El costo de los parqueaderos en Bogotá podría experimentar un incremento de hasta el 25% en 2026, según un proyecto de decreto elaborado por la Alcaldía Distrital, que ya superó la fase de observaciones y está a la espera de la firma final del alcalde para entrar en vigencia.
Esta actualización permitirá a los operadores de estacionamientos fuera de vía ajustar sus tarifas en función de variables económicas clave, como el salario mínimo y el índice de Precios al Consumidor (IPC), reflejando así el impacto de la inflación y el aumento de los costos operativos en el sector.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
El borrador de la normativa establece nuevos topes tarifarios y condiciones para los parqueaderos, respondiendo a la necesidad de articular los precios del aparcamiento urbano con el contexto macroeconómico actual. La medida surge en un momento en el que la demanda por espacios de estacionamiento continúa en ascenso, impulsada por el crecimiento sostenido del parque automotor en la capital.
La administración subrayó que la regulación vigente exige la exhibición clara de las tarifas en la entrada de cada parqueadero autorizado, requisito que es objeto de vigilancia por parte de la Personería de Bogotá, que realiza recorridos periódicos para garantizar la transparencia y la adecuada prestación del servicio.
De concretarse la firma del decreto, los nuevos valores regirán para todos los estacionamientos fuera de vía en Bogotá, marcando un ajuste significativo en el panorama de movilidad urbana y en el costo de vida de los conductores capitalinos. La entrada en vigor de esta disposición busca brindar mayor claridad y previsibilidad a los usuarios, así como asegurar la sostenibilidad financiera del sector de parqueaderos frente a los desafíos económicos de 2026.
A estos incrementos en el costo del estacionamiento se suman los ajustes en el servicio de taxi, uno de los medios de transporte más utilizados en la ciudad. Para 2026, la tarifa mínima de los taxis en Bogotá alcanzará los $8.000, tras la publicación del decreto de actualización firmado por la Secretaría Distrital de Movilidad.
Este ajuste responde a la revisión anual de parámetros técnicos y costos operativos, implicando modificaciones en los valores básicos del trayecto y en los recargos asociados, con efectos directos tanto para usuarios como para conductores en los próximos meses.
Dentro del nuevo esquema tarifario, la base de cobro mediante taxímetro se fijará en $159 por cada 100 metros recorridos, mientras que el arranque, conocido como banderazo, subirá a $4.500. El monto mínimo, que representa el costo base incluso para distancias cortas, será de $8.000.
Entre los recargos más destacados figuran $8.000 por trayectos desde o hacia el aeropuerto, $3.800 para servicios en horario nocturno, dominical o festivo, y $1.500 por el servicio puerta a puerta. Estos valores reemplazan los definidos para 2025 y se aplicarán exclusivamente a vehículos equipados con taxímetro, que deberá estar verificado y actualizado en talleres autorizados.
La entidad de Movilidad enfatizó la importancia de la verificación obligatoria de los taxímetros y la actualización visible de la calcomanía oficial con la tabla de tarifas. Además, la tarjeta de control de cada vehículo deberá estar refrendada con los valores vigentes del año. Este protocolo de control busca garantizar la transparencia y la correcta aplicación de las nuevas tarifas.
El Decreto 007 de 2026 también introdujo normas tarifarias para otros modos de transporte, como el Sistema Integrado de Transporte Público (Sitp), reafirmando la facultad distrital para regular los precios del transporte público y establecer un marco de competencia tanto para vehículos individuales como colectivos durante el año en curso.
La comparación con las tarifas de 2025 muestra incrementos sostenidos en todos los ítems: la unidad pasó de $147 a $159, el arranque subió de $4.100 a $4.500, la carrera mínima de $7.400 a $8.000, el recargo de aeropuerto aumentó de $7.400 a $8.000 y el plus nocturno, dominical o festivo pasó de $3.500 a $3.800. Estos cambios, junto con el mantenimiento del sistema operativo basado en taxímetro, configuran un nuevo escenario para el transporte individual en la capital.
Para los trayectos contratados mediante plataformas digitales, la tarifa se calcula previamente al inicio del recorrido, considerando la distancia estimada y el tráfico. El usuario conoce el valor total antes de partir, a diferencia del modelo tradicional por taxímetro, donde el monto final depende de la distancia, el tiempo de espera y los recargos aplicados.