En numerosas áreas del territorio nacional, los artefactos terrestres conocidos como ‘minas antipersona’ continúan siendo una amenaza peligrosa contra la integridad de la población civil que día a día viven las inclemencias de la guerra y el conflicto armado en zonas rurales del país.
Es por eso que, con frecuencia, las minas terrestres son remanentes olvidadas de conflictos del pasado; razón por la cual la OEA, en su constante lucha para frenar y lograr mitigar este flagelo en Colombia, estableció proyectos estratégicos enfocados a neutralizar campos minados y proveer educación acerca de los riesgos de minas y asistencia a las víctimas. Otros programas buscan la destrucción de reservas y la aprobación de resoluciones para un hemisferio sin minas.
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El temor a las minas disminuyó tras la llegada de la Brigada de Ingenieros de Desminado Humanitario, quienes desde 2018 adelantaron operaciones con diferentes técnicas de estudio no técnico, maniobras de desminado manual y educación en el riesgo de minas en la zona.
Actualmente, es el Batallón de Ingenieros de Desminado Humanitario número 5 el que lleva la responsabilidad principal de entregarles a los caldenses un municipio libre de contaminación de minas antipersonal.
Según actividades e información entregada por el Ejército Nacional a la fecha, se tiene un consolidado de 150.748 metros cuadrados despejados y 15 artefactos explosivos destruidos, lo cual garantiza la tranquilidad para gran parte del territorio.
Uno de los retos que tiene el Batallón de Desminado Humanitario es devolver la tranquilidad y seguridad a los habitantes del municipio Pensilvania (Caldas) tal como lo ha indicado el coronel Julián Leonardo Martínez Suárez, comandante de esta unidad militar.
“En esta incansable búsqueda continuaremos con la intervención con la técnica de Desminado Manual, ya que contamos con personal altamente capacitado en estos asuntos. Esto debido a que desde junio del presente año se reanudaron las tareas en este municipio afectado y azotado por la guerra y además víctimas de las Minas antipersona”, sostuvo al respecto.
Además, se ha logrado la ubicación del área administrativa en cinco veredas, como Santa Teresa, Buenos Aires, Puerto Buñuelo, Río Dulce y La Samaria, lugares en los que se determinó que son zonas que requieren tareas de desminado humanitario.
Asimismo, se viene fortaleciendo el segundo pilar de la Acción Integral Contra Minas: la educación en el riesgo de minas letales, capacitando a gran parte de la comunidad en comportamientos seguros, con el fin de evitar algún tipo de accidente o incidente con artefactos explosivos”, puntualizó Martínez Suárez.
Finalmente, el coronel Martínez aseguró que “desde las Fuerzas Militares y el Ejército Nacional estos trabajos realizados ponen también en riesgo a hombres y mujeres que en las selvas entregan todo para lograr un desminado total en todo el territorio nacional, gracias a la inteligencia y el constante estudio que le ha brindado el estado a nuestros guerreros y guerreras, se ha logrado la recolección de nueva información y nuevas denuncias relacionadas con la sospecha de artefactos explosivos en la zona, gracias a la información suministrada por parte de la comunidad”.
El Ejército Nacional también precisó que para lo que queda del año en curso seguirán estas labores continuas por parte de los uniformados para que, de la mano de desminadores, la comunidad municipal, el Gobierno nacional, los entes de control y el apoyo humanitario internacional, se pueda cumplir con la premisa de salvar vidas en todo el país.