Simulación, contradicciones y represión: 2 años del asesinato de Samir Flores, el activista opositor a la termoeléctrica de AMLO

Flores Soberanes había denunciado el impacto ambiental que representaría construir una planta energética en Morelos

Debido a que la CFE proporcionaba información incompleta, Samir se dedicó a difundir en los pueblos el impacto del PIM 
(Fotografía: José Roberto González / Infobae México)
Debido a que la CFE proporcionaba información incompleta, Samir se dedicó a difundir en los pueblos el impacto del PIM (Fotografía: José Roberto González / Infobae México)

El activista y comunicador mexicano Samir Flores Soberanes era una voz crítica en Amilcingo, un poblado ubicado en el estado de Morelos. Él, junto a su comunidad y la de pueblos vecinos, construyó una oposición ante la construcción de un gasoducto, el cual forma parte del Proyecto Integral Morelos (PIM).

“Nos dimos cuenta que no tenían permisos de construcción, permisos de uso de suelo, permisos para las descargas de aguas residuales y aparte estamos dentro de una zona de riesgo volcánico. Nosotros no queremos el gasoducto porque representa un riesgo para la vida de nuestros hijos y entonces nos decían ‘ustedes no quieren el desarrollo’ siempre nos hablaron de desarrollo, lo que nunca supieron especificar es ¿desarrollo para quién?”. Así lo dijo Samir en una entrevista para el portal Pie de Página, realizada por Ana Cristina Ramos y Ximena Natera.

Liliana Velázquez, viuda del activista, recuerda que ese día Samir se estaba alistando para salir hacia Radio Amiltzinko, emisora que él fundó en 2013, cuando le avisaron que lo estaban esperando afuera de su domicilio, donde llegaron dos automóviles. Samir abrió la puerta y se escucharon cuatro detonaciones de arma de fuego, dos se impactaron en su cabeza. Flores Soberanes murió la madrugada del 20 de febrero de 2019, en camino al hospital.

El homicidio de Samir ocurrió tres días antes de la realización de una consulta convocada por el presidente Andrés Manuel López Obrador. En el ejercicio impulsado por el mandatario morenista se le preguntaba a la población si estaba de acuerdo o no con la construcción del PIM y la termoeléctrica en Huexca.

La esposa del líder comunitario señala que un día antes de ser asesinado, Samir se había reunido con Hugo Eric Flores, delegado gubernamental de Morelos. Dicho encuentro fue positivo para Flores Soberanes, pues él estaba contento de que lo “había dejado callado y sin argumentos” respecto a la construcción del PIM.

Uriel Carmona, fiscal de Morelos, dijo en 2019 a los medios locales que la primera línea de investigación en el caso de Samir Flores fue una ejecución relacionada con la delincuencia organizada. Tiempo después, insistió que existen avances en el caso, “pero no se pueden adelantar”; aunque reconoció que es un asunto de impacto nacional e internacional, pidió paciencia y solicitó entender que hay etapas del proceso penal que no pueden ser reveladas.

A dos años de la muerte de Samir Flores, Carmona confió en que “pronto habrá resultados”. Detalló que no se puede decir si al final Flores fue asesinado por gente del crimen organizado, pero se sabrá en su momento “una vez que se tenga completa la investigación”.

Sin embargo, Samantha César Vargas, integrante del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua (FPDTA), reclama que desde hace más de un año siguen escuchando declaraciones parecidas.

Respecto a que si los familiares de Samir fueron citados a declarar, Carmona dijo que aquellos que eran considerados por la Fiscalía para obtener su declaración ya fueron citados, esto debido a que es una carpeta con mucho tiempo en curso.

Lo que se desconoce es que si el actual delegado Hugo Eric Flores fue citado a declarar, ya que como se dijo anteriormente, un día antes de su muerte, Samir cuestionó al funcionario sobre la termoeléctrica en un foro público.

En una entrevista con Radio Fórmula, Carmona dijo que “no tenían ningún dato” para decir que el motivo del homicidio esté relacionado con la oposición a la termoeléctrica.

Samir Flores era locutor de Radio Amiltzinko, emisora comunitaria fundada en 2013 
(Fotografía: José Roberto González / Infobae México)
Samir Flores era locutor de Radio Amiltzinko, emisora comunitaria fundada en 2013 (Fotografía: José Roberto González / Infobae México)

A pesar del asesinato de Samir Flores, la consulta de AMLO se llevó a cabo y terminó con un 59.5% de los votos a favor del sí y 40.1% por el no. Según datos oficiales, en total participaron 55 mil 715 personas; sin embargo, en los municipios de Morelos donde atraviesa el megaproyecto fue donde menos participación hubo, esto ante las acciones de resistencia y rechazo que llevaron a cerrar 11 casillas el primer día y siete el segundo.

Desde su toma de protesta como presidente en 2018, hasta el 20 de mayo de 2020, durante el gobierno de AMLO han sido asesinados 30 activistas.

Entre marzo y mayo del año pasado, fueron asesinados: Isaac Medardo Herrera Avilés, el 23 de marzo, en Morelos; Benito Peralta Arias, el 30 de marzo, en el Estado de México; Juan Zamarrón Torres, el 1 de abril, en Chihuahua, y Adán Vez Lira, el 8 de abril, en Veracruz.

