Influencer colombiano denunció que lo engañaron con un Airbnb en Inglaterra: habría perdido 12 millones de pesos

Como él, otros usuarios de la plataforma realizaron denuncias similares en sus visitas a Londres (Inglaterra)

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Uno de sus grandes errores fue comunicarse con el anfitrión vía WhatsApp y no por la aplicación - crédito REUTERS
Uno de sus grandes errores fue comunicarse con el anfitrión vía WhatsApp y no por la aplicación - crédito REUTERS

Tras enfrentarse a un proceso que estuvo a punto de estropear su visita a Londres, el creador de contenido y bloger Daniel Giraldo, mejor conocido como el Dane, compartió con sus seguidores cómo fue víctima de estafa a través de la plataforma de alquiler Airbnb.

“Si usted es de las personas que Airbnb es un lugar 100% seguro y que nada puede salir mal, no es así. Perdí un montón de dinero, tiempo y esfuerzo, por un engaño que se dio a través de la plataforma y no, no estoy hablando de los falsos enlaces o páginas que se hacen pasar por la plataforma, no. Estoy hablando de algo que sucedió a través de la plataforma Airbnb”, denunció, a través de un video.

Tras ocho semanas en Londres, entendió que encontrar hospedaje no es tarea fácil, así que decidió alquilar un apartamento, por mes. Un lugar pequeño y acogedor en el centro por el que, en octubre del 2023, pagó 2.400 libras (unos 12 millones de pesos colombianos).

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El convenio le permitía hacer uso del inmueble “a partir del 1 de noviembre y ese día se presentó el primer problema. El anfitrión nos escribió en la mañana y nos dijo que no tenía el apartamento listo todavía, porque le estaba haciendo unas reformas y no tenía como entregárnoslo a las 2:00 de la tarde, que era la hora del check in. Entonces, muy amablemente, nos pidió que llegáramos a las seis de la tarde y, por las molestias, nos iba a devolver el dinero de un día”.

El caso fue escalado durante días y, mientras tanto, el dane tuvo que bandearse sin dinero - crédito Patrick Semansky
El caso fue escalado durante días y, mientras tanto, el dane tuvo que bandearse sin dinero - crédito Patrick Semansky

Sin embargo, en la tarde, volvió a ponerse en contacto ya que, según él, el daño era mucho más grande de lo que pensaba en un inicio y no podría entregárselos en la noche, pero a cambio prometió que les reembolsaría el cobro de cuatro días.

“Podíamos esperar más, entonces, reservamos otro lugar en la misma plataforma y, al otro día, ya confiados de que íbamos a entrar salimos con las maletas, pero el señor nos pidió que llegáramos a las 8:00 de la noche. En ese momento ya se nos estaba acabando la amabilidad (…) y, cuando llegó la noche nos dijo que el daño en la tubería era tan grande que no íbamos a poder entrar, sino hasta el 8 de noviembre”.

Se negaron, pero el anfitrión les dijo que no podía cancelar la reserva porque iba a tener que pagar una penalización y en su historial quedaría una reseña negativa. Así que, en un intento por evitar daños colaterales les ofreció dos semanas de compensación; es decir, que se quedaran en el apartamento 22 días, a cambio de pagar una sola semana.

Desconfiados, decidieron ponerse en contacto con Airbnb y ellos les respondieron que podrían cancelar la reserva y recibir un 20% de compensación, hasta el 8 de noviembre. Pero el anfitrión insistió en que no cancelaran y lanzó una segunda gran oferta: consignaría el dinero por los días que no se quedaron en el apartamento y retomarían el contrato por los días faltantes.

“Pensamos que era una gran oferta, podíamos esperar los 6 días y, además, teníamos el poder de cancelar la reserva el 8, así que, pensamos que con ese dinero que nos iban a devolver, podíamos alquilar otro lugar (…) todo esto porque el señor nos había prometido que al otro día nos hacía una transferencia, porque ya estaba de noche y debía ir al banco”.

Les envió un comprobante de la consignación realizada a un banco en Italia, pero al ser una transacción internacional y efectuarse en fin de semana, debían esperar hasta el lunes para verla reflejada en su cuenta de ahorros.

Aún desconfiados, decidieron seguir buscando otro apartamento, para tener una segunda opción, en caso de cancelar el día 8 u antes. Encontraron uno, en la misma zona, pero mucho más económico y, en las reseñas alguien había compartido un caso similar al suyo.

Denuncia de otro viajero que alquiló en la misma calle - crédito El Dane / Facebook
Denuncia de otro viajero que alquiló en la misma calle - crédito El Dane / Facebook

Nos dimos cuenta que era un total engaño. Ya había otra persona a la cual le estaba sucediendo exactamente lo mismo que a nosotros, en la misma calle, los mismos días, entonces, ahí, nos dimos cuenta de que era una estafa. Llamamos a Airbnb y nos encontramos con un problema. Nosotros habíamos estado hablando con el señor a través de la aplicación de WhatsApp y no a través de la aplicación de Airbnb”.

Un error de novatos que el anfitrión decidió aprovechar: “El señor les estaba contando a los de Airbn otra historia a lo que en realidad estaba sucediendo. Según el señor nosotros ya estábamos allá y él lo que quería era hacer tiempo para que le dieran el dinero a él”.

La transferencia era falsa y el número por el que estaban hablando con él no era el mismo que había registrado en la aplicación. Entonces, el caso fue escalado para revisión. Pero sus problemas con la aplicación aún estaban lejos de terminar.

La reserva que realizaron para hospedarse los seis días que, supuestamente, tardaba el arreglo del apartamento en el centro, presentaba problemas. Su anfitrión les pidió que cancelaran la reserva porque no había actualizado su calendario y el apartamento no se encontraba disponible, pero tras una mala experiencia ellos se negaron y respondieron que era él quien debía cancelarla.

Lograron solucionar el inconveniente y Airbnb devolvió el dinero, con un supuesto bono del 5% que despareció tras un par de días, pero además se quedaron con una parte considerable del dinero por “políticas empresariales”.

Y no contentos intentaron bajar el porcentaje del bono que les habían ofrecido en un principio, del 20 al 5%. Esta fue la gota que rebasó el vaso y es que, tras semanas de supuesta investigación “cerraron el caso de manera unilateral y nos dijeron que no había nada que hacer” y no recibirían una compensación.

“Mi frustración, especialmente, recaía en que ellos nos estaban culpando por no hacer la cancelación antes, cuando ellos nos dieron la opción de cancelar”, hasta el día 8, lamentó el Dane que hasta entonces era cliente frecuente de la aplicación.

De 12.311.527 pesos que pagaron al hacer la reserva, les devolvieron 11.852.771, “no nos dieron compensación (por la reserva de seis días), los anuncios (de los anfitriones) seguían disponibles” y borraron las quejas que habían puesto en la plataforma para que otras personas no cayeran en la trampa.

El 20%, de compensación por los inconvenientes con la reserva del apartamento en el centro, al final llegó, pero debieron descontarle el porcentaje que Airbnb retuvo, perdieron tiempo y cuando quisieron alquilar, nuevamente, los precios ya eran mucho más altos.