Hay muchas maneras de recorrer Art Basel Miami Beach, la muestra de arte contemporáneo más importante de los Estados Unidos. Se puede ir un solo día y agotar, sección por sección, con algunas pausas para reponer fuerzas, ya que 268 galerías son demasiadas. Se puede ir en distintos días y recorrer prolijamente primero Galleries, y de paso Kabinett; luego Nova, luego Survey. Se puede mezclar todo, siguiendo azarosamente el plano según el impulso de la marea de público. También se puede hacer una visita guiada.

Aunque es un costo aparte (USD 30 a USD 50), hay algunas muy interesantes, en particular la que brindan, según criterios individuales, distintos curadores: Curator's Choice. Para el cierre de la edición 2018 de Art Basel Miami Beach, Infobae realizó una de las visitas que la organización prepara con la publicación ArtNexus. Se ofrecían en inglés y en español, y a pedido en mandarín, ruso y alemán.

“Es una pieza curiosa: él nunca usa colores tan vibrantes y fuertes”, dijo la guía Dermis León, frente a una obra del argentino Julio Le Parc en su visita guiada por Art Basel Miami Beach.
“Es una pieza curiosa: él nunca usa colores tan vibrantes y fuertes”, dijo la guía Dermis León, frente a una obra del argentino Julio Le Parc en su visita guiada por Art Basel Miami Beach.

En el pasillo de acceso al sector principal, entre las obras de Joan Miró, Mark Rothko y Pablo Picasso en la galería Helly Nahmad y el (falso) obispo que tomaba confesión entre las paredes doradas con citas de la Divina Comedia ("Por mí se va a la ciudad del llanto / por mí se va al eterno dolor") en la Fondation Beyeler (obra del tailandés Rirkrit Tiravanija), Dermis León, experta en arte de origen cubano residente en Berlín, avisó que no dedicaría su hora a los stands llamativos.

Ella, dijo, mostraría gemas menos visibles, por menores o por polémicas, o por el origen o por los materiales, o por la historia o por el azar, o por mil razones. "Lo espectacular lo van a ver, sin dudas, de todas maneras".

El performer en la obra del tailandés Rirkrit Tiravanija escucha confesión bajo la inspiración del Infierno de la Divina Comedia (Fondation Beyeler)
El performer en la obra del tailandés Rirkrit Tiravanija escucha confesión bajo la inspiración del Infierno de la Divina Comedia (Fondation Beyeler)

La primera escala de esta graduada de las universidades de La Habana, Costa Rica y Bard College, que trabaja como curadora desde 1991 y escribe regularmente sobre arte, fue una escultura de una pionera del arte feminista, Louise Bourgeois. Destacó su materialidad poco convencional, la fuerza de sus temas y las perspectivas diferentes que permitía, a medida que la gente le iba dando la vuelta para mirarlo, el abrazo de la pareja.

La obra de Louise Bourgeois fue la primera parada en la visita guiada por Art Basel.
La obra de Louise Bourgeois fue la primera parada en la visita guiada por Art Basel.

Si alguien no la había escuchado al presentarse, al llegar a la obra de su compatriota Alexandre Arrechea lo repitió, en tono de confesión: "Soy cubana". El artista, que es reconocido en Miami por haber integrado el grupo Los Carpinteros (que dejó en 2013) y cuya obra fue destacada por distintos críticos durante esta edición de Art Basel, le encanta. "Las acuarelas asemejan huellas dactilares de los campos rotulados y parcelados, como una panorámica infinita", las describió.

El cubano Alexandre Arrechea es uno de los nombres latinoamericanos que más resonó en Art Basel.
El cubano Alexandre Arrechea es uno de los nombres latinoamericanos que más resonó en Art Basel.

Elías Sime, una novedad para los chilenos, argentinos y cubanos que tomaban ese tour en castellano, también lo había sido para la curadora. "Lo descubrí acá, me ha fascinado". El artista etíope trabaja con materiales que salen de los desperdicios electrónicos: cables, teclados, chips. "Su obra parece a la vez un tapiz y una vista aérea de una ciudad", señaló León. "Y es sobre todo un comentario social, porque mucha de la basura del mundo va a África".

Elias Sime realiza obras con basura electrónica que parece a la vez un tapiz y una vista aérea.
Elias Sime realiza obras con basura electrónica que parece a la vez un tapiz y una vista aérea.

"Estamos en B-17", dijo de pronto. Algunas de las personas del grupo se habían perdido, demoradas por la enorme cantidad de gente que en el fin de semana descendió sobre el centro de convenciones de la playa. Pronto todos se reunieron, orientados desde los auriculares con que escuchaban los comentarios de la experta.

León se detuvo frente a una obra del chino Xu Zhen, un artista conceptual que se orienta al mercado tanto como lo toma como objeto. "Vanidad, vanidad, todo es vanidad: nos miramos en un espejo", dijo.

Xu Zhen, quien toma el mercado en su doble faz de fin y objeto, fue objeto de selfie en Art Basel.
Xu Zhen, quien toma el mercado en su doble faz de fin y objeto, fue objeto de selfie en Art Basel.

En efecto, la silueta de cada quien se reflejaba en el vidrio oscuro apenas visible, tapado por inscripciones en dorado y plateado, en su vasta mayoría de la colección de lugares comunes —Xu Zhen se considera un detector de clichés— sacados de las redes sociales. Es un punto muy instagrameable de la muestra, y se nota por la cantidad de gente que espera para tomarse una foto.

