Senna en acción en el Sudamericano de Karting 1979 en San Juan. Detrás aparece Der Ohanessian. (Crédito: archivo CORSA)
Senna en acción en el Sudamericano de Karting 1979 en San Juan. Detrás aparece Der Ohanessian. (Crédito: archivo CORSA)

Por Darío Coronel

Se cumple un cuarto de siglo de la muerte de Ayrton Senna, quien no llegó a correr en la Argentina como piloto de Fórmula 1. Pero el recordado astro brasileño compitió en la provincia de San Juan, en el Sudamericano de Karting disputado hace cuarenta años. Esta no solo es la historia de aquel inolvidable fin de semana. También se trata de las amistades que el tricampeón de la Máxima gestó con algunos argentinos y por qué esos años fueron claves para su carrera.

Es muy conocida la trayectoria de Senna en la F1. Hasta los que no son amantes del automovilismo saben de ella. Pero, hay gente que tal vez no tiene detalles de su período en el karting, que fue el inicio de su campaña. Sin esta disciplina que es la escuela del deporte motor, no habría llegado tan lejos. Fue su formación. Esa actividad donde en los días de las típicas precipitaciones paulistas le pedía a su padre, Milton da Silva, que lo lleve al Kartódromo de Interlagos para perfeccionar su manejo con asfalto húmedo. Sumado a su talento ahí se explica por qué daba cátedra cuando corría con lluvia. Fue el mejor de la historia en esa condición de pista.

Entre el 6 y 8 de abril de 1979, Senna corrió en San Juan en el Kartódromo de El Zonda, un circuito hecho en una quebrada, con un marco de una belleza sin igual. El trazado para el sudamericano era de 850 metros y la competencia consistió en cuatro clases: por Equipos, que era la sumatoria de puntos de cada nación representada, Individual, la Juvenil y la Stock.
En la división Individual corrió un tal Ayrton da Silva, quien en sus comienzos usaba el apellido paterno.

Senna en el Sudamericano de Karting de 1979 en San Juan. Detalle: las gomas de ese certamen eran nacionales de marca Fliter. (Archivo Henry Martin)
Senna en el Sudamericano de Karting de 1979 en San Juan. Detalle: las gomas de ese certamen eran nacionales de marca Fliter. (Archivo Henry Martin)

El joven de 19 años recién cumplidos, anticipando lo que años más tarde hizo en F1, marcó la pole positions el viernes y fue el único en bajar los 40 segundos por vuelta. Clavó 39s58/100, delante de su compatriota Deccio Bellini que tuvo un crono de 40s19/100. El sábado se corrieron seis series clasificatorias. Y el domingo tres finales donde cada piloto elegía para el cómputo de puntos sus dos mejores carreras. En la primera venció "Da Silva" y fue escoltado Bellini. En la segunda los brasileños invirtieron sus posiciones. En tanto que en la tercera Ayrton tuvo que ingresar a boxes por una masa desplazada y perdió sus chances. Fue una entretenida carrera entre Bellini y el argentino Gustavo Der Ohanessian, quien llegó a tomar la punta, pero también se retrasó porque se le rompió el eje del chasis. El Campeonato Individual quedó para Bellini y "Da Silva" fue subcampeón. En tanto que el Campeonato de Equipos se lo llevó la Argentina.

Senna en el Sudamericano de 1980 en Colonia. El chico que levanta el brazo izquierdo es el argentino Gustavo Der Ohanessian. (Archivo Gustavo Der Ohanessian)
Senna en el Sudamericano de 1980 en Colonia. El chico que levanta el brazo izquierdo es el argentino Gustavo Der Ohanessian. (Archivo Gustavo Der Ohanessian)

La cita cuyana fue una de las dos veces en las que Ayrton corrió en nuestro país. En 1980 vino a competir en una fecha del Campeonato Argentino de Karting en el Velódromo de la Ciudad de Buenos Aires, pero no lo dejaron correr porque no tenía licencia argentina… Pero luego fue invitado por la Asociación Cordobesa de Karting, que organizó un evento internacional para la categoría Seniors en la localidad de Saldan, el 14 y 15 de noviembre de 1981. Abandonó en la primera y tercera carrera. Sin embargo en la restante fue segundo. En la suma de tiempos resultó octavo en la clasificación general. A esa altura Senna ya era campeón de la Fórmula Ford Británica 1.600.

