‘La Gorda Fabiola’ recordó el día que fue rescatada del infierno por ángeles: “Polilla todavía no me cree”

La humorista samaria cuyo nombre real es Fabiola Posada, relató la vez que su esposo Nelson Polanía autorizó su muerte tras 27 días en coma; sin embargo, luego de visitar el inframundo regresó con mayor fuerza. “Reafirmé mi fe y me volví más espiritual”

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La Gorda Fabiola aseguró de nuevo que fue rescatada por ángeles del inframundo, aunque su esposo no le cree la historia - crédito @gorditafabiola/Instagram
La Gorda Fabiola aseguró de nuevo que fue rescatada por ángeles del inframundo, aunque su esposo no le cree la historia - crédito @gorditafabiola/Instagram

En 2010, Fabiola Posada, mejor conocida por su público como La Gorda Fabiola recordó el la vez en la que los ángeles la recataron del inframundo y la trajeron de vuelta a la vida.

Como un testimonio de vida, la humorista comparte su experiencia, pese a que su esposo no le gusta que ella hable del tema, pues es algo escéptico frente a esos sucesos. “Él prefiere que no toque el tema porque aún no me cree, pero cuando le pase me va entender”.

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Después de estar 27 días en coma entubada y sin signos de esperanza, Nelson Polanía como es el nombre de pila del comediante bogotano con quién la humorista lleva 27 años de relación, tuvo que tomar una de sus decisiones más difíciles de su existencia, autorizar la muerte asistida de su amada. “Él le dijo a los médicos que si, que lo mejor era dejar descansar a la gordita y me desconectaron”.

La Gorda Fabiola recordó experiencia paranormal y lo vio cuando estuvo en el inframundo - crédito @tropicanacolombia/Instagram

En ese justo momento, Fabiola se encontraba en un viaje al inframundo en el que interactuó con las ánimas en pena y deseó su muerte.

“Vi rostros muy horribles. presencié mucha angustia, mucho sufrimiento, observé almas en pena, lo que uno llama ánimas en pena estaban metidas ahí en un socavón”.

Según la versión de Posada, en medio de esa visita al infierno a ella le pasaron un especie de video con el resumen de su vida en una película en la que le mostraron todas sus malas acciones. “Fui torturada sicológica y físicamente, me hicieron ver lo feo que había sido mi existencia tanto así que deseé morirme ahí”, aseguró la comediante en entrevista con la emisora de Caracol radio, Tropicana, en que estuvo junto a su esposo en cabina hablando sobre su vida su carrera y futuro en la televisión.

Sin embargo, cuando a La Gorda Fabiola las almas en pena empezaron a tomarla de los tobillos y a pedirle ayuda ella le reaccionó y le preguntó a Dios. ¿De verdad tan mal me he portado para merecer este oscuro final?

Regresó de la muerte

En el preciso instante en el que Fabiola se cuestionó sobre su final y lo mal que se había portado aparecieron frente suyo arcángeles que le permitieron respirar y vivir un lapso en el que no existía ni el tiempo ni el espacio. “Me tomaron de la mano y todo era luz, pero infinito y atemporal, me mostraron mucha paz y me dijeron ¡hay que regresar!”, relató Posada.

 La Gorda Fabiola  y Nelson Polanía llevan 27 años juntos  crédito @GorditaFabiola/Instagram
La Gorda Fabiola y Nelson Polanía llevan 27 años juntos crédito @GorditaFabiola/Instagram

De repente La Gorda Fabiola se encontró con una escena que nunca olvida, “de la nada me encontraba viendo mi cuerpo, rodeada de médicos y enfermeras mientras me asistían en una muerte sin agonía porque había perdido riñones, sin corazón, sin pulmones, sin poder respirar sola”, contó.

Posada entró en su cuerpo y se sentó, dejando al cuerpo médico de la clínica sin respuestas. “Me senté y los doctores me daba ordenes, me decían levanta un brazo, gira la cabeza, porque no podían creer lo que estaban viendo. Los arcángeles seguían ahí en en semicírculo bordeando mi cama y yo solo les pedía que no se fueran para que todos los pudieran ver”, añadió.

Con el buen sentido del humor que la caracteriza La Gorda Fabiola bromeo sobre el especial momento. “Los doctores llamaron a Polilla y él pensó que era para avisarle que yo ya había muerto, entró y preguntó ¿ya murió la gorda?, yo le dijo hola gordo, aquí estoy. Él le reclamó a los médicos por haber fallado en la orden”, compartió entre risas la humorista.

Pese a que su esposo, Nelson Polanía no es tan creyente de esta historia, por su parte Fabiola asegura que “Eso aumentó no solo mi fe, sino que ha desarrollado mi espiritualidad que es diferente a la fe, ahora soy sensible a muchas más cosas y me conecto con lo espiritual”.