En el foro Cómo financiar el transporte público en Bogotá y no morir en el intento, el presidente de la organización Bogotá cómo vamos, Felipe Mariño, indicó que el sistema de transporte de la capital colombiana tiene un déficit presupuestal que podría truncar su funcionamiento de cara al último trimestre del año.
De acuerdo con Mariño, el sistema integrado de transporte público de Bogotá (SITP), que incluye a los buses azules zonales y las troncales de Transmilenio, cuenta con recursos para funcionar solo hasta el mes de octubre, por lo que se necesitaría un monto cercano a los 580.000 millones de pesos para garantizar la movilidad de millones de bogotanos hasta fin de año.
En las cifras entregadas por Bogotá cómo vamos, basadas en las estadísticas entregadas por Transmilenio este año, hay un total de 93 millones de usuarios en el sistema, equivalente a aproximadamente 3,3 millones de usuarios por día; sin embargo, el recaudo de pasajes no es directamente proporcional a esa cantidad de pasajeros pues el 46% de los viajeros se cuela, generando así un gran desfalco en los ingresos de la empresa.
“De ese faltante o esa brecha que tenemos para cubrir para tener la sostenibilidad del sistema garantizada, buena parte de eso corresponde a los colados o a las personas que no hacen la validación (...) no se puede monitorear absolutamente todas las estaciones, pero un estimado nos dice que buena parte de esos 580.000 millones de pesos se pagarían si la gente hiciera sus validaciones, pues podría ayudar cubrirse”, declaró Felipe Mariño en diálogo con RCN.
A esto se suma que los bogotanos solo pagan el 45% de los costos del sistema con su pasaje, el 55% restante es financiado por el Fondo de Estabilización Tarifaria (FET), con aportes tanto del Gobierno distrital como nacional, pero este año no han sido suficientes para sostener el funcionamiento del transporte en la ciudad.
Por un lado, el Distrito ha destinado $2,4 billones de pesos de su presupuesto para cubrir los costos del sistema, mientras que en el Gobierno nacional solo se aprobaron 300.000 millones de pesos para financiar la operación de todos los sistemas del país. Según los expertos si esta suma se destinara solo para Bogotá no alcanzaría para cubrir el déficit presupuestal que existe.
Frente a la falta de presupuesto, Bogotá cómo vamos sugirió que es necesario abordar el financiamiento del FET desde una perspectiva sostenible, pues las decisiones que se han tomado hasta el momento para solventar la crisis solo dan resultados a corto plazo. “Este tema es fundamental para el futuro de la capital y requiere una discusión continua y amplia sobre las alternativas que nos permitan garantizar un sistema de transporte eficiente y sostenible”, declaró Mariño en diálogo con La República.
Por otra parte, el director de la organización indicó que la insatisfacción de los usuarios es el reflejo de los altos porcentajes de colados. “(La insatisfacción) está alrededor del 40%, es decir, que, de diez pasajeros, cuatro no se encuentran satisfechos con su transporte público. Si nos vamos con las satisfacciones, por ejemplo, de la moto, de la bicicleta o del automóvil, digamos que su insatisfacción no supera el 15%”, le dijo Felipe Mariño a RCN.
Desde Bogotá cómo vamos plantearon la posibilidad de crear una institución nacional para el transporte público, así como las hay para otros servicios como la energía, el agua o el gas. De acuerdo con la organización, esta opción facilitaría la estabilización financiera de los sistemas de transportes públicos del país y también podría abordar la financiación de metros o sistemas férreos.