Los inversionistas del aeropuerto de Texcoco rechazaron la primera oferta del gobierno.
Los inversionistas del aeropuerto de Texcoco rechazaron la primera oferta del gobierno.

Para cancelar definitivamente las obras del aeropuerto internacional en Texcoco, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador debe recomprar los bonos mediante los cuales la anterior administración federal obtuvo un financiamiento de 6.000 millones de dólares, y modificar las llamadas condiciones de consentimiento.

Por eso, el pasado 3 diciembre lanzó una oferta de recompra de 1.800 millones de dólares para ofrecer a los tenedores de esos bonos 900 dólares en promedio por cada 1.000 bonos.

La oferta, sin embargo, no convenció a los inversionistas que tienen en su poder esos bonos. Por eso, este miércoles el gobierno de López Obrador, a través de la Secretaría de Hacienda, tuvo que mejorar la oferta de recompra en un precio fijo de 1.000 dólares por cada 1.000 bonos, más intereses devengados y no pagados.

La nueva oferta también modificó las condiciones de consentimiento, es decir, los términos del contrato original de compra de esos bonos. Para convencer a los inversionistas, Hacienda ofrece ahora 10 dólares de comisión por cada mil bonos los tenedores que participen en la oferta de recompra.

Hacienda explicó que los tenedores de bonos que acepten esa oferta recibirán la comisión por consentimiento incluida en el precio de recompra.

Esos 10 dólares también se ofrecen a los todos los tenedores de bonos que den su consentimiento a las modificaciones propuestas, aun cuando no participen en la oferta de recompra. Es decir, se quedan con sus bonos, pero consintiendo las condiciones de la nueva administración.

El gobierno de López Obrador afirma que seguir la obra de Texcoco será más caro que recomprar los bonos. (Foto: Especial)
El gobierno de López Obrador afirma que seguir la obra de Texcoco será más caro que recomprar los bonos. (Foto: Especial)

Estas operaciones están a cargo del Fideicomiso del Aeropuerto de la Ciudad de México (MEXCAT), que el anterior gobierno de Enrique Peña Nieto creó para financiar la obra, a través de la empresa pública Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM).

La administración de ese fideicomiso, así como el consejo de administración del GACM, ahora están a cargo de la nueva administración federal, que necesita recomprar los bonos para tener de nuevo la parte de la propiedad de la obra que compraron los inversionistas.

Mejores condiciones

La nueva oferta y la modificación de la solicitud de consentimiento tiene la intención de atender las inquietudes por parte de los tenedores con respecto a los términos y condiciones de los bonos una vez completada la transacción, informó la Secretaría de Hacienda en un comunicado.

La semana pasada el despacho de abogados Hogan Lovells, que representa a un grupo de tenedores de bonos, emitió un comunicado en el que advertía que sus clientes rechazaban los términos de la oferta de recompra y de consentimiento que había presentado el gobierno de López Obrador.

Los abogados afirmaron que los inversionistas que rechazaban esa oferta representaban más de 50% del monto del capital total de 6.000 millones de dólares levantado mediante la emisión de los bonos.

Frente a esto, Hacienda ha mejorado para los inversionistas las condiciones de la solicitud de consentimiento al incluir, por ejemplo, un "evento de incumplimiento" si bajan los ingresos por el cobro de la TUA (el impuesto conocido como Tarifa de Uso Aeroportuario que pagan los usuarios).

Esto porque la anterior administración comprometió el ingreso de ese impuesto para pagar a los tenedores de bonos su inversión en los plazos previstos.

Ahora el gobierno se compromete a compensarlos con ese "evento de inclumplimiento" ante una eventual reducción de la TUA cobrada en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (el actual).

La SHCP añadió que la nueva propuesta invita a los tenedores de bonos a que reaccionen de manera oportuna y la acepten.

Para ello, MEXCAT ampliará el plazo inicial de la oferta y consentimiento para las 5 de la tarde (hora de Nueva York, donde se emitieron los bonos) del 19 de diciembre de 2018, y de igual manera ampliará el plazo de vencimiento hasta el 4 de enero de 2019.

Descartan desventajas

A pesar de estos cambios en la oferta de recompra de bonos, el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Javier Jiménez Espriú, descartó que la cancelación del aeropuerto en Texcoco resulte más cara en comparación con la continuación del proyecto.

Afirmó que estas modificaciones no significan condiciones más ventajosas para los inversionistas. "Finalmente me prestaron un peso, y les estoy devolviendo un peso", dijo.

Javier Jiménez Espriú, secretario de Comunicaciones y Transportes.
Javier Jiménez Espriú, secretario de Comunicaciones y Transportes.

Jiménez Espriú explicó que el dinero para pagar los bonos proviene del mismo fideicomiso, pues los recursos obtenidos a través de la emisión de esos bonos se pidieron de manera prematura.

"Hoy tenemos 125 mil millones de pesos en caja porque las obras del aeropuerto se retrasaron y ese dinero ha producido intereses", afirmó.

Jiménez Espriú explicó  que actualmente las condiciones del contrato mencionan que se detona un evento de incumplimiento si se suspende o cancela la construcción del aeropuerto de Texcoco.

Con esta recompra y los cambios en las condiciones de consentimiento, dijo, se trata de plantear una cláusula que diga que se detona un evento de incumplimiento si se cancela la construcción de un aeropuerto (sería el caso de Santa Lucía), pero que no se refiera a Texcoco.

Las obras del aeropuerto n Texcoco incluían un proyecto de desarrollo urbano.
Las obras del aeropuerto n Texcoco incluían un proyecto de desarrollo urbano.

Añadió que para obtener este cambio de proyecto se ofrece también una prima adicional del 1.0%, es decir, un dólar por cada 100 dólares de bonos, para obtener las condiciones de poder construir en donde sea, con los recursos que se tienen.

Respecto del evento de incumplimiento si baja la TUA, descartó que eso ocurra porque el flujo previsto era de 500 millones de pesos al año y este ha aumentado a 700 millones.

Además, se plantea que el TUA de Santa Lucía (cuando esté construido) y el de Toluca se incorporarán a la masa del TUA que apoyará al pago de la deuda.

"Hoy tenemos un flujo de TUA de dos dólares por cada dólar de deuda en relación con el proyecto y ese no se prevé que pueda disminuir".

El funcionario federal comentó que en caso de que los tenedores no acepten esta nueva oferta "habrá una serie de cuestiones a cumplir que están definidas en los procesos y eso sí sería más caro", dijo.

"Pero tenemos firmes esperanzas de que aceptará el número de personas que tenemos que convencer", concluyó Jiménez Espriú.

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