El padrastro de un menor víctima de pederastía clerical increpó al arzobispo José Luis Chávez Botello por encubrir los abusos de Gerardo Silvetre Hernández, quien fue sacerdote en la comunidad San Ildefonso Villa Alta, localizada en la Sierra Norte del estado de Oaxaca.

Durante la conferencia dominical, Pedro Mendoza se presentó ante el arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera, Chávez Botello, para pedirle que hablara con la verdad. "Usted da discursos de familia, de que hay que mantener la familia", dijo el comerciante, cuya familia se desintegró después del caso de abuso sexual.

El arzobispo lamentó la actitud del padre porque "entorpecía" la "búsqueda de la verdad" cuando no hay "diálogo ni voluntad". Además refirió que el caso ya se ha investigado. "Ustedes saben, nosotros somos abiertos en esto", dijo a los periodistas.

El sacerdote Gerardo Silvestre proyectaba películas pornográficas a menores de edad mientras consumían bebidas alcohólicas, bailaba con ellos y abusó sexualmente de dos niños, aunque el Foro Oaxaqueño de la Niñez (Foni) aseguró que el clérigo en realidad abusó de decenas de niños indígenas de entre 11 y 13 años.

Los hechos ocurrieron en los años 2009 y 2010, cuando Silvestre Hernández fue sacerdote de la iglesia de la comunidades de San Pablo Huitzo, Santiago Camotlán, Santa María Ozolotepec y Sal Idelfonso Villa Alta.

María del Carmen Santos Sandoval, madre de una de las víctimas, interpuso una demanda ante la Procuraduría General de Justicia de Oaxaca, en junio de 2012, por el abuso cometido por el cura. Un año después, el 30 de enero de 2013, las autoridades lo detuvieron.

El juez mixto de primera instancia de Villa Alta, Juan Raúl Anquino, lo encontró culpable y lo condenó a 16 años y seis meses de prisión.

Gerardo Silvestre se encuentra recluido en el Penal de Atlixco, donde se le permite oficiar misa. La PGJ de la entidad también investiga al sacerdote Carlos Franco Méndez por abusar sexualmente de un acólito.

Por los casos de abuso sexual, el director Santiago Mohar Volkow hizo el documental Silvestre, Pederastia clerical en Oaxaca, donde documentó el abuso de más de cien niños en la Sierra Norte de Oaxaca.

De acuerdo con Mohar Volkow, el arzobispo Chávez Botello sabía de los abusos desde 2009, porque siete sacerdotes y tres presbíteros le comentaron de los casos, pero no hizo nada por detenerlos.

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