Personal del Invías terminó de remover la totalidad de las rocas que cayeron sobre la vía que conduce desde Cali hacia Loboguerrero el pasado 13 de febrero, en el Valle del Cauca, concretamente en el kilómetro 13, en el sector de El Saladito, con lo cual se habilitó el paso por allí nuevamente.
Seis máquinas perforadoras, dos operadores de compresores, así como un trabajo intenso, fueron necesarios para reabrir el paso por los dos carriles de esta importante vía que conduce desde el centro del departamento hacia el océano pacífico. Ya toda la maquinaria fue recogida y ya se hizo la limpieza necesaria para el paso de vehículos por los dos carriles.
No obstante, la entidad hizo un llamado a los conductores para que transiten con precaución por esa zona debido a las condiciones del talud. El sector continuará bajo un monitoreo constante para que la comunidad siga desplazándose por ahí con completa seguridad.
Invías recomendó a los usuarios advertir sobre cualquier contingencia que se presente sobre esa vía y estar pendientes sobre cualquier información que se publique en los canales oficiales de la entidad.
Las pérdidas económicas por el derrumbe en la vía Cali-Loboguerrero
El director ejecutivo para el Pacífico de la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodres), Brany Prado, explicó que por cuenta del derrumbe que taponó la llamada Vía al Mar, que comunica a Cali con Buenaventura, las pérdidas en ventas para los restaurantes en esta zona ya podrían haber alcanzado los $800.000 millones de pesos.
“Las pérdidas en ventas para los restaurantes que están sobre esta zona podrían llegar a los $800.000 millones al día de hoy; sin embargo, creemos que si esto no se alcanza a recoger podríamos estar ascendiendo a casi los $1.100 millones porque el fin de semana son días positivos en ventas, pero al no tener tránsito nos afectará”, le dijo al diario La República.
En esta vía, según le explicó Prado al medio mencionado, hay aproximadamente 80 establecimientos de comida, sumados a las demás ofertas turísticas, que también sufrieron afectaciones.
El gremio empresarial le hizo un llamado al Gobierno nacional para que se hagan las inversiones necesarias que reduzcan definitivamente los riesgos a los que está expuesta, pues no es la primera vez que una emergencia de este tipo se presenta. Ya a finales de 2022 hubo un derrumbe, cerca de Dagua, que mantuvo cerrada la Vía al Mar por 20 días.
“El año pasado en la misma Vía al Mar que va desde Cali a Loboguerrero se presentó un incidente que también cerró el paso y dado el incidente que tenemos hoy lo que hemos manifestado desde el sector empresarial esa vez y esta vez, es que nos preocupa los riesgos que tiene esta vía y que requiere de unas inversiones más grandes que corrijan unos temas estructurales de la vida en el largo plazo, o sea, no es suficiente con corregir las constantes fallas geológicas que pasan, sino que hay que tener una solución de fondo que tenga una vía con unas mejores condiciones de servicio”, le dijo Edwin Maldonado, director ejecutivo del Comité Intergremial y Empresarial del Valle del Cauca, al diario La República.
Esta emergencia se sumó a la presentada en el municipio de Rosas, Cauca, por el derrumbe sobre la Vía Panamericana que mantiene incomunicado al suroccidente del país desde el pasado 9 de enero. El ministro de Transporte, Guillermo Reyes, dijo en una entrevista para Caracol Radio que espera que para el 20 de febrero se habilite el primer paso por esta vía, para mulas y tractomulas.