Ante la polémica que lo tiene bajo la lupa de los organismos de control, el senador Iván Name, que ejerce como presidente del Congreso de la República, negó el domingo 3 de diciembre que tenga injerencia en la contratación de sus familiares en entidades públicas. El corporado afronta señalamientos sobre la presencia laboral de personas cercanas a él en diversas instituciones, lo que ha desatado una controversia.
En entrevista concedida para El Espectador, Name, elegido titular del legislativo para el periodo 2023-2024, tras los comicios en los que derrotó a Angélica Lozano, rechazó las afirmaciones que hablan de cuotas en el Capitolio, la Secretaría de Gobierno de Bogotá y la Agencia Nacional de Minería. Del mismo modo, afirmó que las vinculaciones laborales de sus allegados se deben a sus méritos personales, sin violar normativas disciplinarias o legales.
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La denuncia en contra de Name
Entre los allegados del presidente del Congreso que tendrían contratos en diferentes entidades, se encuentran su hijo, Iván Leónidas Name Ramírez, y su hermana, Janet Name Vásquez, quienes ocupan cargos en el legislativo. Al respecto, el senador enfatizó que todas las personas tienen el derecho de trabajar y que, en su posición pública, existen prohibiciones normativas que deberían impedir cualquier contratación indebida.
“Quiero decirles que la vinculación con un funcionario como yo, de la rama legislativa, genera una serie de prohibiciones en la vinculación laboral cuando se trata de las normas. Y en ninguna de las que observo hay una tipicidad o una prohibición para ello. Los seres humanos tienen el derecho legítimo de poder desempeñarse laboralmente y ganarse la vida”, agregó el senador en su defensa.
Con ello, reiteró su concepto de no tener conocimiento de donantes de campaña vinculados en entidades estatales y remarcó la independencia de sus acciones frente a favores políticos.
Name también abordó preguntas sobre su relación con el gobernador de Boyacá, Ramiro Barragán, y Pablo Enrique Murcia López, aportante a su campaña, e insinuó una carencia de irregularidades en estos vínculos. Frente a las acusaciones de nepotismo o favorecimiento político, Name desafió a que se presenten denuncias formales para su respectiva evaluación judicial o disciplinaria.
“Yo no tengo que hacer un ejercicio de garantías, porque no me corresponde en mi labor y en mi función. Lo que sí puedo es responder por mi sentido lícito y ético en mi actividad, porque ello ha sido una característica de mi ejercicio político. De tal manera que yo respondo por mi actividad y tengo esa responsabilidad de sintonizar todo con la ley”, respondió el senador, cuando le preguntaron si podía dar fe de que ninguno de los nombramientos tenía que ver con el pago de favores políticos.
Al preguntársele sobre su rol como potencial “cacique” político, el senador rechazó tal clasificación y dejó en claro que su elección se debió al apoyo recibido en regiones como Chocó y Antioquia, y contando con un modesto margen de aproximadamente 41.000 votos.