Durante Consejo de Ministros del 19 de enero, el presidente Gustavo Petro advirtió que, si caen los decretos financieros y la emergencia económica, el Gobierno tendrá que aplicar recortes presupuestales de gran escala. “En 2023 ya fue necesario un recorte de $16 billones”, señaló. Según su advertencia, nuevas reducciones afectarían la salud, la educación y los salarios de policías y soldados.
El mandatario resaltó la gravedad de este escenario. “Si seguimos así, el Estado no podrá cumplir sus funciones esenciales”, sostuvo. Como alternativa, planteó la posibilidad de revisar y recortar concesiones viales, por lo que mencionó que hay recursos públicos inmovilizados en manos de concesionarios.
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Al explicar la situación fiscal, indicó que si un país está en déficit primario, el desbalance de la balanza comercial produce un desbalance aún mayor entre los ingresos y egresos del Estado. Eso significa, según él, que la deuda se vuelve impagable, es insostenible en el tiempo. Lamentó que “es la situación en la que estamos”.
Remarcó que solo el superávit primario permitiría que la deuda sea pagable. “Y lo que intentaba la ley de reforma tributaria y después las dos leyes de financiamiento que hundió el Congreso, era disminuir el déficit primario para hacer sostenible el pago de la deuda”, afirmó.
Fue enfático al responsabilizar a los congresistas de la oposición por las dificultades fiscales. “La primera decisión contra la reforma tributaria y después las dos leyes de financiamiento hechas por el Senado de la República y, básicamente, bajo el designio de dos senadores de la oposición, el señor Efraín Cepeda y el señor Mauricio Gómez y otros, pues lo que han determinado es llevarnos al país a un estado de impagabilidad, que no será nuestro gobierno. He ahí la paradoja. Nosotros tenemos, más o menos, el 10% del déficit primario del país”.
Recursos retenidos en concesiones viales
En materia de infraestructura, Petro volvió sobre los recursos retenidos en concesiones viales, en especial, en proyectos vinculados al Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) y a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI). “Germán (Ávila) está haciendo un esfuerzo con los señores de la concesión de Mulaló - Lobo Guerrero, que tienen guardada la plata del concesionario, plata pública del Gobierno. Ahora tendríamos que dar una cifra exacta, pero el año que yo pregunté tenía $18 billones guardados”, detalló.
Añadió otro dato relevante sobre recursos sin utilizar: “El grupo de Luis Carlos Sarmiento tiene $2 billones guardados. Podríamos hacer todo un balance. Claro que si esa plata se devuelve, pues estamos supliendo la reforma”. Formuló una pregunta directa: “¿Están dispuestos esos concesionarios a devolver las platas que no se van a gastar porque hicieron mal los contratos de concesión? Y no se necesita estar más demorados en el tiempo que lo que contrataron. La ANI debe sancionar por ese incumplimiento de contratos”.
Dudas sobre la efectividad de la reforma tributaria
Al revisar el tema de las reformas fiscales recientes, el presidente expresó dudas sobre su efectividad: “Las reformas tributarias quizás no sirvieron lo suficiente, porque hubo varias en estos gobiernos. Nosotros solo una y muy quebrantada, tanto por el Congreso de la República en su debate, como por la misma Corte Constitucional, que tumbó buena parte de esa reforma aprobada por ley en nuestro Gobierno, cuando decidió algo que todavía a mí me da tristeza. Decidió que el pago de regalías que hacen las petroleras, carboneras y otras mineras, no debía deducirse”.
Petro afirmó que esta decisión supuso un perjuicio para el patrimonio nacional. “Nosotros habíamos dicho que no debía deducirse el impuesto de renta y quitó la palabra ‘no’. Siguiendo con algo que termina siendo regalar las regalías. Mientras una regalía que nos entregan por ser dueños del subsuelo, entonces ahora no se paga eso, sino en un porcentaje menor. Y yo creo que eso es regalar nuestro patrimonio nacional a unas empresas que lo explotan, que se les ha permitido que se les explote y que ganan con ello sin necesidad de deducir las regalías”.
Regalo puro
Enfatizó la inequidad del modelo fiscal respecto a las compañías mineras y energéticas al declarar: “Es un regalo puro. ¿Por qué lo hicieron? No sé. Y si es al carbón y al petróleo, peor, porque el petróleo y el carbón están, eh, contaminando la atmósfera y produciendo la crisis climática”.
Para Petro, las decisiones sobre el manejo de regalías afectan la base fiscal y contradicen tanto los intereses de la nación como la urgencia ambiental. Su advertencia incluyó la preocupación de que ignorar este desafío pone en riesgo no solo las finanzas del país, sino también el futuro del planeta y de las próximas generaciones.