Después de que el 9 de diciembre de 2023 el presidente Gustavo Petro tumbara el Decreto 1844 del 2018, el cual le daba facultades a la Policía Nacional para combatir el microtráfico en espacios públicos —ya que prohibía “poseer, tener, entregar, distribuir y comercializar drogas o sustancias prohibidas”—, surgieron muchas reacciones a favor y en contra de la medida tras la decisión del Gobierno nacional.
El mandatario de los colombianos firmó el decreto 2114, que, en resumen, prohíbe a la Policía incautar drogas que no superen la dosis mínima establecida en la Ley 30 de 1986.
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Desde el Concejo de Bogotá se alzaron voces para expresar su desacuerdo con la nueva normatividad, entre ellas la del concejal de Cambio Radical Rolando González, que aseguró que “el microtráfico es el motor principal de la criminalidad en la capital del país”.
Según el cabildante, hay una alta correlación entre las llamadas al 123 con el hurto de personas y las riñas en cinco localidades. Asimismo, prendió las alarmas frente a la conexión entre el consumo de drogas y los principales delitos contra la vida y el patrimonio en Bogotá.
Igualmente, expresó que en localidades como Bosa, Usme, Usaquén, San Cristóbal y Kennedy la correlación del microtráfico es con la ocurrencia de lesiones personales y riñas.
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De acuerdo al análisis del cabildante, estos datos son consistentes con la más reciente encuesta multipropósito, en la cual se reveló que cerca de 600.000 viviendas estarían rodeadas de una olla de expedido de drogas, como es el caso de Bosa (79.000 personas), Suba (71.000 personas), Kennedy (68.000 personas), Usme (50.000 personas) y Rafael Uribe (50.000 personas).
“Hoy la ciudad está sitiada por el narcomenudeo, actividad que financia las bandas criminales que operan en el distrito, es lamentable que se haya dejado sin dientes a la Policía Nacional y Metropolitana para poder combatir el consumo de drogas en el espacio público”, sostuvo.
En el mismo sentido, González recordó que junto al concejal Emel Rojas radicaron un proyecto de acuerdo para mantener esta prohibición en entornos de convivencia de las familias, porque “Bogotá no puede convertirse en la capital de la droga”.
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El título del proyecto es: “Por medio del cual se establecen medidas para restringir la tenencia y consumo de sustancias ilícitas en los entornos públicos donde convivan niños, niñas y adolescentes en Bogotá D. C.”, y tiene como objetivo “proteger los niños, niñas y adolescentes de la presencia de las sustancias ilícitas en el espacio público en Bogotá D. C. con el propósito de propiciar un ambiente sano libre de drogas”.
Esta iniciativa, que busca ser acuerdo de ciudad, en dado caso de ser aprobada, establecerá zonas de restricción en Bogotá “para la tenencia a partir de cualquier cantidad y consumo de sustancias ilícitas, psicoactivas o psicotrópicas; naturales o sintéticas; y, cualquier otra que se encuentre definida por el Consejo Nacional de Estupefacientes”.
De igual forma, hace una clasificación de estos entornos donde incluye:
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