La central nuclear de Zaporiyia se queda sin conexión eléctrica externa tras nuevo ataque

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Moscú, 8 nov (EFE).- La central nuclear ucraniana de Zaporiyia, la mayor de Europa y bajo control ruso, se ha quedado sin conexión eléctrica externa tras un nuevo ataque contra la red, según informó este domingo la administración de la planta.

La línea de reserva Ferrosplavnaya, que suministra energía para las necesidades de la central, ha sido desconectada tras resultar dañada, señala el comunicado colgado en las redes sociales.

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La nota precisa que la central está ahora alimentada por los generadores auxiliares que funcionan a base de diésel y que permiten refrigerar sus seis reactores y las piscinas de combustible usado.

Al respecto, el personal está tomando todas las medidas necesarias para garantizar el funcionamiento de esos generadores de reserva y, por consiguiente, de sus bloques. "Los niveles de radiación en la central y en la zona colindante se encuentran dentro de la norma", resaltan.

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Las instalaciones reciben electricidad de dos líneas situadas en territorio bajo control ucraniano en la ribera derecha del río Dniéper. Mientras la de Ferrosplavnaya aún funcionaba, la otra, que es la principal, Dnieprovskaya, fue desconectada en marzo pasado debido a un ataque. Por ese motivo, se declaró una tregua en junio, aunque la línea nunca ha llegado a reanudar sus operaciones.

En septiembre pasado, Rusia y Ucrania acordaron otro alto el fuego para permitir reparaciones que devuelvan a la instalación el suministro eléctrico necesario para funcionar con seguridad, informó en su momento el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

El organismo advirtió entonces que la planta podría quedarse sin suministro eléctrico en cuestión de días si se terminaban las reservas de diésel.

El director del OIEA, Rafael Grossi, lleva alertando desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania, en febrero de 2022, del enorme peligro que suponen los combates en las cercanías de instalaciones nucleares como Zaporiyia, que ha sufrido numerosos cortes de suministro eléctrico e incluso explosiones.

Aunque la instalación ya no genera electricidad porque sus reactores se encuentran en parada técnica, sigue requiriendo un suministro eléctrico constante y sistemas operativos para garantizar la refrigeración del núcleo y del combustible nuclear gastado. EFE