Bajo el título de “amnistía” la dictadura de Venezuela adelanta un proyecto de ley que legitima su legislación que viola derechos humanos, que da legalidad a actos de fiscales y jueces que usan la justicia como instrumento de represión y de terrorismo de Estado, que afirma la institucionalidad del sistema de prisión y tortura, y de esta manera protege a los miembros del cartel narcoterrorista del reo Nicolás Maduro. Con el sofisma de liberar a sus víctimas la dictadura de Venezuela está dando impunidad a los verdugos.
La instalación del terrorismo de Estado en Venezuela bajo el modelo y la operación de la dictadura de Cuba empezó cambiando leyes, tipos delictivos, procedimientos legales y competencias de autoridades para crear un sistema penal que en lugar de proteger los derechos humanos y a la sociedad, los violen y los aterroricen para someterlos. Así aparecieron delitos como “incitación al odio”, procedimientos como “detenciones preventivas sin terminación de tiempo”, torturas para inducir a “auto inculparse” o aceptar delitos nunca cometidos, y persecuciones incluso internacionales para exiliar e inhabilitar.
PUBLICIDAD
Este proceso de cambio del sistema penal de la democracia al sistema terrorista del socialismo del siglo 21 es un “iter criminis”, que es “el recorrido del crimen” y que “permite determinar cuáles son todos los delitos que puedan estar asociados en una acción criminal”. Los delitos de suplantación, falsificación, violación de derechos y garantías fundamentales, acusaciones y denuncias falsas, prevaricatos, torturas, asesinatos, privación de libertad, asesinato de reputación y más, fueron cometidos por la dictadora en ejercicio de Venezuela, por los miembros de su gabinete, por sus legisladores, por sus fiscales sicarios y jueces verdugos, por sus matones y torturadores y por todo el aparado del “terrorismo de Estado”, siendo sus víctimas son los presos, exiliados y asesinados.
La llamada “ley de amnistía” de la dictadura de Venezuela es la “ley de la impunidad de los verdugos” porque: 1.- otorga perdón u olvido -además con condiciones- a los crímenes (no cometidos) de los presos y exiliados para liberarlos o reintegrarlos, o sea legitima las falsas acusaciones y dolosos procedimientos; 2.- los que perdonan son los que cometieron la larga cadena de delitos en la suplantación del sistema penal por el sistema de terrorismo de Estado; 3.- se legitima y mantiene el sistema de la dictadura incluidos sus operadores cuya impunidad se consagra ratificando la legalidad de sus actuaciones delictivas.
PUBLICIDAD
Para evitar esta situación, la ley en curso debe incluir una nueva acepción o concepto de “amnistía como nulidad de acusaciones y procesos que violan los derechos humanos” o ser una “ley de nulidad” sin usar el concepto de amnistía como perdón u olvido.
En ese camino está heroica resistencia civil de las mujeres, madres, esposas e hijas de presos políticos, el aplomo de los estudiantes nuevamente movilizados y la valiente expresión de presos recientemente excarcelados que piden “libertad plena”. Muestran a Venezuela y al mundo la falsedad criminosa de las acusaciones, reclusiones, torturas y exilio de venezolanos que se opusieron y se oponen al régimen narcoterrorista controlado por la dictadura de Cuba.
PUBLICIDAD
La estrategia de la dictadora en ejercicio Delcy Rodríguez y su grupo es ganar tiempo, ceder espacio en lo económico, aparentar abandono a las dictaduras de Cuba, China, Rusia e Irán, demostrar control interno y retener poder político con narrativa de reencuentro nacional. Cambio de los detentadores del poder para que nada cambie, o que el cambio se produzca con la lentitud necesaria para mantener el sistema de la dictadura disfrazándolo de transición, con impunidad y plena participación política, mientras apuestan y trabajan por el debilitamiento del gobierno de Estados Unidos.
En materia de democracia y transición, la liberación de los presos políticos y el retorno de los exiliados es fundamental. El Foro Penal Venezolano certifica que hoy existen 644 presos políticos en las cárceles y hay miles en sus casas. Hasta ahora solo se han producido excarcelaciones que mantienen el sistema de terror impuesto por el narcoestado del socialismo del siglo 21; víctimas han salido de las prisiones pero no son libres de circular, viajar y menos expresarse.
PUBLICIDAD
En realidad no se ha liberado ni un solo preso político en Venezuela, porque excarcelar con medidas cautelares no es libertad. El caso más notorio es el del líder opositor Juan Pablo Guanipa, quien luego de excarcelado hizo uso de su libertad de expresión y fue nuevamente preso para luego ser sometido a detención domiciliaria con guardia permanente y prohibición de declarar.
Prueba de que el narcoterrorismo de Venezuela sigue usando su sistema jurídico dictatorial es su “comunicado” en el caso Guanipa, expresando que “el Ministerio Público solicitó ante el tribunal competente la revocatoria de la medida cautelar otorgada al dirigente opositor Juan Pablo Guanipa…” y que “las medidas cautelares acordadas por los tribunales están condicionadas al cumplimiento estricto de las obligaciones impuestas..”
PUBLICIDAD
*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy
www.carlossanchezberzain.com
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Israel: la elección del 27 está tan cerrada que los partidos árabes-israelíes podrían decidir el futuro político de Netanyahu
Si las encuestas tienen razón y hay un virtual empate, no va a ser posible formar un gobierno alternativo al primer ministro sin la opinión de esos bloques minoritarios
Una región desintegrada de países desintegrados
Las polarizaciones ideológicas, la transformación del adversario político en enemigo, así como las oscilaciones pendulares que caracterizan la vida política regional, constituyen un obstáculo importante para la integración

De los "Extraditables" de Pablo Escobar a los de Maduro
Álex Saab se declaró culpable en Estados Unidos de conspirar para lavar dinero en una trama ligada a sobornos y contratos del programa CLAP, y aceptó entregar USD 195 millones y colaborar con las autoridades




