La pugna por el distrito 14 de Florida pone a prueba el poder republicano en el estado

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Miami (EE.UU.), 28 oct (EFE).- La batalla electoral por el distrito 14 de Florida en el área metropolitana de Tampa se ha convertido en una pieza esencial en la lucha por el control de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, al erigirse en uno de los pocos reductos demócratas en un estado clave reconvertido en bastión republicano.

La actual congresista Kathy Castor defenderá el escaño demócrata frente al republicano Mike Beltrán, en una contienda que los sondeos perfilan muy reñida.

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Después de casi dos décadas en el cargo, Castor afronta una de sus reelecciones más complicadas debido al nuevo mapa electoral aprobado por el gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, que rediseñó el distrito 14 y lo dejó con solo un tercio de su electorado anterior.

Ubicada en la bahía de Tampa, esta circunscripción pasó a englobar una zona predominantemente republicana con el nuevo diseño, lo que aumentó las opciones de victoria de los conservadores.

No obstante, la encuesta más reciente, publicada por la universidad privada Emerson College, otorga una ventaja de cinco puntos a Castor.

El debate de campaña ha estado centrado en el encarecimiento del coste de la vida, la escalada en los seguros de vivienda tras las recientes temporadas de huracanes o el choque ideológico en materia migratoria y de derechos reproductivos.

Beltrán, un abogado que ejerció seis años en el Congreso estatal de Florida, ha centrado su discurso en la disciplina presupuestaria, la contención del gasto federal o el refuerzo de la seguridad en las fronteras, mientras que Castor confía en retener el respaldo del electorado latino apelando a la bajada en los precios de los medicamentos y la protección de las coberturas sanitarias para las familias de clase trabajadora.

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El distrito 14 incluye importantes núcleos latinos como Ybor City, cuna de la comunidad hispana e inmigrante de la región, además de una creciente población de origen puertorriqueño y latinoamericano en Tampa.

Es, además, uno de los siete escaños de Florida que el Partido Demócrata mantiene en la Cámara de Representantes, frente a los 20 del Partido Republicano y uno vacante.

Mantenerlo es fundamental para la causa demócrata, que desea arrebatar al Partido Republicano el control de la Cámara de Representantes y del Senado en las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre, lo que reduciría el poder del presidente estadounidense, Donald Trump.

Los republicanos llegan a estas elecciones con una mayoría de 218 a 214 escaños en la Cámara de Representantes, con dos asientos vacantes y un legislador independiente. También cuentan con mayor representación en el Senado, en una batalla que se prevé aún más reñida que la de la Cámara Baja.

Florida ha experimentado una metamorfosis política en las últimas décadas, al pasar de ser un estado bisagra a inclinarse en cada elección por el Partido Republicano.

En las últimas tres elecciones, el estado votó por Trump, quien tiene su residencia oficial en Palm Beach, una localidad en el sureste de Florida.EFE