Por primera vez desde que comenzó esta edición de la feria la curadora logró llegar hasta el final de uno de los pasillos principales: "Es que se me va el tiempo, no sé cómo… Hay tanto tan fascinante, y me entretengo hablando", ironizó sobre ella misma. Al doblar comenzaban los pasillos de Survey, la sección dedicada a muestras individuales de materiales raros de artistas conocidos.

Una vez más, en lugar de ir a lo llamativo —la obra de la polaca Maryan, en este sector—, comenzó por la galería de Sabrina Amrani, quien llevó obra del egipcio Chant Avedissian para su debut en Art Basel. La galerista especializada en arte de Medio Oriente habló sobre el artista que murió hace muy poco a los 66 años.

Una de las obras del egipcio, hijo de refugiados armenios, Chant Avedissian en Art Basel.
Una de las obras del egipcio, hijo de refugiados armenios, Chant Avedissian en Art Basel.

"Todavía es desconocido en Occidente", explicó Amrani ante las obras textiles, que representan la última década del hijo de refugiados armenios en El Cairo, quien antes hizo dibujo, fotografía y pintura. Su reivindicación del arte abstracto en Oriente es algo infrecuente. Hizo un archivo de investigación artística que desafió la apropiación del black square de Kazimir Malevich: "El cuadrado negro está presente en China, en Japón, en arquitectura, en diseño, en moda: es una forma de peso en Oriente", lo citó la galerista.

La galerista Sabria Amrami hizo el elogio del artista egipcio Chant Avedissian en el sector Survey.
La galerista Sabria Amrami hizo el elogio del artista egipcio Chant Avedissian en el sector Survey.

A pocos pasos, también dentro de la sección Survey, León se detuvo e la caseta de la galería Jaqueline Martins, donde está la obra de Regina Vater. Un trabajo de 1981 de la brasileña, "Give me your time", se anticipó a las exploraciones actuales de las postales, ese objeto desvanecido de la vida cotidiana desde la masificación del e-mail.

La brasileña Regina Vater se presentó en la sección especial dedicada a obra individual.
La brasileña Regina Vater se presentó en la sección especial dedicada a obra individual.

La manera en que exploró la imagen femenina for export de Brasil, los estereotipos sobre el país y la Tropicália: mujeres que son parte del paisaje, ondas, curvas, fragmentos de anatomía, siempre sin cabeza.

Una obra de la serie “Tropicália” de Regina Vater, en Art Basel.
Una obra de la serie “Tropicália” de Regina Vater, en Art Basel.

En el stand de Ruth Benzacar —"una de las galerías más importantes de la Argentina", dijo, para ser corregida por entusiastas argentinos que la consideraron la mejor— se detuvo frente al "Traffic Jam" de Leandro Erlich, una obra hecha en arena, adecuadamente para Miami Beach.

Leandro Erlich llevó a Art Basel una pieza con dos elementos de Miami Beach: el tránsito y la arena.
Leandro Erlich llevó a Art Basel una pieza con dos elementos de Miami Beach: el tránsito y la arena.

Para seguir la línea de materiales efímeros, León llevó al grupo hasta la pieza de la cubano-americana Teresita Fernández realizada con pedacitos de carbón incrustados en la pared. Cuando explicó que al finalizar Art Basel la obra se destruye, hubo una pequeña polémica en el grupo: "¿Y no la venden?", preguntó alguien. "¿O venden la foto y mandan el certificado de que uno posee la idea?", preguntó otra persona.

"Acá todo se vende, todo, todo, todo. Pero esta obra se termina con la muestra. Si alguien la compra, la artista va a su casa y la monta", explicó la curadora. De hecho, según los medios de Miami, Fernández tuvo ventas alrededor de USD 250.000 en Art Basel. "Ella últimamente trabaja con materiales efímeros, como el carbón, en este caso. Es un comentario sutil pero fuerte, que crea una poética hermosa. Este comentario efímero, de la obra efímera, del material efímero. La obra de ella es sutil y compleja".

La obra de Teresita Fernandez termina con la muestra: un comentario efímero hecho con un material efímero como el carbón, ilustró la curadora Dermis León.
La obra de Teresita Fernandez termina con la muestra: un comentario efímero hecho con un material efímero como el carbón, ilustró la curadora Dermis León.

Félix González Torres y Teresa Margolles fueron parte de la conversación (él en ausencia, ella con obra) hacia la salida. "Quiero mostrarles un Ai Wei Wei. Es inevitable", dijo León, apurada. "Pero a la vez es una obra muy importante en sí misma". El "Estudio de perspectiva (1995-2011)" muestra una mano con el dedo medio enhiesto ante diferentes paisajes. "Es un estudio de perspectiva, de verdad", argumentó la experta. Uno de esos que se hacen desde el renacimiento, pero no utiliza el neutral dedo pulgar como centro.

El inevitable Ai Wei Wei: un estudio de perspectiva que alza el dedo medio ante el mundo.
El inevitable Ai Wei Wei: un estudio de perspectiva que alza el dedo medio ante el mundo.

Con ese saludo "irreverente, como siempre", de Ai Wei Wei, terminó la visita guiada. León lamentó haber dejado muchas cosas fuera. Nombró a Tiffany Chung, a El Anatsui, los hermanos Haas, Maha Malluh (cuya obra de 996 casetes reciclados llega a comentar), el artista de ascendencia cherokee Jeffrey Gibson y la galería Pace.

"Y los voy a dejar que ustedes exploren. Ahora pueden ir a ver los espectaculares, que se ven por sí solos", agregó, y salió apresurada. Otro grupo la esperaba, en lugar del almuerzo tardío con el que había especulado.

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