En Colombia, los pasajeros afectados por retrasos, cancelaciones de vuelos o problemas con su equipaje cuentan con un procedimiento formal para presentar reclamaciones y exigir soluciones.
Este proceso está organizado en varios niveles y comienza obligatoriamente con la aerolínea, pero también incluye la intervención de autoridades que vigilan y protegen los derechos de los usuarios del transporte aéreo.
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El primer paso siempre debe ser presentar una reclamación directa ante la aerolínea responsable del servicio. Este requisito es fundamental, ya que ninguna autoridad podrá intervenir si el usuario no demuestra que intentó resolver el problema inicialmente con la empresa.
La reclamación puede hacerse en el aeropuerto o a través de los canales virtuales habilitados por cada aerolínea.
En casos relacionados con equipaje perdido, dañado o demorado, los pasajeros deben diligenciar el formato denominado Property Irregularity Report (P.I.R.), disponible en el counter de la aerolínea dentro del aeropuerto. Este documento es clave porque deja constancia oficial del incidente y facilita cualquier proceso posterior de compensación. Es importante realizar este trámite antes de salir de la terminal aérea, ya que hacerlo posteriormente puede dificultar la reclamación.
Además, todas las aerolíneas que operan en el país están obligadas a contar con sistemas de Peticiones, Quejas y Reclamos (PQR) en sus páginas web. Allí, el usuario debe registrar su inconformidad por escrito y conservar el número de radicado.
Este código será la prueba de que la reclamación fue presentada formalmente y permitirá hacer seguimiento al caso. Las aerolíneas tienen plazos definidos para responder y proponer soluciones, que pueden incluir compensaciones o reembolsos según el caso.
Si la aerolínea no responde o la respuesta no es satisfactoria, el usuario puede acudir a la Superintendencia de Transporte, que es la principal entidad encargada de proteger los derechos de los pasajeros en el país. Esta autoridad recibe quejas a través de su página web, líneas telefónicas, atención por WhatsApp y oficinas presenciales ubicadas en los principales aeropuertos. Su función es investigar los hechos y exigir a las aerolíneas el cumplimiento de las normas vigentes.
Otra entidad clave es la Aeronáutica Civil, que supervisa el cumplimiento de los Reglamentos Aeronáuticos de Colombia. Aunque su rol principal es técnico y operativo, también ofrece orientación a los pasajeros sobre sus derechos y las compensaciones aplicables en casos de demoras o cancelaciones.
Además, puede iniciar procesos sancionatorios contra las aerolíneas cuando se detectan incumplimientos de las normas aeronáuticas.
En situaciones donde el pasajero busca una indemnización económica por daños mayores, especialmente cuando el equipaje perdido tiene alto valor o la afectación es significativa, es posible acudir a la Superintendencia de Industria y Comercio. Esta entidad, en el marco del Estatuto del Consumidor, puede ordenar reparaciones directas e indemnizaciones que superan las compensaciones administrativas habituales.
La normativa colombiana también establece compensaciones específicas según el tipo de afectación. Por ejemplo, si un vuelo se retrasa más de una hora, el pasajero tiene derecho a recibir refrigerio y acceso a comunicación. Si la demora supera las cinco horas, la compensación puede incluir alimentación completa, reubicación en otro vuelo e incluso alojamiento si el retraso ocurre en horario nocturno.
En el caso del equipaje, cuando la maleta se retrasa, la aerolínea debe cubrir los gastos básicos de elementos de aseo personal mientras se resuelve la situación. Si el equipaje se declara perdido de forma definitiva, el pasajero tiene derecho a una indemnización que se calcula según el peso del equipaje y las normas nacionales e internacionales aplicables.
Las autoridades recomiendan conservar todos los documentos relacionados con el viaje, incluidos tiquetes, comprobantes de equipaje, facturas de gastos adicionales y el número de radicado de la reclamación. Estos elementos son fundamentales para respaldar cualquier proceso y garantizar que los derechos del pasajero sean respetados.