La muerte de una madre y su hijo de 10 meses en Bogotá, inicialmente atribuida a un accidente de tránsito, está siendo investigada como feminicidio y homicidio agravado tras hallazgos forenses que contradicen la versión original.
La Fiscalía señala al padre, Hugo Fernando Silva, pareja de la víctima, como principal sospechoso de haber fingido un siniestro vial para encubrir el doble crimen.
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Las autoridades consideran que las muertes de la mujer y su hijo en Bogotá no fueron resultado de un accidente de tránsito, sino un doble asesinato.
Los análisis forenses evidenciaron lesiones incompatibles con un choque y revelaron el uso de arma blanca en el cuello de la madre, además de hallazgos técnicos y testimonios que permitieron a la Fiscalía descartar el siniestro vial y formular cargos penales.
Evidencia forense y reconstrucción del crimen en Bogotá
Los hechos ocurrieron la madrugada del 12 de diciembre en el barrio Bosque Popular. Hugo Fernando Silva, su pareja Karen Cecilia López y su hijo abordaron un Volkswagen gris rumbo a la casa del padre del acusado.
De acuerdo con la información obtenida por El Tiempo, López y el bebé murieron esa noche, mientras Silva fue hallado inconsciente tras estrellar el vehículo contra un árbol.
La hipótesis de la Fiscalía, según el medio mencioando, cambió con el dictamen técnico de Medicina Legal. El fiscal Javier Ricardo Rey explicó que López no falleció por el choque, sino por una “herida cortopunzante en el cuello”, asociada al uso de cuchillo dentro del automóvil. Los forenses reportaron que “la lesión vascular sobre la carótida izquierda” no presentaba características compatibles con accidentes viales, como fracturas o desgarraduras típicas, y ubicaron la “ventana de muerte” entre las 00:42 p.m. y las 3:20 a.m.
El análisis de BlueStar en el automóvil reveló rastros de sangre en la parte trasera, el piso y el techo, indicios que según la investigación el acusado intentó limpiar. Investigadores hallaron bolsas plastica con objetos usados para ocultar pruebas y determinaron que la víctima no conducía el coche, ya que carecía de licencia y conocimientos para manejar.
Respecto al menor, la necropsia determinó que falleció por “trauma raquimedular cervical por mecanismo de aceleración y desaceleración”, coincidente con el impacto, aunque la Fiscalía sostiene que la colisión fue una maniobra deliberada para simular un accidente. Una paramédica intentó reanimarlo sin éxito, según testimonios recogidos por El Tiempo.
Motivos y antecedentes familiares en el doble homicidio
La Fiscalía sostiene que Silva actuó a raíz de conflictos en la relación y desacuerdos sobre la crianza de su hijo. De acuerdo con los documentos revisados por El Tiempo, testigos como Jineth - la mujer que habría reportado a las autoridades sobre el presunto siniestro víal- informaron a las autoridades del supuesto siniestro.
Por otro aldo, otra mujer identificada como Elizabeth, quien no se ha revelado la relación o parentezto con la pareja, refirió que Silva y López se conocieron en la aplicación Tinder, estableciendo relación desde mayo del 2024, hace dos años.
La investigación recopiló que, tras una cita en junio, López quedó embarazada en agosto de 2024 y el niño fue registrado solo con los apellidos maternos.
En noviembre, López recriminó a Silva por un moretón en el menor, lo que desencadenó una discusión. Para la Fiscalía, estos antecedentes muestran una relación marcada por control y conflicto, que precedió el crimen.
La reconstrucción judicial sugiere que Silva convenció a López de que manejara con el argumento de enseñarle a estacionar, y permanecieron más de dos horas en el vehículo.
En ese periodo, según la hipótesis, ocurrió el feminicidio delante del niño. Posteriormente, Silva limpió el auto, transportó los cuerpos y provocó el choque contra un árbol para aparentar un accidente.
Detención y cargos contra el presunto responsable
Tras el supuesto accidente, Silva fue hallado inconsciente y hospitalizado. La investigación avanzó durante tres meses, período en el cual la Fiscalía recopiló pruebas técnicas y testimonios, lo que resultó en la emisión de una orden de captura, reportó El Tiempo. La búsqueda se extendió a domicilios cercanos y la zona del incidente.
Durante un operativo policial, Silva escapó en un vehículo conducido de manera brusca por otra persona, obligando a las autoridades a realizar disparos al aire para intentar detenerlo, sin que se produjeran heridos.
Finalmente, las autoridades detuvieron a Silva y le imputaron cargos por feminicidio, homicidio agravado y ocultamiento de pruebas. Un juez ordenó prisión preventiva, basándose en la gravedad de los hechos y en la contundencia de la evidencia recolectada.
La actuación científica y técnica fue decisiva para desmontar la versión inicial y esclarecer el caso, demostrando que los intentos de manipular la escena resultaron insuficientes ante el avance de la investigación forense.