La discusión pública sobre el paseo millonario en Bogotá se reactivó tras hechos recientes que generaron conmoción y amplificación en redes sociales.
Las autoridades distritales señalaron que este delito continúa siendo objeto de investigación permanente y que, aunque en lo corrido de 2026 no se reporta un aumento estadístico significativo, sí existe una mayor preocupación ciudadana asociada a la percepción de inseguridad en determinados sectores de la capital.
El caso del profesor Neill Felipe Cubides, ocurrido en el norte de la ciudad, se convirtió en uno de los episodios que puso nuevamente el foco sobre esta modalidad delictiva.
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A partir de ese hecho, comenzaron a circular otros relatos que evidencian prácticas similares, lo que llevó a pronunciamientos oficiales sobre la forma en que operan estas estructuras y sobre los resultados obtenidos por las autoridades en los últimos años, según información divulgada por Semana.
Desde la Secretaría de Seguridad se explicó que el paseo millonario no es un fenómeno nuevo en Bogotá. De acuerdo con las autoridades, este tipo de delitos se presentan en la ciudad desde hace más de 30 años, con variaciones en los métodos utilizados por los delincuentes y en los lugares donde se concentran los casos. La recurrencia histórica ha llevado a ajustes en la estrategia institucional para enfrentar estas conductas.
Uno de los cambios señalados por el Distrito está relacionado con el enfoque judicial. En lugar de tratar estos hechos únicamente como hurtos, las investigaciones recientes los han encuadrado como secuestros, lo que modifica el alcance de los procesos penales y las penas aplicables. “Los hemos presentado ante la justicia, no con el rótulo de hurto agravado, sino con el de secuestro, en un cambio de cómo le damos tratamiento en Bogotá a este delito”, indicaron las autoridades distritales.
Como resultado de ese enfoque, en los últimos dos años se reportaron 30 capturas vinculadas a casos de paseo millonario y el desmantelamiento de cinco bandas que operaban en diferentes zonas de la ciudad. Las autoridades explicaron que estas acciones se derivan de investigaciones estructuradas que buscan identificar no solo a los autores directos, sino a toda la red involucrada.
Las pesquisas están a cargo del Gaula, que adelanta labores de análisis una vez recibe información o denuncias formales. Según se explicó, el procedimiento incluye la identificación de patrones de comportamiento, el seguimiento a los movimientos de los sospechosos y la recolección de elementos materiales probatorios que permitan sustentar los procesos judiciales.
“Es así como en estos dos últimos años no solo hemos capturado a estas personas, sino que les hemos quitado los automotores en los que cometen sus delitos e, incluso, hemos llegado a los lugares donde viven para recolectar más material probatorio”, señalaron desde la administración distrital al detallar el alcance de los operativos.
Las autoridades también hicieron referencia a los contextos en los que suelen ocurrir estos hechos. De acuerdo con la información entregada, los delincuentes aprovechan escenarios de alta concentración nocturna y situaciones en las que las víctimas presentan intoxicación por alcohol o disminución de la atención, factores que facilitan la ejecución del delito. “Nosotros seguimos luchando contra ese flagelo, pero yo también tengo que decir, y es que, a veces, los ciudadanos nos comportamos sin cuidado en el espacio público y el espacio público tiene riesgos (…)”, indicaron en declaraciones recogidas por Semana.
En paralelo, el Distrito informó que se han elevado solicitudes al Gobierno nacional para reforzar estrategias contra el tráfico de armas ilegales y la expansión del narcotráfico, fenómenos que, según las autoridades, inciden en distintas expresiones de criminalidad urbana, incluido el paseo millonario.
La administración distrital reiteró que la cooperación ciudadana resulta clave para el avance de las investigaciones. Las denuncias oportunas y el suministro de información permiten activar los protocolos del Gaula y articular acciones con la Fiscalía y la Policía Metropolitana de Bogotá.