El brasileño siempre recordó y valoró sus años en el karting y en 1993, ya consagrado en la F-1, afirmó que "eran tiempos de competición pura, automovilismo puro. Sin política, sin dinero". Fue el título que siempre quiso y el que nunca pudo conseguir: ser campeón mundial de karting, algo que intentó hasta 1982.

Cena de clausura del Sudamericano 1979. Senna aparece en la punta derecha sonriendo. Sobre la izquierda, el chico que mira hacia la cámara es Henry Martin. (Archivo Henry Martin)
Cena de clausura del Sudamericano 1979. Senna aparece en la punta derecha sonriendo. Sobre la izquierda, el chico que mira hacia la cámara es Henry Martin. (Archivo Henry Martin)

Pero Senna también hizo tanto hincapié en el karting por las relaciones que forjó. Empezó a venderse como profesional y fomentar su carrera. Fueron los primeros pasos para que Ayrton sea Senna. Una vez iniciada su campaña y cuando el tema ya era serio, sus padres dejaron de brindarle apoyo económico. Es que temían por su seguridad. Sin embargo, él siempre mantuvo con firmeza que quería ser piloto y armó su propio camino. Si bien tenía algunos sponsors, para redondear el presupuesto que le permitiera correr los torneos de karting en Sudamérica y en Europa, el brasileño vendía varios elementos que ya no necesitaba.

El motor que Henry Martin le compró a Senna, quien vendía materiales que ya no usaba para costearse su participación en las carreras de kartings. (Archivo Henry Martin)
El motor que Henry Martin le compró a Senna, quien vendía materiales que ya no usaba para costearse su participación en las carreras de kartings. (Archivo Henry Martin)

Y entre sus clientes estaban sus colegas argentinos. Él siempre se sintió muy acompañado por ellos. Nunca olvidó cómo lo trataron y con algunos mantuvo su vínculo hasta entrados los años ochenta, antes de su debut en la F1. Infobae habló con dos pilotos que corrieron contra Senna en los torneos sudamericanos, Henry Martin y el propio Der Ohanessian, quienes contaron cómo era Ayrton y de su amistad.

"Era un chico muy tímido e introvertido. Cuando estuvo esos días acá (en San Juan) nos hicimos amigos. Mi papá le compró uno de sus motores que eran marca DAP y él (Senna) se encargó se seleccionárselo. Hubo mucha gente que me lo quiso comprar y desde ya nunca estuvo ni estará a la venta", afirmó el sanjuanino Martin (53 años), que fue subcampeón juvenil en el sudamericano de 1979.

"Compartimos mucho ese fin de semana y tengo muy presente todo lo que pasó. Ayrton ya se destacaba y se veía muy distinto al resto. Era súper veloz y decía que 'era tan veloz como Gilles Villeneuve'. Pero Senna era un Villeneuve perfecto", agregó el campeón del TC 2000 en 1997 y que también supo ganar en el TC. Hace unos años volvió a su primer amor y compite en karting donde asegura sentirse "como un chico de 14/15 años" y es instructor en la Copa Porsche GT3 Argentina.

"Ya en esos años mostraba su carácter. En el Sudamericano de Colonia (Uruguay) de 1980 fue excluido en la segunda final por un toque. En la entrega de premios dio un discurso adelante de todos y se quejó porque sintió que le habían robado el título. Igual ganó uno de los dos campeonatos que hubo en disputa. Lo que pasaba es que era súper competitivo", asegura Henry.

"Después nos escribimos un par de veces y Ayrton hasta llegó a mandarme una tarjeta de fin de año. Por cosas de la vida se cortó la relación, pero guardo los mejores recuerdos", concluye el cuyano.

