El ministro del Interior, Alfonso Prada, anunció, desde Barranquilla, el 31 de marzo, el fortalecimiento de la comunicación y la estrategia en materia de seguridad para hacer frente a los hechos de delincuencia y de criminalidad que se han presentado recientemente en el departamento de Atlántico. Prada también advirtió que desde su ministerio se brindará apoyo para frenar los índices de violencia que se han recrudecido en este departamento de la Costa Caribe.
Prada señaló que ya se tiene identificado el accionar de estas redes criminales, algunos operando desde las prisiones y aprovechando beneficios que otorga la ley. También advirtió que se establecieron “rutas señaladas para poder llegar a las cabezas de quienes están detrás de estos grupos delincuenciales que tienen agobiada a la población del Atlántico, Barranquilla y el área metropolitana”.
El ministro del Interior también dijo que desde el Gobierno nacional se establecerá, en los próximos días, una cumbre de seguridad para abordar temas focalizados que atiendan de manera urgente las necesidades de la comunidad en los distintos territorios. Entre estas medidas, dijo que se estudiará con el Ministerio de Justicia la posibilidad de revisar los inhibidores de señales de celulares.
Prada le envió un mensaje a alias Palomino, alias Castor y alias Negro Ober.
El ministro Prada también advirtió que la política de Paz Total no es para que los criminales tengan una doble vida que les permita seguir delinquiendo, sino para que aporten con hechos a la salida pacífica que claman millones de colombianos azotados por la violencia en diferentes partes del territorio nacional.
El alcalde de Barranquilla, Jaime Pumarejo, por su parte, señaló que se priorizará la vigilancia sobre los presos y aseguró que las autoridades carcelarias deben garantizar que se vigile cada una de las acciones, al punto en que, “no puede haber una llamada en la cárcel que no sea verificada”.
Esta operación debe funcionar tanto para los líderes o cabecillas de las organizaciones criminales, como para los presos que cumplen con la función de Call Centers, desde los centros carcelarios, quienes extorsionan y amenazan a la población para cumplir con sus objetivos ilegales.