcelados en El Salvador bajo el estado de excepción son personas inocentes. Esta cifra corresponde a más de 33.000 detenidos sobre los que no pesa ningún registro previo como miembros de pandillas, de acuerdo con documentos conocidos por el citado medio, lo que causó controversia.
Para Petro, “tener un 36% de personas presas inocentes, es un crimen contra la humanidad, se trata de campos de concentración de población civil, gente apresada porque tiene un tatuaje o es joven”, escribió en X. Afirmaciones a las que le salió el paso su par centroamericano, con cierto tono burlesco que no pasó desapercibido, pues hizo mención de lo que, en su concepto, sería la verdadera intención en su denuncia.
Antes había advertido sobre las consecuencias de esa política, pues “así no se disminuye una tasa de homicidios porque estás matando en vida a miles de jóvenes presos inocentes y a sus familias”, expresó Petro, al tiempo que trazó un paralelismo con las ejecuciones extrajudiciales perpetradas en Colombia. “Eso se llama terrorismo y sirve para conseguir apoyo popular ignorante y después siguen los ciclos de venganza”, dijo.
Y remarcó que estos datos reflejan que más de un tercio de los detenidos bajo el régimen de excepción no estaban vinculados previamente a estructuras criminales. “Hay una enorme cantidad de inocentes presos en campos de concentración de El Salvador. Eso no se le llama justicia, se llama cocinar la nueva violencia destrozando seres humanos”, reiteró Petro en sus señalamientos a Bukele, que causaron polémica.
La llamativa respuesta de Nayib Bukele a Gustavo Petro: se mofó de su espíritu ‘libertador’
Lejos de rectificar, Bukele devolvió la crítica a través de una invitación formal a Petro. “Si, como usted sostiene, en nuestro país existen ‘campos de concentración’, estaríamos frente a una situación que no admite términos medios, sino decisiones firmes en favor de la dignidad humana”, expresó el presidente salvadoreño, que respondió a su homólogo colombiano y desestimó sus señalamientos.
En ese espíritu, El Salvador está dispuesto a facilitar el traslado del 100% de su población carcelaria, todos, incluyendo los llamados presos políticos y cualquier otro caso que considere viole su política del ‘amor y la vida’“, agregó el presidente salvadoreño, que impuso solo una única condición para acceder a un traslado de los presos que actualmente están en mega establecimientos construidos por su administración.
En efecto, en esta línea, añadió que El Salvador facilitaría el traslado de la totalidad de los reclusos, y reiteró la condición de trasladar absolutamente a todos los detenidos, sin excepción. “Porque si se trata de ‘campos de concentración’, incluso un solo detenido que permanezca allí sería inaceptable”, expresó el mandatario, en relación con un modelo que fue adoptado desde 2019, y extendido durante 48 oportunidades.