El auge del cuidado personal masculino en Colombia ha impulsado un fenómeno que desafió estereotipos culturales y modificó patrones de consumo.
Un ciudadano argentino viralizó recientemente este cambio en TikTok, al afirmar que en Colombia: “El hombre tiene ciertas actitudes que en Argentina serían cancelables”, mientras que en su país: “Está visto como si fuese de gay”.
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Y esta opinión según se debe a que:“ Viste que el hombre se hace las uñas. También está muy bien visto que se llene de cremas contra las arrugas, anti-age”. Recalcando este tipo de cuidado no es tan común en otros países de la región.
Y añadió: “Vos ves un colombiano y algunos, tenían 31, parecía de 25. Literalmente, parecía de 25. Se cuidan mucho. Tienen como una concepción de la estética que no está vista como si fuese de gay. Y se mantiene mejor y llegan mejor”, de esta manera reconoció los beneficios de estas practicas.
Por otra parte, las cifras respaldaron esta percepción con datos sólidos. Las cifras más recientes de la Cámara de Cosmética y Aseo de la Asociación Nacional de Empresarios (Andi) muestran que, en 2023, las ventas de productos destinados a hombres alcanzaron los USD 393 millones.
El monto invertido por cada colombiano en productos de belleza y cuidado personal llegó a 230.000 pesos, lo que representó un crecimiento del 11,8% respecto al año anterior. Este incremento no solo refleja una mayor disposición a invertir en la propia imagen, sino que, según expertos de la Andi, evidencia una transformación en la percepción de la masculinidad y en los roles tradicionales asociados a ella.
En opinión de los especialistas de dicha cámara empresarial, las redes sociales y los medios de comunicación han jugado un papel clave en la difusión de nuevas tendencias. La promoción constante de rutinas de cuidado del cabello, la piel y el bienestar físico ha motivado a más hombres a explorar el sector.
Dentro del universo del cuidado personal, las categorías más exitosas en ventas incluyen productos de consumo masivo (2.015 millones de USD), cuidado facial (472 millones), perfumería (454 millones) y cuidado capilar (447 millones), mientras que el segmento masculino se consolida con fuerza.
Al analizar el crecimiento porcentual por segmentos, los protectores solares lideran el avance con un aumento del 31% en ventas. Los productos de dermocosmética siguen con un alza del 29,4%, mientras que el maquillaje de color, la protección cutánea y los artículos de cuidado personal de alta gama también presentan saltos significativos.
A escala global, el interés por el autocuidado masculino no es exclusivo de Colombia. Según un informe de The Brainy Insight, este mercado superó los USD 57.820 millones en 2022, consolidando su presencia en la industria y proyectando nuevas oportunidades comerciales para los próximos años.
En redes sociales, la conversación reflejó la diversidad de prácticas y opiniones sobre autocuidado masculino en Colombia. Entre los comentarios a estos reportes y videos, algunos usuarios señalaron: “No son actitudes, se llama cuidado personal”.
Y otros relataron prácticas cotidianas como: “Yo me lavo la cara con jabón azul, en ocasiones hasta el pelo me lo lavo con jabón azul” o “yo utilizo bloqueador solar”. Destacó también la normalización de rutinas como el uso de esmalte transparente entre varones y testimonios familiares: “Yo cuido a mi esposo y mi hijo, les hago exfoliación, aplico crema, protector solar; siempre tienen que estar bien planchadita su ropa, sus zapatos limpios y buena loción”.
Otras voces reivindicaron la importancia del aspecto general: “El cuidado personal... no solo la cara, los dientes, la presentación personal... los zapatos deben de ser impecables... el corte de pelo cada fin de semana, nos preocupamos mucho por vernos bien, el aseo todo”.
Para algunos, el cuidado fue una necesidad derivada: “el acné me enseñó a cuidarme”. Aunque surgieron dudas sobre la extensión de ciertas prácticas, especialmente el arreglo de uñas entre los hombres, la mayoría de testimonios defendieron que “el aseo es muuuuy importante” y normalizaron la preocupación masculina por la imagen y la salud.