El diario independiente 'Novaya Gazeta' anuncia su cierre a causa de una "operación coordinada" del Gobierno ruso

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El diario ruso independiente 'Novaya Gazeta', referente del periodismo crítico en el país durante más de tres décadas, ha anunciado este viernes que pondrá fin a todas sus actividades el próximo 9 de noviembre, después de años de presiones y medias contra su equipo por parte de las autoridades rusas, que lo incluyeron en su lista de "agentes extranjeros" a principios de septiembre.

"Nos han matado", comienza el comunicado de despedida difundido por la redacción, que ha atribuido directamente su desaparición a la actuación del Gobierno ruso y de los servicios de Inteligencia rusos. "El 9 de noviembre apagaremos las luces de nuestra casa, donde hemos vivido durante 30 años, desconectaremos los servidores y nos marcharemos. El periódico ha desaparecido. Las autoridades y los servicios de inteligencia rusos han obligado al equipo editorial a cesar sus operaciones", señala el texto.

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La dirección del medio ha denunciado que el cierre es consecuencia de una serie de actuaciones destinadas a impedir su continuidad, entre ellas la pérdida de licencias de publicación, el bloqueo de sus plataformas digitales, la confiscación de su imprenta, además de aludir a los procedimientos administrativos abiertos contra sus responsables y a la retirada de sus fuentes de financiación.

En este sentido, el equipo de redacción ha asegurado que, coincidiendo con la notificación de desalojo de sus sede, también ha sido desactivado el sistema de recaudación de aportaciones económicas por parte de sus lectores: "Nos han privado de cualquier fondo. Completamente", han lamentado.

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La cabecera rusa ha presentado estas medidas como parte de una "operación coordinada" y ha rechazado que las entidades bancarias hayan actuado por iniciativa propia. "Son normas externas, establecidas por el aparato estatal represivo, por funcionarios del FSB (Servicio Federal de Seguridad) que se han infiltrado en todas las organizaciones", continua el comunicado, que acusa a estos organismos de comportarse como si "consideraran al país de su propiedad".

'Novaya Gazeta' ha subrayado el progresivo deterioro de las condiciones para ejercer el periodismo desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania, en febrero de 2022, y ha denunciado un endurecimiento de la legislación que ha permitido recuperar la censura y limitar la cobertura informativa de los acontecimientos relacionados con el conflicto.

"Nos hemos visto privados de la oportunidad de informar sobre los acontecimientos más importantes y trágicos de nuestro tiempo", recoge el escrito, que añade que las restricciones terminaron extendiéndose a prácticamente todos los ámbitos de la vida.

A esta situación se han sumado la revocación de su registro como medio de comunicación, lo que impide el ejercicio legal de su actividad, y la persecución de sus profesionales. La redacción ha destacado así que varios periodistas se han visto obligados a abandonar Rusia y que numerosos trabajadores y colaboradores han sido incorporados al registro de "agentes extranjeros".

El pasado septiembre, esta última medida alcanzó a toda la plantilla editorial, así como a más de un centenar de periodistas y autores vinculados a la publicación.

La situación de este medio se enmarca en una larga trayectoria de amenazas y represalias contra sus trabajadores. Fundado en 1993, el diario ha perdido a seis profesionales asesinados por motivos políticos o por su labor periodística, según recuerda en su despedida.

'Novaya Gazeta' --cuyo redactor jefe, Dmitri Muratov, ganó el Premio Nobel de la Paz en 2021 junto a la periodista filipina Maria Ressa por contribuir a la libertad de expresión-- suspendió sus actividades en marzo de 2022 ante las advertencias de las autoridades de no haberse registrado en la lista de agentes extranjeros.

Posteriormente, parte del equipo editorial lanzó un nuevo proyecto en Europa. En 2023, las autoridades declararon que las actividades de 'Novaya Gazeta Europa' eran indeseables en Rusia y también, en el mismo año, incluyeron a Muratov en la lista de agentes extranjeros, por lo que Sergei Sokolov asumió la dirección del periódico.