Fue medallista paralímpico y hoy se prepara para vivir en órbita: por qué la misión de John McFall es más que un viaje espacial

El lanzamiento previsto para 2027 evaluará las capacidades físicas del exatleta británico y el rendimiento de las prótesis modernas en un entorno de microgravedad hasta ahora inexplorado

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La selección de un atleta con discapacidad física por parte de la Agencia Espacial Europea representa un avance significativo en la exploración del espacio para personas con movilidad reducida (Instagram: @astro_johnmcfall)

En el centro de astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Alemania, el británico John McFall se prepara para convertirse en el primer astronauta con discapacidad física en vivir en órbita. La misión, prevista para 2027, forma parte de un acuerdo entre la Agencia Espacial del Reino Unido y la empresa emergente estadounidense Vast, que construye la estación espacial Haven-1.

Poco después de la firma del acuerdo, la iniciativa recibió apoyo desde distintos sectores científicos y gubernamentales. Según The Guardian, diario británico, la misión contempla una estancia de dos semanas en la estación Haven-1, desarrollada por Vast en California. El proyecto busca reunir a cuatro astronautas en un entorno equipado con laboratorio de microgravedad y una ventana para observar la Tierra.

De acuerdo con el mismo medio, la Agencia Espacial del Reino Unido trabajará junto a la empresa emergente para asegurar patrocinios que financien el viaje del exdeportista. El traslado a la estación se realizaría en una cápsula Crew Dragon de SpaceX, utilizando un cohete Falcon 9. Como alternativa, el plan contempla una posible misión privada de Vast a la Estación Espacial Internacional (EEI) en 2027.

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El perfil de John McFall

El proceso de selección, impulsado por agencias espaciales internacionales, pretende evaluar la adaptación de prótesis avanzadas en el espacio (Instagram: @astro_johnmcfall)

En 2008, McFall ganó la medalla de bronce en los 100 metros de los Juegos Paralímpicos de Beijing. 11 años antes, había perdido la pierna derecha en un accidente de motocicleta. Después de su recuperación, se dedicó al atletismo y más tarde se especializó en cirugía ortopédica en el Servicio Nacional de Salud británico (NHS).

En el año 2022, la Agencia Espacial Europea lo seleccionó para el proyecto Fly!, que investiga la viabilidad de que personas con discapacidades físicas participen en misiones espaciales de larga duración. El objetivo es evaluar tanto las condiciones físicas de los astronautas como el desempeño de las prótesis modernas en ambientes de microgravedad.

El desafío científico y social

La misión de McFall va más allá del reto personal. Según The Guardian, su experiencia podría aportar datos sobre la adaptación de las prótesis en el espacio y mejorar el diseño de dispositivos más ligeros y funcionales. Además, el trabajo de investigación abordará afecciones como la osteoporosis y la atrofia muscular, frecuentes durante las estadías prolongadas en órbita.

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“Es una oportunidad apasionante. Sacia mi curiosidad por el conocimiento y la ciencia”, dijo en declaraciones citadas por el medio británico. Añadió que ve el proyecto como un desafío personal y un avance social, ya que busca romper prejuicios sobre las capacidades de las personas con discapacidad física.

El precedente para la exploración espacial inclusiva

La colaboración entre el Reino Unido, Vast y SpaceX busca reunir a cuatro profesionales en un entorno orbital adaptado (Vast)

A nivel institucional, la Agencia Espacial del Reino Unido remarcó que la misión representa un avance hacia la inclusión. La participación de John allana el camino para futuras investigaciones y programas de rehabilitación enfocados en personas amputadas o con movilidad reducida.

La estación espacial Haven-1 ofrecerá un entorno controlado para examinar el impacto de la microgravedad sobre el cuerpo humano y la tecnología de las prótesis. Según Vast, empresa estadounidense, el interior de la estación estará revestido con madera de arce y contará con espacios adaptados para el trabajo científico y la vida cotidiana de los astronautas.

Más allá de la ciencia

El astronauta británico Tim Peake, quien integró la misión Principia de la ESA en 2015-2016, expresó su emoción por el paso que se dará con John McFall: “Es una inspiración para todos aquellos a quienes alguna vez les han dicho que existen límites a lo que pueden lograr”, sostuvo. En paralelo, destacó que el acuerdo firmado marca un hito para los vuelos espaciales tripulados inclusivos.

La investigación liderada por un deportista británico tiene como finalidad demostrar que los límites físicos pueden superarse en la exploración espacial moderna (Instagram: @astro_johnmcfall)

Su presencia en la misión busca transmitir un mensaje sobre la diversidad y la igualdad de oportunidades en la exploración espacial. El propio exdeportista subrayó: “Estamos diciendo que está bien que las personas con discapacidad sean astronautas. Hemos demostrado que es posible".

La empresa prevé concluir la construcción de Haven-1 antes de 2027. El cronograma contempla pruebas de seguridad, selección de tripulantes y simulacros previos al lanzamiento. La decisión final sobre la participación de McFall dependerá de las evaluaciones médicas y técnicas realizadas por la ESA y la Agencia Espacial del Reino Unido.