El Sabueso Fino Colombiano, la primera raza canina reconocida oficialmente como 100% nacional

El aval de la Federación Cinológica Internacional marca un hito histórico para la fauna y el patrimonio genético de Colombia

La Federación Cinológica Internacional reconoció oficialmente al Sabueso Fino Colombiano como la primera raza canina originaria de Colombia - crédito Wikimedia

La Federación Cinológica Internacional (FCI) otorgó el reconocimiento oficial al Sabueso Fino Colombiano, convirtiéndolo en la primera raza canina 100% originaria de Colombia con aval internacional.

Este anuncio representa un punto de inflexión para la cinofilia nacional al validar más de dos siglos de evolución genética y adaptación rural de este perro, históricamente relegado frente a razas extranjeras.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

Read more!

La decisión de la FCI se produjo tras más de 12 años de investigación genética, caracterización morfológica y trabajo de campo liderado por criadores, etólogos y académicos como el Grupo de Estudio de Genética Animal de la Universidad Nacional de Colombia. El proceso incluyó censos poblacionales y la recolección de testimonios en veredas y municipios de regiones como Santander, Antioquia, Meta y Cundinamarca, donde el sabueso ha acompañado la vida rural durante generaciones.

Una raza forjada en la historia y la resistencia del campo colombiano

El Sabueso Fino Colombiano cuenta con más de 200 años de evolución genética y adaptación a la vida rural en regiones como Santander, Antioquia, Meta y Cundinamarca - crédito Wikimedia

El Sabueso Fino Colombiano, conocido también como Tinajero, Chapolo, Bramador o Aullador, evolucionó a partir de cruces realizados durante más de 200 años entre ejemplares como el Foxhound inglés, el Pointer, el perro español y el sabueso francés. Según la Asociación Club del Sabueso Fino Colombiano, este linaje se consolidó gracias a una selección funcional orientada a la caza y la adaptación a los climas y desafíos del país.

Durante décadas, el fino colombiano ocupó un lugar secundario en los patios campesinos, mientras las razas europeas recibían protagonismo y mejores cuidados. No obstante, relatos históricos sitúan al sabueso en episodios clave de la independencia.

De acuerdo con los expertos, existe registro de su presencia cerca de Ventaquemada, en la víspera de la Batalla de Boyacá, cuando los ladridos de un sabueso distrajeron a las tropas realistas y facilitaron la estrategia de Simón Bolívar. También se documentó su intervención en la Noche Septembrina, donde su instinto alertó sobre un intento de asesinato contra el Libertador.

Características y funciones: un atleta rural con olfato prodigioso

El reconocimiento de la FCI valida no solo la antigüedad y tipicidad del sabueso, también sus características únicas. El Sabueso Fino Colombiano mide entre 45 y 60 centímetros de altura a la cruz, pesa de 20 a 30 kilos, posee pelaje corto y manchas negras o cafés, y destaca por sus orejas largas y estructura atlética. Un rasgo sobresaliente es su resistencia natural a plagas como garrapatas y pulgas, cualidad que lo diferencia de muchos perros importados.

El proceso de reconocimiento internacional incluyó 12 años de investigaciones genéticas y censos poblacionales liderados por la Universidad Nacional de Colombia - crédito the_hound_friend / Instagram

El olfato del sabueso es altamente valorado en tareas de rastreo y búsqueda. Su adaptabilidad lo convierte en un recurso para la seguridad pública. Un caso emblemático fue documentado en Turbo, Antioquia, donde un ejemplar capturado en un operativo contra alias Otoniel pasó a integrarse a la fuerza pública. Un oficial de la Policía Nacional de Colombia afirmó: “Este perro lo trabajamos para todo, tiene un olfato espectacular, de los mejores del mundo, esta raza de sabuesos con ese olfato infalible”.

La versatilidad del sabueso se refleja en su uso para la búsqueda de criminales, personas desaparecidas y tareas de protección, además de su tradicional rol como cazador. La Escuela de Guías y Adiestramiento Canino de la Policía incorporó ejemplares como Chapolo y Oto, ambos reconocidos por su desempeño en condiciones extremas.

De la invisibilidad al patrimonio biocultural colombiano

Durante años, el sabueso fue considerado un animal plebeyo, como lo relató Chejo Marín a Los Informantes: “Yo lo he llamado plebeyo porque ese perro no lo sacan al pueblo, no lo sacan a la calle, no le gastan ni siquiera un lazo bonito, en la casa lo tienen amarrado donde nadie lo vea”. El trabajo de investigadores y criadores permitió revertir este estigma y posicionar al sabueso como un símbolo nacional, al nivel del cóndor de los Andes o la palma de cera.

Conocido como Tinajero, Chapolo, Bramador o Aullador, el Sabueso Fino Colombiano destaca por su resistencia y capacidad de rastreo - crédito the_hound_friend / Instagram

El aval de la FCI implica legitimidad científica mundial y abre la puerta a la inscripción del sabueso en genealogías internacionales, así como a su participación en exposiciones y competencias oficiales en más de 90 países afiliados. Hoy, existen cerca de 1.200 ejemplares inscritos en la Asociación Club Canino Colombiano, y la raza cuenta con presencia en más de 16 países de América, Europa y el Caribe.

Un legado protegido y un futuro internacional

El reconocimiento internacional garantiza la protección genética del Sabueso Fino Colombiano y promueve el desarrollo de criaderos responsables, incentivando la exportación ética y el posicionamiento de la raza en el escenario global. Iniciativas como Soy Tú Sabueso impulsaron campañas de promoción y conservación, mientras la inclusión del sabueso en el registro de la FCI refuerza el aporte de Colombia al patrimonio genético canino mundial.

La noticia, celebrada por la comunidad cinófila representa un avance en la valoración de lo autóctono y el reconocimiento del sabueso como “patrimonio vivo” de la nación.

Oto, el sabueso fino colombiano que pertenecía a alias Otoniel y que ahora hace parte de la Policía Nacional - crédito X

De acuerdo con la Asociación Club del Sabueso Fino Colombiano, “un sabueso desarrollado a partir de los perros de cacería que han ingresado a nuestro país a lo largo de la historia, y que desde la época de la conquista y gracias a las adaptaciones y peculiaridades de uso y clima, evolucionó para convertirse en el perro tradicional de cacería de los campesinos colombianos”.

La decisión de la FCI formaliza la protección de una raza que, tras décadas de invisibilidad, se posiciona como un emblema de la identidad rural y el patrimonio biocultural de Colombia.

Read more!