El pasado 8 de noviembre se registró la desaparición de Karime Pérez Reyes Armenta, de 33 años de edad, en la entidad federativa de Sinaloa. Sin embargo, ese mismo día se descubrió el cadáver de su ex novio, identificado como Rodolfo “N”.
Autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE) ya activaron la alerta de búsqueda de la víctima, quien residía en el pueblo de Estación Bamoa, en el municipio de Guasave. El cuerpo de su ex pareja sentimental, quien laboraba como maestro, registraba tres heridas por impactos de bala.
La ficha publicada por el Protocolo Alba, un proceso para la búsqueda inmediata de mujeres y niñas desaparecidas, informa que Pérez Reyes Armenta tiene una estatura de un metro con 60 centímetros, complexión robusta, cabello lacio y obscuro y con “rayitos”, tez morena clara y cejas semi pobladas. Sus ojos son de color café claros.
Vestía una blusa, un pantalón de mezclilla y tenis, informaron sus familiares, quienes presentaron la denuncia el pasado martes 16 de noviembre. “Aproximadamente a las 8:00 horas del día 8 de noviembre del 2021 se vio por última vez al salir de su domicilio ubicado en la localidad de Estación Bamoa, Guasave, Sinaloa”, afirmó la dependencia.
Además, agregó que se considera que su integridad se encuentra en riesgo, toda vez que puede ser víctima de la comisión de un delito.
Rodolfo “N”, de 38 años de edad y ex novio de Karime, salió de su hogar en Estación Bamoa el pasado 6 de noviembre. Se dirigía a bordo de una camioneta Ford, color blanca y del año 1994, para acudir a una fiesta donde trabajaría como encargado de la operación del sonido.
El vehículo fue encontrado al día siguiente: estaba abandonado en la comunidad de El Maquipo. De acuerdo con los reportes, había rastros de sangre, por lo que agentes de la Policía Municipal iniciaron el protocolo de búsqueda.
Su cuerpo fue hallado dos días después por vecinos de la localidad. Estaba dentro de las aguas del canal hidráulico y presentaba los impactos de tres balas de un arma de fuego. Por su parte, la Fiscalía de Sinaloa ya inició las indagatorias por el delito de su homicidio.
A finales de agosto, el narcoterror dejó ver sus muestras de brutalidad en la capital de Sinaloa, donde fueron localizados los restos descuartizados de dos personas dentro de bolsas negras.
Según informes locales, los empaques de plástico fueron hallados en la colonia Costera de Culiacán y contenían dos cabezas, los troncos de ambos hombres, así como piernas y manos cercenadas con avanzados signos de descomposición.
Ni la Fiscalía estatal ni la Secretaría de Seguridad sinaloense proporcionaron más detalles al respecto. Aunque algunos informes indicaron que agentes de seguridad fueron alertados vía anónima por la tarde de este 26 de agosto.
Los elementos municipales llegaron hasta hasta el cruce de la avenida 21 de Marzo y Patria, donde notaron bultos de los cuales sobresalían extremidades. Ahí frente a un taller mecánico se percibían olores fétidos, por lo cual se acercaron a verificar y dieron con los restos destazados.
Presuntamente, ambos cuerpos presentaban manchas de tierra, por lo cual se presume que fueron exhumados de una fosa clandestina. Por inspecciones preliminares se presume que ambos sujetos tenían hasta cinco días de haber muerto. No se precisó si presentaban heridas por impactos de arma de fuego o perecieron tras ser decapitados.
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