Por orden del presidente Gustavo Petro, el Ejército Nacional reactivo su ofensiva en contra del Clan del Golfo o como se autodenomina el grupo armado Autodefensas Gaitanistas Colombianas (AGC). El anunció se dio luego de que se rompiera el acuerdo entre las partes. De esta forma fue como se planeó la ofensiva en contra del grupo de narcotráfico más grande del país llamada Operación Darién con la que participan más de 6.000 uniformados, de acuerdo con lo informado por la institución.
La noticia no cayó nada bien al grupo armado ilegal, pues en un comunicado anunciaron su insatisfacción con las medidas tomadas por el Gobierno nacional, señalando que le llama mucho la atención la decisión y que le sorprende que pese al lema que mantuvo como “Gobierno de la vida”, la respuesta a las agresiones que el grupo ejecuta contra el Ejército y la población civil sea la militarización.
La reacción de la estructura armada va mucho más allá, pues no solo señala sorpresa, sino que también acusa al Gobierno Petro de hacer una campaña de desprestigio en contra “de nuestra organización, sindicándonos falsamente de cuanto ocurra en esta violenta sociedad. Se ha preparado así el camino para intervenciones militares a gran escala, como las que se han hecho en el pasado”.
Sobre la operación del Ejército se conoce que buscará la captura de los máximos líderes de la organización (alias Javier o Chiquito Malo, el segundo al mando y quien reemplazó a Siopas, alias Gonzalito y el tercero al mando, alias Rodrigo Flechas); además del debilitamiento de la estructura y de las economías ilícitas que desarrollan. De este modo, teniendo en cuenta que el Clan del Golfo se encuentra en varias zonas del país, los militares se desplegarán del Urabá antioqueño y el Darién chocoano.
Y agregó: “Tenemos participación de la Armada Nacional, la Fuerza Aérea, de la brigada de caballería y la Policía. Sobre el efecto globo que cuando presionamos en un lado y se van a otro lo importante es no dejarlos pensar, poco a poco cometerán errores y nos va a permitir capturarlo”.
Ruptura del cese al fuego entre el Gobierno y el Clan del Golfo
En el mes de marzo, tras una difícil situación de orden público en la región del Bajo Cauca antioqueño en el contexto del paro minero y tras múltiples violaciones de derechos humanos a la población civil, Petro anunció que pese a los esfuerzos por pedir el cese de hostilidades el Clan del Golfo demostró que no estaba dispuesto a cumplir la tregua, por lo que el mismo mandatario anunció el fin del acuerdo que se habría dado a conocer el 31 de diciembre del 2022.
Posteriormente, y tras el rechazo de varios sectores del Gobierno y de la política nacional, se anunció el fin del acuerdo entre las partes y el presidente pidió al Ejército reanudar las operaciones en contra de la estructura narcoparamilitar.