Los conductores, el Ministerio de Hacienda y la gasolina son protagonistas de un inusual descenso: tras la baja de $500 aplicada en febrero, el Gobierno estudia un recorte adicional de $500 en el precio del galón para marzo, una medida orientada a reflejar la reciente estabilización del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles y que situaría el promedio nacional en $15.000, marcando el segundo mes consecutivo de reducción tras más de tres años de aumentos.
Las cifras oficiales de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) muestran que el precio promedio actual del galón en Colombia es de $15.557.
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La decisión, de concretarse luego de la reunión clave prevista para el viernes 27 de febrero entre el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Minas y Energía, implicaría una caída acumulada de $1.000 en lo que va de 2026, una variación que impacta directamente el presupuesto de millones de usuarios en las principales ciudades del país.
El proceso hacia este ajuste descendente se explica en la lógica fiscal que dominó desde 2022. En ese año, el precio promedio del galón de gasolina era de $9.300, pero el Gobierno decidió aumentar el valor gradualmente para atender el déficit acumulado del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc), el mecanismo creado para amortiguar el efecto de las fluctuaciones internacionales en los precios internos.
El saldo negativo de este fondo había obligado al Estado a financiar durante años la diferencia entre el valor local y el internacional, con el objetivo de evitar que el precio nacional subiera al mismo ritmo del mercado global.
Como resultado, el precio llegó a $16.057 en enero de 2026, lo que representó un incremento total de 6.800 pesos. El Ejecutivo realizó pagos directos a Ecopetrol para saldar la deuda del Fepc, complementando una política de traspaso progresivo de costos al consumidor. Solo cuando el déficit se consideró prácticamente resuelto, el Gobierno anunció —a inicios de este año— que iniciaría una etapa de descensos.
La disminución de precios tiene dos causas técnicas: por un lado, el saneamiento de las cuentas del Fepc tras los incrementos y pagos recientes; por otro, la evidencia de que el precio interno llegó a superar el promedio internacional, habilitando al Gobierno para aplicar rebajas sin comprometer el equilibrio fiscal.
Unas declaraciones, citadas por Caracol Radio del Ministerio de Hacienda que señalaban que: “El precio de la gasolina podría volver a bajar en marzo”, confirmando la voluntad de tomar una decisión definitiva luego de la reunión interministerial.
Para los colombianos, este ajuste implica un alivio moderado en el gasto corriente, especialmente para quienes utilizan el vehículo como herramienta laboral o de transporte diario.
Aunque este descenso no constituye una reducción abrupta, sí representa una ruptura con la tendencia ascendente que se mantuvo durante los últimos años.
El Ministerio de Hacienda anticipó que la publicación del decreto con los precios actualizados por ciudad se realizará este fin de semana, una vez concluyan las mesas técnicas con el Ministerio de Minas y Energía.
En caso de ejecutarse, marzo sería el segundo mes seguido con un descenso acumulado de $1.000, una secuencia inédita desde que comenzó el ciclo de aumentos en 2022, con posibles repercusiones en los costos de transporte y el comportamiento inflacionario en la economía colombiana.
Qué pasa si una estación de servicio no baja el precio decretado por el Gobierno
El incumplimiento de esta rebaja puede generar consecuencias como el bloqueo inmediato en el Sicom (Sistema de Información de Combustibles Líquidos), dejando a la estación infractora sin posibilidad de comprar ni vender combustibles.
Además, las autoridades pueden aplicar amonestaciones, multas, suspensión temporal o cancelación de la autorización para la comercialización, conforme establece el Decreto 4299 de 2025.
Tras haberse cerrado el déficit del Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles a principios de 2026 —una obligación vigente desde 2007 para amortiguar la volatilidad internacional—, la reducción es obligatoria, aunque algunos usuarios han reportado que la rebaja no se ha implementado en ciertas estaciones.
Se recomienda denunciar la situación ante el Ministerio de Minas y Energía y la Dirección de Hidrocarburos para que estas entidades evalúen el caso y determinen las sanciones correspondientes. La autoridad minera ejecuta actualmente tareas de inspección, vigilancia y control sobre las estaciones del país.