Abimael Guzmán (EFE)
Abimael Guzmán (EFE)

La Sala Penal Nacional de Perú sancionó con apercibimiento (llamada de advertencia) al sentenciado fundador de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, por una falta de respeto hacia la procuradora antidrogas Sonia Medina, durante el juicio por el atentado de Tarata que dejó 25 muertos en 1992 y por narcotráfico.

El Colegiado A de esta sala dictó la misma sanción, que los conmina a guardar el respeto a los magistrados, para una decena de dirigentes de la banda armada que son procesados junto a Guzmán, condenado a cadena perpetua por terrorismo, por el atentado de Tarata.

La semana pasada, Guzmán se levantó en medio de una audiencia y le gritó a la procuradora: "¡No sabe con quién se mete, usted!" cuando Medina pidió permiso a la sala para interrogar al actual congresista Marco Miyashiro, quien fue jefe del grupo de inteligencia policial que capturó a la cúpula senderista en 1992.

Guzmán hizo un ademán con la mano, que simulaba una pistola apuntando hacia la procuradora antidrogas, y que fue considerado como una amenaza.

"La cúpula que estaba ahí se molestó. La justificación, a mi entender, es que a ellos se les pueden imputar todo lo que sea terrorismo y no narcotráfico, eso sería contrario a sus fundamentos, pero lo real, y la historia lo tiene registrado así, son los vínculos del narcotráfico y Sendero Luminoso", declaró Medina tras esa audiencia.

Guzmán hizo un ademán con la mano, que simulaba una pistola apuntando hacia la procuradora antidrogas, y que fue considerado como una amenaza (EFE)
Guzmán hizo un ademán con la mano, que simulaba una pistola apuntando hacia la procuradora antidrogas, y que fue considerado como una amenaza (EFE)

La procuradora recordó que la tesis de la Fiscalía es que las fuentes de financiación de las actividades de Sendero entre 1986 y 1995 provenían del dinero del narcotráfico de las zonas selváticas del Huallaga y el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem).

Puso como evidencia a la sentencia por terrorismo y narcotráfico que se dictó contra el cabecilla senderista en el Huallaga, Eleuterio Flores Hala, "Artemio", y la presencia hasta hoy de remanentes de Sendero con vínculos con el narcotráfico en el Vraem.

El juicio intenta establecer la autoría mediata (responsabilidad con dominio del hecho) del atentado de Tarata y el apoyo que Sendero Luminoso brindó a bandas de narcotraficantes desde principios de los años 80 hasta la captura de Guzmán en 1992.

El 16 de julio de ese año, Sendero colocó un vehículo con 400 kilos de dinamita en la estrecha calle Tarata, en el centro del turístico distrito limeño de Miraflores, que, al explotar, destruyó varios edificios y dejó 25 muertos, 155 heridos y 360 familias damnificadas.

Sendero Luminoso fue fundado por Guzmán a finales de los años 70 con el objetivo de destruir el Estado peruano y refundarlo bajo una ideología maoísta, lo que causó un conflicto armado interno que dejó más de 69.000 muertos entre 1980 y 2000, la mayoría a manos del grupo terrorista, según el informe final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación.

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