En la madrugada del 28 de febrero de 2026, misiles lanzados por Irán impactaron bases militares de Estados Unidos en Emiratos Árabes Unidos y otros países del Golfo, mientras detonaciones sacudieron ciudades como Dubái y Abu Dabi.
En respuesta, el país norteamericano, junto a Israel, desplegó la operación militar, denominada Rugido de león, que tenía como propósito impactar objetivos estratégicos relacionados con la capacidad armamentística de Irán y la presunta investigación nuclear avanzada del país persa.
Ahora puede seguirnos en nuestro WhatsApp Channel y en Facebook
Los efectos del bombardeo tuvieron alcance más allá de Irán. En la isla de Baréin, la reacción inmediata fueron explosiones, evacuaciones y desplazamientos en las inmediaciones de la base naval de Estados Unidos. Tatiana Rubio, ciudadana colombiana residente allí, declaró a La FM que tras el ataque se percibía “todo un caos”.
Según detalló, la presencia de humo en los alrededores de la base y personas movilizándose hacia los refugios, mientras que otras permanecían en sus viviendas. El cierre de vías generó congestiones y ciertos sectores de la población optaron por distanciarse de las instalaciones militares, que permanecen cerradas.
Rubio informó al medio citado que algunos vecinos acudieron a los refugios previamente localizados, aunque admitió que no existe en la isla una preparación regular para emergencias de este tipo. En su relato, confirmó que el ataque de Irán contra la base estadounidense fue verificado por medios locales, y que, aunque parte del personal logró evacuar, “probablemente aún quedaba gente en algunas de ellas”.
En cuanto a la presencia diplomática extranjera, Rubio señaló, en el mismo diálogo, que “mucho personal americano ha salido” y la embajada de Estados Unidos tenía en marcha un proceso de evacuación. La entrevistada remarcó que, aunque días antes se habían realizado pruebas de alerta en teléfonos móviles, la ofensiva tomó a la comunidad por sorpresa.
Respecto a la comunidad latina, Rubio puntualizó que en la isla residen “muchos latinos, incluyendo colombianos y venezolanos”, la mayoría empleados en el sector petrolero de Arabia Saudita. Describió que existe comunicación permanente entre expatriados y que, pese a la situación, “los teléfonos continúan funcionando”.
En paralelo, precisó que salir de Baréin resulta complejo en este contexto, dado que el espacio aéreo es limitado y la única salida terrestre conecta con Arabia Saudita. Sobre el seguimiento de las autoridades nacionales, informó que el cónsul colombiano en Emiratos Árabes Unidos solicitó a los connacionales “llenar formularios y estar atentos”, sin pedir formalmente el abandono del país.
Rubio también manifestó sentir temor por la situación, aunque destacó que Baréin es en condiciones habituales un país tranquilo. Declaró que no cuentan con un plan definido y se mantienen pendientes del desarrollo de los acontecimientos: “Estamos esperando a ver cómo evoluciona”. Detalló también que quienes residían cerca de la base militar ya fueron evacuados, mientras que otras personas optaron por permanecer en sus hogares.
En contraposición, José David Rodríguez, periodista colombiano radicado en Dubái, señaló que no hay caos producto de los ataques en Irán “No estamos aterrorizados… la gente está muy tranquila acá en UAE”, declaró a El Tiempo, subrayando que, aunque se sintió la onda expansiva por el impacto de los misiles, no se registraron escenas de pánico. La vivencia se produjo mientras agencias internacionales reportaban la activación de sistemas de defensa aérea.
Las fuerzas de Emiratos Árabes Unidos cuentan con tecnología similar a la implementada en Israel, capaz de detectar y neutralizar proyectiles en el aire, detalló Rodríguez. “Aquí también tienen un sistema como el de Israel… los radares detectan y destruyen en el aire”, afirmó en referencia al dispositivo de seguridad utilizado en el país.
A propósito, reveló que durante los hechos, el viceprimer ministro y ministro del Interior, teniente general jeque Saif Bin Zayed Al Nahyan, comunicó que un ciudadano asiático murió en Abu Dabi al ser alcanzado por fragmentos de misil, por lo que las autoridades instaron a la población a evitar acercarse a las zonas de impacto para prevenir daños adicionales.
“El presidente de Emiratos lo único que ha pedido es que no se acerquen a los sitios donde interceptan los misiles”, puntualizó el comunicador colombiano.A pesar de la tensión, Rodríguez subrayó: “Me siento seguro, pese a esas explosiones”.