Alerta por El Niño: cómo impacta el fenómeno en la crecida del río Uruguay y qué proyectan en el Paraná

Las lluvias asociadas al ciclo climático ya forzaron evacuaciones en Corrientes y Entre Ríos, mientras los organismos advierten que el escenario puede agravarse durante los próximos meses

Vista de un río desbordado por lluvias intensas, con árboles y escombros flotando, un rayo en el cielo oscuro y edificios urbanos en las orillas.
El Servicio Meteorológico Nacional prevé un aumento de las precipitaciones en el Litoral y en la zona central del país durante el último trimestre del año.
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El fenómeno de El Niño avanza con una intensidad sin precedentes desde 1950 y ya provoca crecidas, evacuaciones y alertas en las provincias del litoral argentino. El río Uruguay superó los niveles de evacuación en varias ciudades de Corrientes y Entre Ríos, mientras los organismos científicos advierten que lo peor podría llegar entre enero y abril de 2027.

El Instituto Nacional del Agua (INA) confirmó que el río Uruguay marcó 9,14 metros en Paso de los Libres (por encima del nivel de evacuación fijado en 8,5 metros), y 31 personas permanecen alojadas en el Regimiento de Infantería de Monte. En Concordia, la crecida obligó a evacuar preventivamente a entre 12 y 15 familias. La situación varía según el tramo del río: mientras Paso de los Libres ya superó el nivel de evacuación, otras ciudades como Colón y Concepción del Uruguay permanecen en alerta pero sin evacuados.

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El Niño podría ser el más intenso de los últimos años y su pico llega en diciembre

El Niño es un fenómeno climático que ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico se calientan más de lo normal cerca del ecuador. Ese aumento de temperatura modifica la circulación de los vientos y altera los patrones de lluvias y temperaturas en regiones distantes entre sí: en algunas zonas provoca precipitaciones extraordinarias, y en otras sequías. El episodio actual tiene el potencial de ser el más fuerte registrado en las últimas décadas.

Pedro Di Nezio, director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), lo definió con precisión en una entrevista con Infobae: “Este Niño va a entrar a la historia, sin dudas”. El funcionario explicó que los eventos de esta magnitud ocurren aproximadamente cada 30 años y que la intensidad actual es comparable a la del episodio de 1997, uno de los más severos del siglo XX.

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El fenómeno de El Niño registra una intensidad sin precedentes desde 1950 y amenaza con convertirse en el más fuerte de las últimas décadas. (NASA)
El fenómeno de El Niño registra una intensidad sin precedentes desde 1950 y amenaza con convertirse en el más fuerte de las últimas décadas. (NASA)

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipa una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a la normal en el Litoral, Córdoba, sectores de Cuyo, La Pampa, el oeste bonaerense y el noreste de la Patagonia durante el trimestre octubre-diciembre. José Luis Stella, pronosticador del SMN, precisó a Infobae que “en la región del Litoral las probabilidades de lluvias son mayores” y advirtió que las temperaturas máximas podrían ubicarse por debajo de los registros históricos en buena parte del país.

Por otro lado, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estimó que hay más del 90% de probabilidad de que el evento sea muy fuerte entre octubre y diciembre. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) coincidió, y advirtió que el fenómeno podría convertirse en el más intenso desde 1950.

Celeste Saulo, directora de la OMM, señaló: “Las aguas de las que se nutre El Niño presentan las temperaturas más altas jamás registradas. En otras palabras, hay más calor que puede liberarse”. La organización prevé que el pico ocurra en diciembre y que el fenómeno se prolongue hasta febrero de 2027.

Matilde Rusticucci, investigadora del CONICET y profesora emérita del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Universidad de Buenos Aires (UBA), comparó el episodio con antecedentes históricos en declaraciones durante una entrevista exclusiva en Infobae en Vivo: “Este Niño en particular es un Niño muy intenso, mucho más intenso que los últimos Niños intensos que hemos tenido, que provocaron grandes inundaciones en el litoral, en el 98 y el 83”.

Las crecidas ya afectan el litoral y el pico de riesgo podría llegar en abril de 2027

El río Uruguay superó los nueve metros en Paso de los Libres y provocó el alojamiento preventivo de pobladores en dependencias militares. (Facebook: 7Paginas)
El río Uruguay superó los nueve metros en Paso de los Libres y provocó el alojamiento preventivo de pobladores en dependencias militares. (Facebook: 7Paginas)

En Concordia, el río marcó 11,56 metros al 11 de octubre (50 centímetros por encima de la línea de alerta) y las proyecciones anticipan que podría superar los 13 metros la próxima semana, cifra que superaría el nivel de evacuación fijado en 12,50 metros. El intendente Francisco Azcué informó que el municipio mantiene activos los dispositivos de monitoreo y asistencia.

