La Embajada de China en Reino Unido ha rechazado el último informe semestral del Gobierno británico sobre Hong Kong al considerar que contiene valoraciones injustificadas sobre la región administrativa y constituye una intromisión en los asuntos internos chinos, lo que ha llevado a Pekín a declarar su "firme oposición" al documento y a presentar una protesta formal ante las autoridades británicas.
En respuesta a las preguntas de los periodistas sobre este informe, un portavoz de la legación diplomática china ha acusado al Ejecutivo británico de utilizar reiteradamente este tipo de publicaciones para cuestionar la situación en Hong Kong. Según ha señalado, Reino Unido "ha falsificado repetidamente los llamados informes semestrales", con los que, a su juicio, interfiere de manera grave en cuestiones que corresponden exclusivamente a China.
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El representante diplomático ha defendido que la Declaración Conjunta Sino-Británica tuvo como principio esencia la restitución de la soberanía china sobre Hong Kong y ha sostenido que el acuerdo no concede a Londres competencias para intervenir en la región tras el traspaso de soberanía.
En este sentido, ha subrayado que el marco constitucional y jurídico que regula la administración de Hong Kong desde su devolución a China se fundamenta en la Constitución china y en la Ley Fundamental de Hong Kong, y no en la citada declaración bilateral.
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"Reino Unido no tiene soberanía, ni derecho a gobernar, ni derecho a supervisar Hong Kong", ha afirmado el portavoz, que también ha negado que el país europeo disponga de autoridad o legitimidad para intervenir en los asuntos de la región, haciendo hincapié en que el período de dominio británico "desapareció hace mucho tiempo".
CHINA RECLAMA EL FIN DE LAS PUBLICACIONES BRITÁNICAS
En la misma línea, Pekín ha insistido en, desde que Hong Kong volvió a formar parte de China, las cuestiones relativas a su territorio y administración son competencia exclusiva de las autoridades chinas.
Por ello, el Gobierno chino ha instado a Reino Unido a abandonar lo que ha calificado de "mentalidad colonial" y a respetar tanto la soberanía nacional como el ordenamiento jurídico vigente en Hong Kong.
La petición incluye el cese de la publicación de los informes semestrales británicos sobre la región y el fin de cualquier actuación que China considere una injerencia en sus asuntos internos. "China insta a Reino Unido a abandonar su mentalidad colonial, respetar la soberanía de China, respetar el Estado de derecho en Hong Kong", ha concluido el portavoz.
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PEKÍN DEFIENDE EL MODELO DE 'UN PAÍS, DOS SISTEMAS'
Así las cosas, la Embajada china ha reivindicado los resultados del modelo de 'un país, dos sistemas' desde la reincorporación de Hong Kong al territorio chino, al asegurar que su aplicación ha cosechado un reconocimiento generalizado.
Según el portavoz, la región cuenta ahora con garantías de seguridad y un sistema basado en el Estado de derecho, una administración que ha mejorado de forma significativa y una situación e estabilidad social. También ha destacado la evolución favorable del entorno empresarial, el desarrollo sostenido de la economía y la protección legal de los derechos y libertades de los residentes.
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En relación con el funcionamiento de la Justicia, el representante de Pekín ha defendido la independencia de las actuaciones judiciales de la región administrativa especial de Hong Kong en los procedimientos vinculados a la Ley de Seguridad Nacional y ha citado como ejemplo los casos del disidente hongkongés Jimmy Lai y la organización Alianza de Hong Kong, que durante años convocó la tradicional vigilia en recuerdo de la masacre de Tiananmen, sobre los que --ha reiterado-- no deben producirse injerencias externas.
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