El reciente informe de Medellín Cómo Vamos revela que la ciudad experimenta un renovado optimismo ciudadano y una recuperación de la confianza en sus instituciones públicas, aunque persisten desafíos sociales de gran magnitud.
El estudio, basado en la Encuesta de Percepción Ciudadana 2025 y el Informe de Calidad de Vida, muestra que el 63% de los habitantes considera que Medellín avanza por el camino correcto, un salto de 23% respecto a 2023, cuando se registró el nivel más bajo desde el inicio de la medición.
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El repunte en la percepción positiva se refleja en todas las comunas y corregimientos, salvo en Santa Elena. Este cambio de ánimo está estrechamente vinculado a la recuperación institucional tras un periodo de crisis de confianza.
Empresas Públicas de Medellín (EPM), cuya imagen favorable había caído al 75% en 2023, alcanzó un 89% en 2025, 5 puntos más que el año anterior. Otras entidades, como Emvarias (81%), el Inder (87%) y Telemedellín (70%), también mejoraron su reputación. El Metro de Medellín se mantiene como la entidad con mayor imagen favorable, con un 96%, 4 puntos por encima del año pasado.
En el ámbito económico, el informe destaca una mejora significativa en la situación de los hogares. El 41% de los encuestados reportó que su economía familiar mejoró en el último año, frente al 35% de 2024.
La percepción sobre la facilidad para encontrar empleo también creció: mientras en 2021 solo el 13% de los medellinenses consideraba que era fácil conseguir trabajo, la cifra subió a 35% en 2025. La tasa de desempleo en el área metropolitana se ubicó en 6,4%, por debajo del promedio nacional de 8,6% entre junio y septiembre de 2025.
No obstante, el déficit habitacional constituye uno de los desafíos más graves: 192.000 hogares presentan algún tipo de déficit, de los cuales 38.000 requieren vivienda nueva y 154.000 enfrentan déficit cualitativo, como deterioro estructural, mala calidad o hacinamiento.
Al menos 69.000 hogares viven en condiciones de hacinamiento, aunque con potencial de mejora. El crecimiento de asentamientos en zonas de alto riesgo, especialmente por movimientos en masa y crecientes súbitas, agrava la situación.
El informe reconoce los esfuerzos del Distrito en estudios de riesgo y obras de mitigación, pero advierte que, al ritmo actual, solo se podrá reducir el 3,3% del déficit cuantitativo mediante la asignación de vivienda nueva y el 10% con subsidios para adquisición, siempre que se completen los procesos de compra y cierre financiero.
“Aunque en los últimos años se han realizado inversiones importantes en estudios de riesgo y obras de mitigación y no se ha sido tan ambiciosos con mejoramiento de vivienda y reasentamiento por riesgo”, señaló el programa Medellín Cómo Vamos.
Por otra parte, la pobreza presenta un índice preocupante: los menores de 18 años representan el 36% de la población pobre, lo que implica que una tercera parte de quienes viven en pobreza son niños y adolescentes.
En el ámbito educativo, el rezago escolar se mantiene como uno de los principales retos. Aunque la población en edad de cursar secundaria apenas disminuyó un 1%, la matrícula en ese nivel cayó un 11,1% entre 2023 y 2025.
Además, solo cerca de la mitad de quienes terminan el colegio accede de inmediato a la educación superior. Los programas técnicos y tecnológicos también han perdido más de 20.000 estudiantes desde 2019, lo que afecta la empleabilidad de los jóvenes.
La convivencia ciudadana enfrenta tensiones crecientes. El ruido y las riñas siguen siendo los principales conflictos reportados: en 2024 se registraron 121.754 llamadas al 123 por ruido, con un aumento del 16% entre enero y octubre de 2025.
La Encuesta de Percepción Ciudadana, aplicada de manera continua desde 2006, consultó en esta edición a 1.800 personas de todas las comunas y corregimientos.