AMILCINGO, TIERRA DE LUCHA, VOLCÁN Y ¿UNA TERMOELÉCTRICA?

Amilcingo tiene una característica particular, se encuentra a las faldas del volcán Popocatépetl. En las calles se respira lucha y en las fachadas de las casas pueden verse murales de Emiliano Zapata, denominado como “El caudillo del Sur”, símbolo de resistencia para la lucha campesina.

Los pobladores de Amilcingo se oponen al PIM porque afectaría a unas 80 comunidades nahuas de los estados de Morelos, Puebla y Tlaxcala.

“Sólo a un loco se le ocurriría construir una termoeléctrica en la tierra de Zapata” fueron las palabras con las que, en el año 2014, el ahora presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, condenó la obra en el municipio de Huexca que forma parte del Proyecto Integral Morelos (PIM); “Es como si construyera un basurero en Jerusalén”.

Sin embargo, 8 años después, ahora a la cabeza del Poder Ejecutivo, López Obrador desconoce al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y Agua-Morelos, Puebla, Tlaxcala quien continúa en la lucha por detener los avances del PIM.

El Proyecto Integral Morelos está conformado por tres obras: dos termoeléctricas para la producción de energía eléctrica, un gasoducto que inicia en el estado de Puebla, pasa por las faldas del volcán Popocatépetl y termina en Cuautla, donde se pretende hacer también el acueducto que surtirá a la termoeléctrica de Huexca.

A pesar del asesinato de Flores Soberanes, AMLO dio marcha a la consulta popular sobre el PIM
(Foto: REUTERS/Daniel Becerril)
A pesar del asesinato de Flores Soberanes, AMLO dio marcha a la consulta popular sobre el PIM (Foto: REUTERS/Daniel Becerril)

Estas tres obras se han presentado como una oportunidad para la entidad en materia de desarrollo económico. Los diferentes gobiernos, por ejemplo, han destacado que Morelos no produce su propia energía, por lo que los precios de los servicios de electricidad serían abaratados con la presencia de una termoeléctrica. Sin embargo, Samantha César, junto al Frente del que forma parte, en entrevista con Infobae México, denuncia que estas obras son parte de un proyecto extractivista que terminará por beneficiar a empresas transnacionales que tienen interés en la zona.

Por otro lado, también reclaman las afectaciones ambientales que las obras provocarán en la región y los efectos a la salud y la solvencia económica de sus habitantes. Por ejemplo, uno de los resultados de la implementación de una termoeléctrica como la de Huexca es el incremento de la temperatura en el agua que se regresa a las afluentes naturales del vital líquido. Esto no sólo provocará una afectación en la fauna que habita esas afluentes, sino que también afectará a la actividad agrícola que sostiene a varias de las familias del municipio.

Además, la termoeléctrica no utilizará únicamente la fuerza del agua para generar energía eléctrica, sino que se auxiliará de la quema de combustibles fósiles que también contamina el aire, a la vez que contribuirá a la generación de gases de efecto invernadero que provocan el calentamiento de la atmósfera del planeta.

Samir Flores se manifestó en contra de los megaproyectos. (Foto: Cuartoscuro)
Samir Flores se manifestó en contra de los megaproyectos. (Foto: Cuartoscuro)

Samantha también habla de los estudios respecto a los riesgos que implica la construcción de construir un gasoducto a las faldas de un volcán activo. Ella menciona que la actividad sísmica que resulta de la presencia del Popocatépetl pone en cuestión la viabilidad del proyecto, a la vez que coloca en situación de riesgo a las personas que viven cerca de la obra. Según ella, en algunos tramos hay casas que se encuentran a menos de 200 metros del gasoducto.

Respecto al acueducto, Liliana González de la Universidad Autónoma de Morelos, habla de la alteración al territorio hidro social de una obra como la que se tiene planeada. Ella define hidro social como los comportamientos e interacciones que hay al interior de un grupo social en relación con el agua. En específico, ella menciona que la llegada del acueducto llegará a trastocar las gestión colectiva del recurso hídrico que satisface las necesidades de quienes conviven con la cuenca del Río Cuautla.

Por todas las afectaciones ambientales y sociales del PIM, actualmente las diferentes obras se enfrentan a aproximadamente 10 procesos de amparo por los cuales deberían de detenerse. Sin embargo, actualmente la termoeléctrica sigue realizando pruebas. En Huexca, ya se ha identificado la presencia de peces muertos debido a la elevada temperatura del agua como consecuencia del funcionamiento de la termoeléctrica.

La lucha por territorio y agua implica no sólo las tierras cultivables y el recurso para regarlas, sino la capacidad de autodeterminarse como pueblos indígenas, con usos y costumbres, en relación estrecha con la naturaleza y las relaciones sociales en torno a ella. Al final, la lucha por territorio y agua es también una pugna por preservar la vida. De tal manera que al grito de “Samir vive, la lucha sigue” se expresa algo más allá de la exigencia de justicia, ya que, ahí donde avanza la lucha por Amilcingo, avanza también la vida.

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