El año 2026 inició con dos casos en los que San Chárbel Makhlouf sumaría dos nuevos milagros: uno en Estados Unidos y otro en Líbano, ambos relacionados con curaciones que los médicos consideraban imposibles.
Estas atribuciones consolidan la figura del monje maronita como un símbolo de esperanza para miles de creyentes que ven en su intercesión la posibilidad de lo extraordinario.
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El santo libanés es recordado en Colombia porque la familia del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, con ascendencia de ese mismo país, le profesa una pasión tremenda a Makhlouf.
Incluso, en medio del tiempo que permaneció recluido Uribe Turbay en la Fundación Santa Fe, luego de ser internado en la UCI tras ser impactado de bala tres veces por un sicario en medio de un acto oficial, se reveló por parte de su hermana María Carolina Hoyos, que a él lo ungieron con el famoso aceite al que se le atribuyen decenas de milagros alrededor del mundo.
Más de 30.000 milagros a nivel mundial ya se asocian a la devoción en torno a su nombre, y su legado continúa inspirando peregrinaciones y relatos de fe, explicó el portal especializado The Catholic World report.
En el primer caso que está en revisión el 17 de enero la abogada estadounidense Georgianne Walker vio registrada oficialmente su recuperación en el monasterio de Annaya tras un proceso clínico largo y doloroso.
Nacida en South Bend, Indiana, Walker enfrentó en diciembre de 2024 una complicada intervención abdominal que derivó, tras semanas de antibióticos, en una herida abierta que no mejoraba pese al tratamiento médico.
Durante diez meses, detalló un informe del mismo medio, sufrió sangrado persistente y falta de cicatrización.
Los médicos encabezados por su cirujano determinaron que era inminente una nueva cirugía para retirar tejido inflamado, dado que la herida no respondía de ninguna otra forma.
La situación cambió en septiembre de 2025, cuando recibió la visita de George Issa, amigo de ascendencia libanesa que años atrás experimentó una recuperación similar asociada a San Chárbel, según su propio relato.
Issa llevó consigo un frasco de aceite bendecido en el monasterio de San Marón, compartiendo con Walker la antigua tradición cristiana oriental de usar aceite sobre las heridas y orar pidiendo la intercesión del santo.
El ritual del aceite de San Chárbel
Walker siguió el ritual: rezó y aplicó el aceite en la herida. Según relató, la herida comenzó a cerrar y se curó por completo poco tiempo después.
Su recuperación se consideró total, eliminando la necesidad de la operación programada. Por tal motivo, Walker atribuyó la curación a San Charbel, y ella expresó: “Creo que la sanación se produjo gracias a la intercesión de San Charbel y estoy profundamente agradecida”.
Un caso similar tuvo lugar en el sur del Líbano, donde Racha Charbel —sin vínculo familiar con el santo libanés— fue hospitalizada el 1 de octubre de 2025 tras sufrir un intenso dolor de espalda.
Diversos exámenes practicados por el Dr. Christian Atiya, neurocirujano y cirujano vascular, revelaron un meningioma en la columna vertebral de 2,3 centímetros de largo y 0,3 centímetros de espesor (0,91 y 0,12 pulgadas, respectivamente), un hallazgo que los especialistas consideraron serio y de tratamiento exclusivamente quirúrgico.
Pese a que el procedimiento estaba programado para enero de 2026, la evolución del tumor se controlaría inicialmente con resonancias periódicas.
En vísperas de la intervención, Racha contó que pasó la noche rezando y poniéndose en manos de San Charbel, cuya imagen colgaba sobre su cabecera.
La mañana del 7 de enero, durante el examen de control, los médicos informaron que el tumor había desaparecido por completo en apenas 20 minutos de exploración.
El doctor Atiya constató la ausencia de toda explicación médica para el fenómeno y señaló la imposibilidad de que el tumor remitiera espontáneamente sin cirugía.
Racha formalizó su testimonio acudiendo al monasterio de Annaya el 17 de enero, donde presentó los informes médicos y expresó: “Esta experiencia cambió el curso de mi vida y transformó mi fe”.
La influencia de San Charbel trasciende las fronteras religiosas: tanto católicos como musulmanes y drusos invocan su intercesión.
San Chárbel, el santo al que le rezan por la salud de los enfermos
Nacido en el Líbano y fallecido el 24 de diciembre de 1898, el santo fue beatificado por el Papa Pablo VI el 5 de diciembre de 1965 y canonizado por el mismo pontífice el 9 de octubre de 1977.
En diciembre de 2025, el Papa León XIV visitó la tumba de San Chárbel en Annaya, convirtiéndose en el primer pontífice en hacerlo.
Durante ese viaje, el papa definió su mediación como “un río de misericordia”, evocando la peregrinación mensual que cada día 22 congrega a miles de fieles en el monasterio en recuerdo del milagro concedido a Nouhad El Chami, cuyo relato sigue movilizando devotos de todo el mundo.