Desde que tomó la decisión de separarse de Gerard Piqué, el nombre de Shakira se ha escuchado más que nunca en los medios de comunicación. Ese evento de su vida personal ha coincidido con un renacer artístico en el que ha producido éxitos como la Session 53, TQG o El jefe.
Sin embargo, a lo musical se le ha sumado los rezagos de su romance con el español. Los polémicos tratos con los padres de su ex, la presencia de Clara Chía en la vida de Piqué, la custodia de los hijos o la repartición de bienes son algunos de los puntos que siguen acompañando a la barranquillera como fantasmas de su pasado.
Sobre este último aspecto, por ejemplo, no se había hablado mucho, debido a que los famosos han sido muy herméticos con ese tipo de decisiones. Sin embargo, lo que sí se sabe es que la colombiana está haciendo uso de su residencia en Miami, mientras que el catalán sigue en su tierra natal.
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Ha sido justamente la lujosa mansión de Esplugues Llobregat, en Barcelona, la que ha servido como alojo para el ex zaguero central durante una parte de este periodo de tiempo. La cesión de esta propiedad habría representado un sacrificio aceptado por la intérprete para mantener la patria potestad de sus pequeños.
El próximo 20 de noviembre, la fiscalía española usaría justamente este inmueble como pieza clave en el juicio contra la atlanticense por evasión de impuestos.
La audiencia judicial se adelantará por las presuntas irregularidades en el pago de las obligaciones con el fisco en las que incurrió la artista entre 2012 y 2014, cuando era residente de tiempo completo del país europeo.
De acuerdo a la defensa de ‘la loba’, su decisión de vivir de lleno en tierras españolas no fue tomada hasta 2015, cuando nació su hijo menor.
Con ese panorama, un elemento agrava todo. La suntuosa propiedad está en poder de la empresa Inversiones BCN Two & Two SL, que es gerenciada nada más y nada menos que por Joan Piqué, exsuegro de ‘Shak’.
Y es que los medios internacionales aseguraron en su momento que el empresario al que la cantante hace referencia en El jefe al decir “dicen por ahí que no hay mal que más de cien años dura. Pero ahí sigue mi exsuegro, que no pisa sepultura” fue quien le pidió el desalojo de la propiedad.
Inclusive, los reporteros más especializados insisten en que el génesis de todos los problemas entre Shakira y el padre de su expareja es justamente el pleito por la casa.
Para evitar más conflictos, la compañía del europeo decidió finalmente poner en venta el bien por el valor de los 15 millones de euros. Conforme reseña el portal español ABC, tiene una extensión de 3.800 metros cuadrados y cuenta en su interior con piscina, jardín, cine en casa, pista de pádel (deporte de moda entre la alta sociedad), biblioteca, área de juegos y gimnasio.
El edificio también tenía un espacio que fue aprovechado por Shakira como su principal estudio de grabación y cumplía con otras funciones.
Mientras se resuelve el tema, la vocalista continúa morando en Estados Unidos con Milan y Sasha, lo que la ha hecho sentir tranquila.
“Me siento como un gato con más de nueve vidas. Cuando creo que ya no me recupero más, de pronto me levanto y tengo un segundo aire. He pasado por varias etapas. La negación, la rabia, el dolor, la frustración, la rabia otra vez, el dolor otra vez. Ahora estoy en una etapa de supervivencia. De ‘mantén tu cabeza por encima del agua’. Y en una etapa de reflexión. Y ahora es una etapa de trabajo duro y todo el tiempo que estoy con mis hijos, estoy con ellos”, afirmó.