La muerte de Kate Spade (55 años) provocó una verdadera revolución dentro de su familia luego de que su hermana Reta Brosnahan Saffo hablara públicamente sobre el suicidio de la exitosa diseñadora.

Kate Spade tenía 55 años. Decidió quitarse la vida en su apartamento de Nueva York. Tras su muerte, la familia ya protagoniza un escándalo (Getty)
Kate Spade tenía 55 años. Decidió quitarse la vida en su apartamento de Nueva York. Tras su muerte, la familia ya protagoniza un escándalo (Getty)

Es que Brosnahan Saffo indicó que la drástica decisión tomada ayer por Spade "no fue algo inesperado" para ella. ¿Qué quiso decir la mujer con tal afirmación? ¿Era algo previsible? ¿Evitable, quizá?

Las declaraciones de Brosnahan Saffo -de 57 años- provocaron la reacción inmediata de la familia de la diseñadora. "Estamos disgustados y tristes de que en este momento de gran dolor, la hermana de Kate, quien ha sido una extraña para toda la familia durante diez años, haya preferido sobresalir con comentarios sin sustento. Su declaración pinta una imagen de alguien a quien no conocía del todo", indicaron de forma anónima a la revista People.

Kate Spade fue hallada muerta en su apartamento de Nueva York. Junto a su cuerpo dejó una nota dirigida a su hija (Getty Images)
Kate Spade fue hallada muerta en su apartamento de Nueva York. Junto a su cuerpo dejó una nota dirigida a su hija (Getty Images)

La hermana de la afamada modista habló con el diario The Kansas City Star, medio donde emitió las palabras que enfurecieron a los más allegados a la mujer. "A veces simplemente no puedes salvar a las personas de ellos mismos", dijo en comunicación vía correo electrónico Brosnahan Saffo, al tiempo que agregó que Spade había entrado en un cuadro depresivo hacía cuatro años.

La carta completa al diario de Kansas City:

"Diré que esto no fue inesperado por mí. Había volado a Napa y NYC varias veces en los últimos 3-4 años para ayudarla a obtener el tratamiento que necesitaba (hospitalización). Ella siempre fue una niña muy excitable y sentí que todo el estrés/presión de su marca (KS) puede haber cambiado el interruptor donde finalmente ella se convirtió en maníaco depresiva…

Estuve muy cerca de conseguir que hiciera un tratamiento (en el mismo lugar donde Catherine Zeta-Jones acudió para su exitoso programa de tratamiento bipolar). Había hablado con ellos por teléfono (sin decirles exactamente el nombre del paciente). Aceptaron volar, hablar con ella y llevarla con ellos al centro.

Ella estaba lista para ir, pero luego se acobardó por la mañana. Incluso dije que iría con ella y que también sería 'paciente' (le gustó esa idea). Dije que podíamos hablar de todo eso: nuestra infancia, etc. Que podría ayudarla a llenar los espacios en blanco que pudiera tener…

Eso pareció hacerla sentir más cómoda y estuvimos tan cerca de hacer sus maletas… pero al final la 'imagen' de su marca (Kate Spade) fue más importante para ella. Definitivamente estaba preocupada por lo que la gente diría si se enteraban.

El esposo y socio de Kate, Andy Spade, ayudó a convencerla para que recibiera tratamiento, haciendo planes sobre cómo funcionaría y quién cuidaría de su hija, Frances Beatrix, conocida como Bea. 'Nada salió de eso'.

Después de numerosos intentos, finalmente me dejo llevar. ¡A veces simplemente no puedes salvar a las personas de sí mismas! Una de las últimas cosas que me dijo fue: 'Reta, sé que odias los funerales y no los atiendes, pero para mí, por favor, por favor, ¡ven al mío, al menos !'. Sé que tal vez tenía un plan, pero ella insistió en que no lo tenía.

Era una querida personita. Querida, muy amable, divertida. Extrañaré nuestras conversaciones telefónicas de 6-7 horas entre Nueva York y Nuevo México.

Me voy a la cama a llorar".

La carta despertó la furia de la familia, que intentó bajarle el tono a la relación que la mujer aseguraba haber tenido con su hermana dos años menor. Además de hablar con el diario de Kansas City, Brosnahan Saffo también envió un comunicado a la cadena CBS y el diario inglés Daily Mail.

Según fuentes cercanas a la familia, la depresión de Kate se volvió cada vez más profunda una vez que su ex marido le pidiera formalmente el divorcio. Para algunos, ese fue el desencadenante de la decisión final. Lo cierto es que la diseñadora solo se acordó de una persona en su último momento: su hija, a quien le dedicó la última línea que escribió.

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