La utilización de un perro entrenado para atacar marcó un nuevo nivel de violencia en el barrio Luis Carlos Galán, en la localidad de Engativá, en el occidente de Bogotá, donde una mujer fue víctima de robo y resultó gravemente herida.
El hecho ocurrió en plena tarde del viernes 27 de febrero, en una de las ciclorrutas más transitadas de Bogotá, y pone en alerta a las autoridades y a la comunidad sobre las nuevas modalidades delictivas.
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La mujer denunció que, mientras intentaba defenderse, nadie intervino para ayudarla.
La víctima relató el episodio ante Noticias Caracol: “El día viernes sobre las 5:30 de la tarde, iba por la ciclorruta abajo de La Serena, a la altura del barrio Luis Carlos Galán, en mi moto eléctrica, y se me abalanzaron tres tipos, me tumbaron e inmediatamente me quitaron la moto, me robaron y me amenazaron con un cuchillo".
En este momento, la mujer detalló “tenían un pit bull adiestrado. Me lo pusieron para que me mordiera. Me mordió una pierna. Yo pedí ayuda a la comunidad. La comunidad no me ayudó. Me dijeron que eran del barrio”.
La ciclorruta donde se produjo el ataque conecta los sectores de La Serena, El Cortijo y Ciudadela Colsubsidio, siendo un paso obligado para quienes se desplazan en bicicleta o moto eléctrica. Aunque es una vía concurrida, los robos han generado un clima de inseguridad, especialmente para las mujeres.
La víctima denunció que, mientras intentaba defenderse, nadie intervino para ayudarla “Yo me siento totalmente vulnerada como mujer, que diariamente me tengo que transportar en este medio y pido mayor presencia de las autoridades en las ciclorrutas, porque definitivamente nosotros las mujeres somos las más atacadas con estos delitos”.
El caso fue puesto en conocimiento de la Secretaría de la Mujer y de la Secretaría de Seguridad, con la intención de que se investigue a fondo y se identifique a los responsables. El temor no es infundado: en Bogotá, cientos de mujeres reportan ser blanco de agresiones, acoso y robos tanto en la vía pública como en medios de transporte y comercios.
En episodios recientes, como el de Diana Ospina, quien estuvo cuarenta horas secuestrada, las víctimas han señalado que la respuesta de las autoridades y la solidaridad ciudadana resultan insuficientes.
Otro caso de hurto a mujer en Bogotá
En el sur de Bogotá, un inusual robo causó alarma entre los vecinos de la localidad de Bosa: una mujer denunció que hombres armados la agredieron para quitarle el cabello, un hecho que ha puesto en alerta a las autoridades y la comunidad local.
La víctima narró a La FM que los agresores la interceptaron cuando salía de un centro médico acompañada de su hijo pequeño. “Iba con mi hijo de la mano, eso fue lo que más me dio miedo. No buscaban mi celular, ni mi bolso, iban directamente por mi pelo”, expresó, dejando ver el temor que sintió ante la violencia y la precisión del ataque.
Según el testimonio de la afectada, los hombres primero le ofrecieron dinero a cambio de su cabello. Ante la negativa, la amenazaron con un cuchillo y, sin más, procedieron a cortarle el cabello en plena calle, robándolo antes de huir entre la multitud.
La mujer también contó que este tipo de asaltos no es nuevo en la ciudad. “Son extranjeros que están detrás de todo este robo de pelo, porque se dedican a vender pelucas con el cabello de uno y cuando usted les dice que no está interesada, pues lo cogen a uno a las malas, como me pasó a mí este fin de semana”, aseguró a La FM. Además, reveló que una de sus hijas fue víctima de un hecho similar hace un año.
El valor del cabello humano natural —especialmente el que no ha sido sometido a tratamientos químicos— puede alcanzar cifras elevadas en el mercado informal. Esto ha dado pie a la aparición de bandas especializadas en este tipo de hurto en Bogotá, según reportes de la Policía.