Adiós a los Kfir: después de 43 años FAC ya no podría usar varios de estos aviones

Los vehículos aéreos ya no podrían circular por el espacio colombiano, pues su mantenimiento ya no sería suficiente para mantenerlos en el aire

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Imagen de archivo de un avión Kfir. Desde la FAC aseguran que tienen los informes listos para el cambio de flota, pero que el Gobierno nacional aún no ha tomado una decisión - crédito FAC
Imagen de archivo de un avión Kfir. Desde la FAC aseguran que tienen los informes listos para el cambio de flota, pero que el Gobierno nacional aún no ha tomado una decisión - crédito FAC

La Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) estaría iniciando el proceso de retirada de sus aviones de combate Kfir, tras alcanzar su vida útil de 43 años, lo que pondría en riesgo la seguridad aérea del país, según informaron fuentes enteradas del proceso de compra de la nueva flotilla de seguridad para Colombia.

Según informaciones confirmadas a El Tiempo por fuentes del alto Gobierno, esta decisión se habría tomado por la obsolescencia de las aeronaves y los riesgos asociados a su operación continuada. Según las afirmaciones, “es un secreto a gritos, en estos días se quedan en tierra tres aviones Kfir, ya no volverán a volar porque cumplieron su ciclo y así lo reportó el Comando Aéreo de Combate No.1”, evidenciando el principio de la despedida de la flotilla.

Ubicadas en la base de Puerto Salgar (Cundinamarca), estos aviones de superioridad aérea han sido pilares en la defensa y seguridad nacional, contando con equipos listos para operar en cualquier momento. Según se conoció, la Industria Aeroespacial de Israel (AIA), encargada del mantenimiento de los Kfir, cumplió hasta la fecha con el contrato de 30,000 millones de pesos, aproximadamente 7,5 millones de dólares, firmado a principios de 2023, asegurando el suministro de repuestos y mantenimiento, pero ya no sería suficiente para mantener las aeronaves en vuelo.

Ante la retirada de estos cazas, Colombia encara el reto de actualizar su flota, aunque el proceso se mantiene paralizado por la millonaria inversión que le implica al Gobierno nacional adquirir nuevas aeronaves. “Por tratarse de una inversión millonaria, se busca que a largo plazo haya un valor agregado que es el intercambio de conocimiento”, señaló la fuente al medio citado.

Hasta donde se conoce, el proceso de selección de nuevas aeronaves no ha tenido avances significativos, aunque se mantienen en consideración propuestas de reconocidos fabricantes como Lockheed Martin con sus F-16, Dassault Aviation con el Rafale C/F3 y Saab con el Gripen.

La relevancia de los aviones de combate Kfir ha sido indiscutible en la protección de la soberanía y en operaciones contra organizaciones armadas, resguardando infraestructuras críticas nacionales.

Entretanto, la FAC, siguiendo las recomendaciones de un grupo de expertos asignado para analizar las ofertas de los fabricantes, “mantiene al día las carpetas con cada propuesta”, evaluando aspectos como capacidades tecnológicas, calidad, y, crucialmente, el intercambio de conocimiento offset.

“Es un riesgo latente ponerlas a volar. La máquina ya no da para cambio de repuestos u otro tipo de procedimiento”, comentó la fuente a El Tiempo sobre la decisión de retirar los Kfir del servicio activo, destacando la necesidad de reemplazo ante la imposibilidad de asegurar su operación segura a futuro.

Sin embargo, según comentó el ministro de Defensa, Iván Velásquez, en diciembre de 2023, la decisión definitiva para modernizar la flota estaría en manos del presidente Gustavo Petro, quien no se ha mostrado muy convencido de hacer la millonaria inversión.

“No podría asegurar que este año el presidente no tome la decisión, está en cabeza de él, esperamos que diga de manera definitiva si vamos a iniciar el proceso de adquisición de estas aeronaves de superioridad aérea”, comentó el jefe de cartera.

Pero el primer mandatario en varias oportunidades ha criticado la adquisición de nuevos equipos aéreos, asegurando que el dinero podría invertirse en proyectos sociales y de educación, a pesar de los altos costos que implica seguir manteniendo los aviones Kfir con los que cuenta el Estado Colombiano, que oscilan en 80 millones de pesos por vuelo.

“Para producir un avión de esos hay que saber de matemática y todo esto que estamos hablando aquí. Y bastante. Pero para nosotros es un problema, porque yo sí quisiera que más bien la plata quedara financiando el sistema preescolar”, aseguró el primer mandatario.