La Agencia Nacional de Infraestructura advirtió sobre una alta afectación en las vías concesionadas del país debido a robos y atentados que se han presentado de manera reiterada en distintos proyectos viales.
Según informó Semana en su sección de Economía, la entidad rechazó los hechos violentos registrados en las últimas horas y señaló que estas situaciones impactan la operación y el desarrollo de las concesiones.
Uno de los casos recientes ocurrió en la concesión Popayán-Santander de Quilichao, donde, de acuerdo con el reporte oficial, en la madrugada del 11 de febrero de 2026 personal técnico fue víctima de un robo en la vía.
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En ese hecho fue hurtado uno de los vehículos asignados al proyecto junto con el equipamiento conocido como RSP, utilizado para medir la Rugosidad IRI, indicador que evalúa el estado de las carreteras y su impacto en la seguridad. La entidad precisó que se trata de una herramienta de trabajo clave para el seguimiento técnico de las vías.
La ANI también recordó que el 30 de enero se registraron hechos similares en la misma concesión Popayán-Santander de Quilichao, donde fue robada una camioneta asignada al proyecto vial. Estos eventos hacen parte de los registros que la agencia lleva sobre afectaciones en distintos corredores.
Además de los casos en el suroccidente del país, la entidad reportó otros incidentes en diferentes regiones. El 15 de diciembre de 2025 se presentó un atentado contra la estación del peaje La Lizama, ubicada en el municipio de Barrancabermeja, departamento de Santander.
De igual forma, en octubre de 2025, en el Proyecto Ruta del Sol Sector 3, se registró un atentado violento cuando hombres armados ingresaron a un frente de obra, intimidaron al personal y quemaron maquinaria y equipos del proyecto.
Las afectaciones no se limitan a un solo corredor. La ANI señaló que otras concesiones también han resultado impactadas, entre ellas la Troncal del Magdalena S2, que conecta Santa Marta, Riohacha y Paraguachón, así como proyectos en Antioquia-Bolívar y el peaje de Villa Rica en la Nueva Malla Vial del Valle del Cauca.
Estos hechos, según la entidad, evidencian un panorama complejo para la infraestructura vial concesionada, que cumple funciones de conexión regional y soporte a la actividad económica en diferentes zonas del país.
A los robos y atentados se suman factores asociados a las condiciones climáticas. La ANI indicó que las lluvias recientes han generado afectaciones en varios corredores, lo que incrementa los riesgos para la movilidad.
Entre los eventos reportados se encuentran desbordamientos de ríos que han provocado pérdida de banca, colapso de puentes e inundaciones por desbordamiento de cuerpos de agua. Se mencionan situaciones en Nariño, en el Urabá antioqueño y en los departamentos de Córdoba y Magdalena.
La entidad sostuvo que estas circunstancias pueden afectar la transitabilidad en vías que conectan regiones estratégicas y que son fundamentales para el transporte de bienes y personas.
En su pronunciamiento, la Agencia Nacional de Infraestructura reiteró su rechazo frente a los hechos violentos y destacó que continúa haciendo seguimiento a los incidentes reportados en las distintas concesiones del país, mientras se adelantan las acciones correspondientes frente a las afectaciones registradas en los proyectos viales.