En el Sudamericano de Karting de 1980 en Colonia. El papá del piloto argentina Henry Martín, Parrilla y Ayrton Senna. (archivo Henry Martin)
En el Sudamericano de Karting de 1980 en Colonia. El papá del piloto argentina Henry Martín, Parrilla y Ayrton Senna. (archivo Henry Martin)

"Llegamos a tener una buena amistad. Incluso me vendió motores y carburadores. En una oportunidad lo fuimos a visitar con mi viejo a su casa de San Pablo. Luego me pasó a buscar con un auto muy humilde que tenía y fuimos a tomar algo una noche. Era callado, pero una vez que rompía el hielo tenía la mejor onda", recuerda Der Ohanessian (55 años), quien más tarde fue ganador en el TC 2000.

"Para la época tenía un estilo de manejo avanzado ya que iba mucho de costado. Era espectacular, pero efectivo. Nos escribimos hasta su época en la Fórmula 3 Británica (1983) y luego perdimos el contacto".

"Con los que corríamos en karting en esa época nos solemos juntar y a medida que pasa el tiempo valoramos cada vez más el haber corrido contra Senna. Nos sentimos privilegiados, como el que alguna vez jugó al fútbol contra Diego Maradona. Nos imaginábamos que iba a correr en la F1 y que se iba a destacar, pero no que iba a llegar tan lejos. Fue el mejor de la historia", asevera el porteño, que hoy es comisario deportivo en la Comisión Deportiva Automovilística (CDA) del Automóvil Club Argentino (ACA).

Pero hay otro argentino que gestó una relación muy especial con Senna en aquellos años y que el brasileño supo honrar una vez consagrado como tricampeón de F1. Se trata de Marcelo García Lobelos, quien escribía sobre karting en CORSA y hasta fue una especie de "agente de prensa" de Ayrton.
"Lo conocí en el Sudamericano de San José (Uruguay) en 1977. Le hice un par de notas. En Brasil nadie le daba bola… Él tenía 17 años, pero ya era muy profesional y necesitaba que alguien le brinde una mano con la difusión de su campaña. Nos empezamos a escribir cartas y ahí Ayrton me contaba cómo le iba en los torneos en Europa. Hasta que llegó un momento en el que le pregunté si me dejaba publicar su material en primera persona. Me dijo que sí. Así estuvimos hasta 1980", sostuvo el colega.

Senna con García Lobelos, periodista de Corsa, a fines de los 70. (Archivo Marcelo García Lobelos)
Senna con García Lobelos, periodista de Corsa, a fines de los 70. (Archivo Marcelo García Lobelos)

"Era sobrenatural. Cuando se sentaba arriba del auto su concentración era tal que no le importaba nada. Pero también tuvo un corazón enorme y era un pibe muy humilde. Podía ser el más áspero en pista, pero luego tenía una muy buena relación con sus competidores. Abajo del kart era uno más", destacó.

"Él valoró mucho aquella difusión y cuando vino al país en 1991, a pocos días de haber ganado su tercer título en F1, al único medio gráfico que atendió fue a CORSA. Se bajó de su avión personal y nos vimos de inmediato. Pensé que me iba a hablar de F1, pero lo primero que hizo fue preguntarme cómo estaban todos los chicos con los que él había corrido en los sudamericanos de karting. Toda la charla fue sobre aquellos años. Él los tenía muy presente, se acordaba de cada detalle. Luego me invitó a la inauguración de su pista de karting. Cuando fui para allá le devolví toda su correspondencia como gesto de agradecimiento", indicó.

Senna en el Sudamericano de Karting de 1979 en San Juan. Corrió con el número 22. (Archivo Henry Martin)
Senna en el Sudamericano de Karting de 1979 en San Juan. Corrió con el número 22. (Archivo Henry Martin)

Los inicios de su carrera marcaron a fuego al recordado brasileño. Pero también a quienes tuvieron la chance de correr contra él y los que estuvieron cerca. Ese 9 de abril de 1995 en el Autódromo de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez, a todos les hubiese gustado verlo en el cajón número 1 de largada luego de lograr otra pole positions en la F-1. No pudo ser. Por eso los amantes del deporte motor en la Argentina le deben mucho al karting. Gracias a esa actividad Ayrton Senna llegó a correr en nuestro país.

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