La ciudad se ubica aguas abajo de la represa de Salto Grande, cuyo embalse registraba un nivel de 32,22 metros. Aunque la represa no tiene capacidad para evitar una inundación, puede reducir sus efectos: una de las acciones posibles es elevar el nivel del lago hasta el máximo de 35 metros.

En Colón, el río marcó 7,46 metros y se acercó al límite de evacuación de 7,90 metros, según datos de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). Pese a que las playas quedaron cubiertas de agua, la ciudad no registraba evacuados y alcanzó el fin de semana largo con un 70% de ocupación hotelera. En Concepción del Uruguay, el alerta pasó de verde a amarillo con un registro de 5,42 metros, cuando el umbral de evacuación está en 6,30 metros.

Di Nezio precisó cuándo podrían producirse las inundaciones más graves: “Durante el verano, en enero y febrero, pero los efectos más fuertes de los Niños intensos anteriores se registraron en marzo y abril”, por la acumulación de humedad durante otoño que dificulta que el agua escurra o se evapore.

Agua turbia que fluye sobre una valla de madera e invade una calle de asfalto con árboles y cables de luz al fondo.
El Plan de Coordinación Federal ENOS fortalece el monitoreo de la emergencia a través de la red nacional de radares meteorológicos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Rusticucci explicó el mecanismo que amplifica el riesgo: “Las fuertes lluvias se producen en el noroeste de nuestro país, pero principalmente en el sur de Brasil, donde están las nacientes de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay. Estos ríos acumulan caudal y vienen arrasando todas las costas. Si a eso le sumamos las lluvias locales, la inundación puede ser más grave”.

El río Paraná, por su parte, permanece aún lejos de los niveles de alerta, aunque con tendencia ascendente. Frente a Corrientes, el hidrómetro marcaba 4,98 metros al cierre del 11 de octubre. El INA prevé que podría alcanzar un pico de 6 metros el 20 de noviembre, a 0,50 metros del nivel de alerta. Durante septiembre el caudal del Paraná superó en un 37% el promedio histórico para ese mes.

Científicos proponen medidas de prevención antes de la emergencia

Ante el avance del fenómeno, el gobierno nacional puso en marcha el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, coordinado por la Agencia Federal de Emergencias (AFE) junto con provincias y municipios. Las acciones incluyen el fortalecimiento de los sistemas de alerta meteorológica e hidrológica y la preparación de equipos de rescate.

Di Nezio subrayó que el país cuenta hoy con mejores herramientas que en episodios anteriores: 22 radares meteorológicos instalados a nivel nacional (frente a los 4 que había en 2015), y un proyecto próximo a ejecutarse para modernizar 150 estaciones de medición automática distribuidas por todo el territorio. “La diferencia es entre estar ciego y ver”, resumió.

Vista satelital del planeta con una mancha roja y amarilla en el océano Pacífico frente a la costa occidental de América del Sur.
Los investigadores advierten que la finalización de El Niño puede derivar en una fase de La Niña con sequías prolongadas en la región. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el plano internacional, investigadores de la Universidad de Bristol publicaron en la revista médica The Lancet un plan de cinco medidas para reducir el impacto sanitario de un eventual Súper El Niño. La autora principal, Ruby Lieber, advirtió que existe una necesidad urgente de comprender y medir mejor los riesgos para cada país y cada lugar. El coautor Dann Mitchell señaló: “No podemos permitirnos ignorar este riesgo emergente, que puede tener consecuencias devastadoras, pero anticipables, para comunidades de todo el mundo”.

Entre las recomendaciones del equipo figuran: activar protocolos sanitarios internacionales desde la declaración oficial del fenómeno, apoyar a los gobiernos para implementar sistemas de alerta temprana, ampliar los estudios que distingan el impacto de El Niño del cambio climático, monitorear de forma continua las consecuencias sobre la salud, y evaluar qué medidas generan mayores resultados con los recursos disponibles.

Rusticucci advirtió que el fin del ciclo de El Niño no implica el fin del riesgo climático: “A lo mejor después tenemos sequía”. Y señaló que el cambio climático profundiza la tendencia de largo plazo: “Tenemos que acostumbrarnos a que estos fenómenos, llamemos la tormenta, llamemos olas de calor, se van a quedar más con nosotros, más frecuentemente”. Di Nezio coincidió: después de un Niño intenso, aumenta la probabilidad de que llegue una Niña (la fase opuesta, que genera sequías) que podría durar más de un año.

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