La operación en Barranquilla culminó con la detención de Joshua David Linney, alias El Grande, un ciudadano estadounidense requerido por la justicia de Estados Unidos tras ser señalado como responsable del diseño de rutas para el envío de drogas desde Colombia que operaba desde Santa Marta.
Lo más sorprendente del caso es que cientos de viajeros y turistas nacionales y extranjeros se toparon en más de una ocasión con Linney, debido a que él mismo atendía un pequeño emprendimiento por el sector de Minca, en la capital del departamento de Magdalena.
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El ciudadano estadounidense fue capturado tras vivir más de tres años bajo la apariencia de un anfitrión turístico, mientras, según documentos judiciales citados por la revista Semana, encabezaba una red internacional de narcotráfico asociada a Los Pachenca, como también se le conoce al grupo criminal Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (Acsn).
“El Grande” se integró a la vida local de Minca con una caseta que ofrecía alimentos y bebidas a turistas, y donde, según el expediente, también suministraba estupefacientes.
Pero la fachada fue armada por completo, porque a través de redes sociales se puede observar en el perfil de Instagram @felizviajekioskminca cómo era el día a día de Linney en Santa Marta.
El criminal norteamericano se presentaba como un extranjero atraído por la naturaleza y las tradiciones ancestrales de Colombia, y así fue como adoptó un bajo perfil y evitó el protagonismo, aunque su negocio se volvió punto de encuentro para visitantes interesados en servicios alternativos y turismo ancestral.
Joshua David Linney, el estadounidense capturado en Colombia y señalado de ser socio de Los Pachenca en Santa Marta
Las autoridades, de acuerdo con lo que señalan los expedientes, atribuyen a Linney un papel como socio de la organización criminal conocida como Los Pachenca, y los nexos de negocios ilícitos se posibilitaron gracias a que el estadounidense habría utilizado su condición migratoria para facilitar el envío de droga a Estados Unidos.
Por todo lo anterior, “El Grande” se convirtió en un objetivo prioritario para el FBI y la Dijín de la Policía Nacional de Colombia.
El expediente judicial detalla que la fachada de Linney se sostenía sobre una caseta que ofrecía, además de productos gastronómicos, estupefacientes en un menú dirigido a turistas extranjeros.
La operación incluía la coordinación de envíos internacionales de cocaína y anfetaminas, y en especial tras un primer intento fallido de Linney en el aeropuerto de Barranquilla en abril de 2024, cuando fue capturado mientras intentaba trasladar droga en una bolsa de avena.
En esa ocasión, según el informe citado por el mismo medio, las pruebas forenses confirmaron la presencia de anfetaminas camufladas en el equipaje del estadounidense.
A pesar de quedar en libertad por vencimiento de términos tras esa primera detención, Linney reforzó su red de contactos criminales fuera de Colombia, delegando los envíos de droga a través de los Conquistadores de la Sierra (Acsn o “Los Pachenca”).
El objetivo del FBI que se escondía bajo la fachada de emprendedor en Santa Marta: “El Grande”
Su vida cotidiana en Minca se documentó en detalles por medio de las redes sociales, donde publicaba imágenes de su hogar, la inauguración de su caseta y reuniones comunitarias, lo que facilitó el trabajo de los investigadores, tanto en el perfil del kiosco, como en su cuenta personal.
La captura definitiva de Linney se produjo en Barranquilla, mientras paseaba por la ciudad luego de asistir al Carnaval 2026.
Agentes de la Dijín y del FBI lo abordaron en la vía pública, informándole que existía una orden de captura con fines de extradición emitida por Estados Unidos.
En el expediente consta que una corte en Florida espera su extradición, en la que enfrenta cargos y sentencias pendientes por tráfico de estupefacientes.
Asimismo, y según fuentes de la Fiscalía General de la Nación consultadas por la misma revista, no se descarta que una de las maniobras judiciales que podría utilizar la defensa de Linney será postergar su extradición presentándose como miembro activo de los Conquistadores de la Sierra y argumentando la agenda de az total, estrategia utilizada por otras figuras del crimen organizado en la región.
Este caso hace recordar al líder de dicha organización criminal, Naín Pérez Toncel (al que además de ser conocido como alias “Bendito Menor”, también lo mencionan como “El Menor” y “Naín”, publicó una carta abierta el 24 de enero de 2026 y dirigida al presidente Gustavo Petro, en la que señaló su disposición para avanzar en un proceso de paz.
La caseta de Linney en Minca, asociada al lema “feliz viaje”, permanece cerrada mientras avanzan los trámites de extradición, mientras que el hoy detenido aguarda en Bogotá el desenlace del proceso judicial en su contra.
La extradición de Linney permanece en trámite bajo custodia de la Dirección de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, mientras se cumplen los requisitos legales para su comparecencia ante la Corte Distrital para el Distrito Medio de Florida.