La controversia por la financiación de campañas políticas volvió al centro del debate luego de que la representante a la Cámara por el Pacto Histórico Mafe Carrascal cuestionara la transparencia de los aportes recibidos por el exconcejal de Bogotá y militante del Centro Democrático, Daniel Briceño.
En su cuenta de X, la congresista expresó: “¿cómo es posible que no exista ningún reporte en Cuentas Claras sobre las ‘constructoras’ que, según él, lo financiaron?”. El señalamiento surgió tras una intervención pública de Briceño, donde aseguró que sus donantes estaban debidamente registrados.
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Durante una entrevista en CityTV, Carrascal insistió en obtener detalles sobre el origen de los recursos de campaña de Briceño. “Y, y nunca me pudiste responder sobre tu financiación”, planteó la representante.
El exconcejal respondió: “Lo único que sí es que hay empresas formales, está ahí en Cuentas Claras. Hay constructoras”, dejando entrever que los registros se encontraban disponibles en el sistema oficial de rendición de cuentas.
La discusión escaló en X cuando Briceño replicó el mensaje de la congresista. En un trino, el exconcejal afirmó: “Señora Representante Carrascal, aquí mis donantes, pero muy difícil hacerle la tarea si no sabe buscar”. Además, invitó a Carrascal a revisar su curso gratuito sobre verificación de empresas, objetos sociales y composición accionaria, asegurando que la información era fácilmente accesible.
La confrontación puso de relieve los desafíos que persisten en materia de transparencia y acceso a la información pública. Mientras la representante cuestionó la ausencia de reportes específicos sobre las empresas vinculadas a la construcción, el concejal defendió la exhaustividad de sus informes.
“Le recomiendo mi curso en el que enseño a verificar empresas, objetos sociales, composición y demás, es totalmente gratuito y entretenido”, indicó Briceño en su mensaje dirigido a la congresista.
La controversia se desarrolló en un contexto donde la opinión pública demanda cada vez mayor claridad sobre el origen de los recursos que financian la política.
Cruce entre Carrascal y Briceño por cifras de gastos en campañas a la Cámara
El debate sobre los gastos electorales en Bogotá ya había generado un cruce de declaraciones entre la representante María Fernanda Carrascal y el congresista electo Daniel Briceño, luego de la difusión de una gráfica con cifras de reposición de votos correspondiente a las campañas a la Cámara.
El origen de la controversia fue una imagen publicada por la revista Cambio y compartida por Briceño en sus redes sociales, donde se mostraba que la lista cerrada del Pacto Histórico, en la que participa Carrascal, reportó $2.994 millones en gastos.
Carrascal salió al paso de la información, aclarando que ese valor no corresponde a un gasto personal. Según explicó, “reportamos $2.994 millones en gastos de toda la lista cerrada a Cámara por Bogotá del Pacto Histórico, es decir, para 17 candidatos”.
La congresista enfatizó que, en este tipo de listas, los recursos se distribuyen entre todos los aspirantes, lo que modifica la interpretación de las cifras. “El gasto promedio por candidato en esa lista sería inferior al de otras campañas”, señaló.
En su respuesta, Carrascal también realizó una comparación directa con los gastos individuales de Briceño. “Solo usted gastó $410 millones, muy por encima de nosotros. ¿Qué lista sale más barata?”, preguntó. Además, contrastó los montos reportados por el Centro Democrático en Bogotá, que, según sus cifras, sumaron $4.370 millones para 18 candidatos, generando un promedio mayor por aspirante que el de la lista que representa.
La congresista insistió en que la naturaleza de las listas, cerradas o abiertas, debe ser un factor central al analizar los gastos de campaña. Destacó que, en las listas cerradas, los costos se asumen de manera conjunta, mientras que en las abiertas suelen ser individuales.
Por su parte, Briceño respondió que la gráfica difundida no era de su autoría. “La gráfica es de Cambio, no mía”, afirmó. El representante electo evitó profundizar en la discusión sobre promedios y se limitó a referirse a la procedencia de la información compartida.