La difusión de un video grabado en Cúcuta (Norte de Santander) muestra el momento en que un menor de 12 años enfrenta al hombre que le robó su bicicleta.
El incidente ocurrió poco después de que la Policía Metropolitana detuviera al presunto ladrón.
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El niño se acercó, observó la situación y golpeó en el rostro al sujeto, quien ya estaba esposado y bajo custodia policial. La grabación generó debate sobre la reacción del menor y el actuar de las autoridades.
La escena quedó registrada y fue compartida ampliamente en distintas plataformas digitales, convirtiéndose en tema de conversación en la ciudad y más allá.
El incidente generó un debate intenso entre los usuarios. Mientras algunos consideran que la respuesta del menor es una reacción comprensible al daño sufrido, otros insisten en la necesidad de respetar los procedimientos legales y rechazan cualquier acto de violencia, incluso frente a un delincuente capturado.
Estos fueron algunos de los mensajes que se encontraron en la red social X: “Increíble que en el gobierno del ‘cambio’ los niños sean así de violentos”; “Pero tiene una camiseta de Pink Floyd...”; “Muy mal. Considero que debió usar un martillo”; “Creo que el policía le dijo ‘Dale que no te hago nada’”; “Mi ídolo”; “Por fin un niño sin celular, solo disfrutando la vida”; “Pudo haberse lastimado la mano el niño; alguien debió darle un bate”; “Inesperado que lo hayan agarrado, severo totazo JAJAJA”; “¿Por qué no le pusieron un ladrillo en la mano?”; “Yo haría lo mismo”; “Eso es poquito para lo que merece”; “¡El pelao la tiene clara!”.
Las imágenes dejaron sobre la mesa la discusión en torno al impacto emocional de los hurtos y la gestión de la justicia por mano propia, especialmente cuando involucra a menores de edad.
Hombre fue perseguido seis kilómetros por sus verdugos para ser asesinado en Cúcuta: recibió dos disparos
La urgencia por salvar la vida de Edwin Fabián Durán Torres se apoderó de la mañana del jueves 22 de enero, en Cúcuta, luego de que dos individuos armados lo persiguieron durante casi seis kilómetros, culminando en un ataque que sacudió a los residentes de la urbanización Alcalá.
La persecución, que comenzó en el corregimiento rural de San Faustino, llevó a la víctima a recorrer zonas como la redoma de la cárcel y parte del Anillo Vial Oriental. Según las autoridades, Durán Torres manejaba un Renault Kwid gris cuando fue interceptado por motociclistas armados que lo obligaron a huir.
Vecinos de la zona presenciaron cómo el vehículo, bajo amenaza constante, logró llegar hasta la avenida del Río, pese a los daños sufridos.
Durante la huida, los atacantes dispararon contra el automóvil, impactando el neumático delantero izquierdo. Pese a la dificultad para maniobrar, el conductor mantuvo el control y siguió avanzando.
Al llegar a la avenida del Río, el vehículo mostraba daños visibles: al menos siete orificios de bala perforaban la puerta izquierda, repartidos entre la ventana trasera y la puerta del conductor.
Lejos de detenerse, los agresores intensificaron la ofensiva al alcanzar el auto. A corta distancia, efectuaron al menos cinco disparos adicionales, de los cuales dos alcanzaron a Durán Torres: uno en el hombro izquierdo y otro en el tórax, poniendo en riesgo su vida de forma inmediata.
Tras el ataque, los responsables huyeron en motocicleta en dirección a San Faustino. Habitantes de la urbanización Alcalá reaccionaron de inmediato, alertando a las autoridades y brindando atención a la víctima. Un grupo de transeúntes trasladó a Durán Torres en motocicleta hasta un centro asistencial, donde permanece bajo pronóstico reservado.
El despliegue policial fue inmediato. Las autoridades acordonaron la zona, restringieron el paso y solicitaron el apoyo del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía. En el sitio del atentado, los agentes hallaron cinco vainillas y una bala, elementos clave para la investigación, que quedaron bajo custodia.