Con lápiz en mano, el presidente Gustavo Petro hizo cuentas en medio del Consejo Nacional de Paz, Reconciliación y Convivencia sobre el tiempo que tardaría reparar a las víctimas del conflicto armado en el país. Según los cálculos —y teniendo en cuenta que la Unidad de Víctimas cuenta con un presupuesto anual de 2.5 billones de pesos—, todas las personas afectadas serían enmendadas en 125 años. “Al país se le está mintiendo”, dijo al respecto el jefe de Estado.
Durante el evento, que también contó con la presencia de funcionarios como el alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda, y la directora de la Unidad de Implementación, Gloria Cuartas, también habló de una posible red de corrupción en la Unidad de Víctimas que las “revictimizó desde el Estado”. También planteó dos caminos: o “decirle la verdad al país” sobre el hecho de que hay pocos recursos para la reparación, o que la emisión que hace el Banco de la República se convierta en bonos para víctimas en lugar de ser enviada a los bancos.
“¿Cómo más? O decimos la verdad, o tomamos un camino no ortodoxo para hacerlo y que en un lapso de 10 o 15 años máximo nos permita que ese número enorme de víctimas sea indemnizada. Si ustedes tienen otro camino, cuéntenme porque lo estoy buscando”, explicó el presidente Petro, quien enfatizó en la necesidad de reparar a las víctimas para alcanzar la paz.
A ese escenario, Petro sumó que la implementación del Acuerdo Final de Paz con las extintas Farc cuesta 150 billones de pesos. Enfatizó en que es apremiante la puesta en marcha del primer punto, la Reforma Rural Integral y la formalización de siete millones de hectáreas de tierra e insistió en la compra de esos terrenos y criticó la gestión hecha en el gobierno de Iván Duque, que según registros de la actual administración compró 17 mil hectáreas, el 0.3% del total planteado por lo pactado en La Habana.
El presidente envió un mensaje poco optimista sobre la implementación del Acuerdo Final, y dijo que de acuerdo a los presupuestos y los tiempos de cumplimiento del documento firmado en 2016 no podría haber un total cumplimiento, empezando por la Reforma Rural Integral.
Bajo ese panorama, cuestionó cómo se van a hacer nuevos acuerdos con otros grupos armados si el elaborado con la antigua guerrilla no podría implementarse.
“Ahora, si no se va a cumplir el acuerdo de paz con las Farc, ¿cómo planteamos nosotros nuevos acuerdos? ¿Cómo invitamos a la Paz Total?” Manifestó el primer mandatario. Sin embargo, ante esos escenarios dijo que solo quedaba el camino de cumplir con esa política de Estado, poner en marcha cada uno de los seis puntos del Acuerdo Final y atacar las economías ilegales y las fuentes de financiación de grupos criminales.
Finalmente, el presidente Petro advirtió que el gobierno actual no puede quedar como “corresponsable de una mentira” con relación a la capacidad que tiene el Estado de cumplir el acuerdo con las extintas Farc y los que se realicen dentro de la Paz Total.
“¿El objetivo es la paz? Entonces hagamos la paz de verdad, pero eso no es un discurso; eso son centenares de billones de pesos, es la riqueza nacional puesta en otros rieles, en función de la gente de abajo, llámense del mundo rural o urbano. No hay otra forma de hacer la paz en Colombia”, concluyó Petro Urrego.