Ginebra, 2 nov (EFE).- La violencia en el norte de Etiopía, donde se recrudecen los enfrentamientos entre el Ejército y grupos rebeldes, está empujando al frágil sistema sanitario "al borde del coalpso", advirtió este lunes el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus.
"Los hospitales se enfrentan a una escasez de personal sanitario, medicamentos y equipos; los servicios de ambulancia están gravemente limitados; y la inseguridad dificulta la entrega de suministros médicos esenciales a algunas zonas", indicó Tedros en su cuenta oficial en X.
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El experto etíope también calificó de "profundamente inquietantes" las informaciones sobre ataques contra civiles como el que la semana pasada causó la muerte de al menos 16 personas, incluidos niños, en un campo de refugiados de la región septentrional de Ahmara.
En otro ataque en la vecina región de Tigré, "varias personas habrían muerto cuando intentaban conseguir alimentos", denunció Tedros, cuya familia es originaria de esa zona.
"Aunque estos son los incidentes más recientes, los ataques con drones y las víctimas civiles se han convertido, trágicamente, en algo habitual en distintas partes de Etiopía", destacó el máximo responsable de la OMS.
El Ejército de Etiopía combate a grupos rebeldes en el norte del país después de que el rebelde Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT) anunciase el pasado 23 de septiembre una "guerra defensiva" en esa región.
Desde entonces, las fuerzas federales han logrado rápidos avances, especialmente en Tigré, aunque también se han registrado combates en otras zonas, por la reciente formación de una alianza de grupos rebeldes y opositores que incluye al FPLT, al movimiento nacionalista amhara Fano y al Ejército de Liberación Oromo.
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El conflicto aviva los temores al estallido de una nueva guerra de gran escala, similar a la que entre 2020 y 2022 enfrentó al FPLT y al Gobierno federal y en la que murieron al menos 600.000 personas, según la Unión Africana (UA). EFE