Una investigación internacional realizada en Colombia, en la que ha participado el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), ha asociado el deterioro de los vínculos y participación sociales, conocido como fragilidad social, con un mayor riesgo de mortalidad.
El trabajo analizó a 3.213 personas mayores de 60 años residentes en los departamentos colombianos de Antioquia, Caldas, Risaralda y Quindío, los que mayor proporción de población envejecida tienen en el país. Los resultados se detallan en dos artículos publicados en 'BMC Geriatrics' y 'Annals of Geriatric Medicine and Research', respectivamente.
PUBLICIDAD
Las autoras, entre las que se encuentran Maria João Forjaz y Carmen Rodríguez-Blázquez, del Centro Nacional de Epidemiología (CNE-ISCIII), han explicado la fragilidad social poniendo como ejemplo los casos de dos personas de 70 años, ambas con hipertensión y diabetes y residentes en el mismo barrio, pero con diferencias en lo que se refiere a su red social y participación.
Mientras que una participa en un grupo comunitario, se siente respaldada por su familia y percibe que su salud está bien atendida, la otra se ha ido retirando poco a poco de la vida social, sale poco a la calle, siente que nadie la escucha y ha dejado de hacer las cosas que antes hacía sola.
PUBLICIDAD
"¿Cuál de las dos tiene más riesgo de morir en los próximos años? La respuesta apunta a la segunda, no necesariamente por sus enfermedades, sino por algo que no siempre se tiene en cuenta: la fragilidad social", han subrayado las investigadoras.
Según han detallado, la fragilidad social no es lo mismo que estar solo o no tener recursos, sino que alude, en particular, al deterioro progresivo en los recursos, los roles y la participación social de una persona mayor, y existe en paralelo a la fragilidad física.
PUBLICIDAD
Para las personas afectadas, supone la pérdida de su lugar activo en el mundo social, de su capacidad de pedir ayuda y de su sentido de pertenencia.
RIESGO DE MUERTE 18% MAYOR
Según se desprende de la investigación, las personas clasificadas como socialmente frágiles tuvieron un 18 por ciento más de riesgo de morir durante el periodo de seguimiento, que comenzó el 1 de febrero de 2015 y concluyó el 31 de diciembre de 2022. Esta asociación se mantuvo incluso después de considerar el efecto de la edad, el sexo, las enfermedades crónicas y el nivel socioeconómico.
PUBLICIDAD
Los investigadores construyeron un índice de fragilidad social basado en nueve dimensiones, que incluían dependencia funcional, participación comunitaria, voluntariado, apoyo emocional percibido, soledad, salud autopercibida, entre otras.
Las autoras del estudio han señalado que los hallazgos encontrados también afectan a otros países, teniendo en cuenta el creciente envejecimiento de la población mundial y la fragilidad de los sitemas de protección social. Por ello, han instado a incorporar una evaluación rutinaria de fragilidad social para ir más allá de lo físico, poder identificar de forma precoz a las personas vulnerables y diseñar intervenciones adaptadas.
PUBLICIDAD
El equipo encargado del trabajo contó con el liderazgo del investigador de la Escuela Internacional de Doctorado IMIENS de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) Hernán-David García-Botina, y la colaboración de la investigadora de la Universidad de Caldas (Colombia) Carmen-Lucia Curcio y Amaia Calderón-Larrañaga, del Instituto Karolinska (Suecia).
La investigación se realizó en el marco de una estancia predoctoral de la Escuela Internacional de Doctorado del Instituto Mixto IMIENS (UNED-ISCIII), con financiación del ISCIII y colaboración de la Red RICAPPS y el proyecto ENCAGES-CM.
Últimas Noticias
Más de 400 estudiantes latinoamericanos han pasado por la Universidad de Cantabria en los últimos cursos

Polifônica presenta 'Deserto', su reinterpretación de la obra y vida del escritor Roberto Bolaño, en Vitoria-Gasteiz

Melania Trump recibirá próximamente en la Casa Blanca a "representantes" de Rusia y Ucrania
