
Dependiendo de la versión o del lapso que se considere. El 18 de marzo de 2011, entre 28 y 300 personas fueron asesinadas y sus restos desaparecidos en el municipio de Allende, Coahuila.
La masacre en Allende, aledaña a Piedras Negras, inició cuando Miguel Ángel Treviño, el “Z-40″ uno de los líderes de Los Zetas cobró la afrenta de tres de sus operadores en la región, Alfonso Cuéllar, Héctor Moreno y Luis Garza, quienes habían desertado del grupo criminal y huido a Estados Unidos.
PUBLICIDAD
La venganza fue contra los familiares de los operadores del “Z-40″. La Fiscalía General de Coahuila determinó tras varias etapas de investigación que los miembros de Los Zetas se llevaron del viernes 18 al domingo 20 de marzo a al menos a 45 personas.

Según los habitantes, la furia del cártel de la última letra se extendió a Piedras Negras y otros municipios vecinos como Acuña, Nava o Villa Unión y en las próximas semanas asesinaron y secuestraron a decenas de personas
PUBLICIDAD
El periodista y escritor, Diego Enrique Osorno, quien rememora aquella matanza, explica que Héctor Pérez Iregua fue el primer denunciante de lo que pasó en Allende.
“Héctor estaba en la función de un circo llanero la noche del domingo 20 de marzo de 2011, cuando le avisaron que un comando ‘zeta’ había entrado a la casa de su hermana Alma, casada con Víctor Manuel Garza Garza”.
PUBLICIDAD
Continúa “Salió apresurado del evento y se acercó a revisar con cautela. Desde una esquina presenció el ataque, durante el cual llamó por teléfono a su sobrino Víctor Manuel para avisarle. El joven le dijo que ya estaba enterado y que iba para Piedras Negras a buscar a Miguel y Omar Treviño Morales, a quienes conocía de algunas cacerías a las que habían acudido antaño”.
Osorno explica que el sobrino de Héctor acudió a la búsqueda del líder zeta acompañado por un tipo apodado el “Machín”, quien le pidió que se presentará en el panteón de Allende.
PUBLICIDAD
Héctor desconfió y decidió quedarse. Ese día, además de la de su hermana, supo de otras siete familias completas desaparecidas, todas de apellido Garza, junto con sus bienes que incluían autos de lujo.
Héctor Pérez Iruegas se sumaría poco después a la lista de víctimas de los Zetas. Tras poner la primera denuncia ante las autoridades, desapareció.
PUBLICIDAD

Héctor Moreno Villanueva. El hombre desertó de Los Zetas una semana antes de la masacre de Allende.
El 11 de marzo subió a su esposa Magda y a sus hijos en una camioneta y los mandó con un chófer rumbo a Monterrey. Una hora después se fue él también en la misma dirección.
PUBLICIDAD
No quería que viajaran juntos por si llegaban a capturarlo. Su esposa tenía pocos días de haber dado a luz. Permanecieron en Monterrey, Nuevo León, moviéndose en diversos hoteles y el viernes 18 de marzo, que inició la matanza, se enteraron a distancia de esta.
Héctor aseguró que ninguna de las personas desaparecidas y ejecutadas eran traficantes.
PUBLICIDAD
MÁS SOBRE OTROS TEMAS:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Cómo Martinoli influyó en el apodo de Eduardo Lamazón “Don Lama”
El analista de boxeo será recordado por sus pronósticos acertados en las peleas de box con “la tarjeta de don Lama”

La historia de “El Mencho”: cómo el líder del CJNG se convirtió en uno de los narcotraficantes más buscados en el mundo
Nemesio Oseguera Cervantes dirigió la organización criminal al menos desde el año 2000 y logró expandirlo a la mayoría de los estados de México y a varias ciudades de los Estados Unidos

700 años de Tenochtitlan: cómo un pueblo errante y repudiado se convirtió en el poderoso imperio de América
La fascinante la historia de cómo un puñado de personas con un sueño buscaron su identidad, fueron obligados a vivir en un islote marginal y lograron alianzas poderosas en el continente

La mujer que dobló al sistema y llevó el feminicidio a la SCJN para hacer justicia por su hija, que no se suicidó
La incansable lucha de Irinea Buendía hizo que las autoridades judiciales reconocieran la negligencia del caso de su hija Mariana Lima, pero además la gravedad del problema y las omisiones de las autoridades

David Alfaro Siqueiros en la prisión de Lecumberri: vida y obra del muralista en el “Palacio Negro”
El artista fue detenido acusado de disolución social y del intento de asesinato de Trotski. Esta es la historia poco conocida de su etapa como interno en una de las prisiones más duras en la historia



