Guatemala despide a exfiscal asesinado entre rituales mayas, salsa y pedidos de justicia

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Ciudad de Guatemala, 20 oct (EFE).- El exfiscal anticorrupción guatemalteco Juan Francisco Solórzano Foppa, asesinado el pasado sábado por al menos dos sicarios, fue enterrado este martes acompañado por decenas de personas que le dieron el último adiós entre rituales indígenas, claveles, salsa y pancartas exigiendo justicia.

"La lucha sigue y sigue", subrayó mientras acompañaba el féretro Silvia Solórzano Foppa, la madre del jurista de 43 años, uno de los emblemas de la lucha contra la corrupción en Guatemala por sus labores en las últimas dos décadas en la Fiscalía y en el ente recaudador de impuestos, la Superintendencia de Administración Tributaria.

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A Solórzano Foppa lo acompañaron durante el velatorio y el entierro de este martes los cascos de socorrista que utilizó cuando formó parte de los Bomberos Municipales. Precisamente por ello, el traslado del féretro desde la capilla donde fue velado hasta la Plaza de la Constitución, donde recibió un homenaje, fue en un vehículo de bomberos.

"Nos quitaron a Fopppa, pero nacimos miles de Foppa" y "Su valentía dejó huella" son algunos de los mensajes que se apreciaban en las pancartas sostenidas en alto por los ciudadanos mientras que mujeres indígenas mayas recorrían con el sahumerio un féretro agolpado de coloridas flores.

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Tampoco faltó en su despedida una camiseta del Barcelona, equipo al que admiraba, y la música de salsa que le gustaba, como 'Pedro Navaja' de Rubén Blades y Willie Colón.

"Juan Francisco nos ha representado con letras mayúsculas", añadió la madre del abogado, cuya familia se ha caracterizado históricamente por defender los derechos humanos en Guatemala.

Solórzano Foppa fue asesinado el pasado sábado por la mañana frente a uno de sus hijos cuando jugaba al fútbol en un complejo deportivo público a pocos kilómetros del centro de la Ciudad de Guatemala.

El exfiscal contaba con agentes de la Policía Nacional Civil para su seguridad debido a su papel años atrás en la Fiscalía, donde encarceló a docenas de pandilleros. Sin embargo, los policías no repelieron el ataque armado, perpetrado por al menos dos sicarios, de acuerdo a medios locales.

En el lugar, las autoridades encontraron al menos 57 casquillos de bala y hasta el momento no hay sospechosos ni detenidos, tras la liberación el pasado domingo de dos jóvenes señalados de cometer el crimen por falta de pruebas.

Por su parte, el tío del fallecido, Julio Solórzano Foppa, dijo a EFE esta mañana que el asesinato fue "ejecutado por gente muy profesional" y que el homicidio es de carácter "político".

De igual manera, el tío del exfiscal expresó que han estado en contacto con el presidente del país, Bernardo Arévalo de León, quien les dijo que "agotarán todos los recursos" para encontrar a los autores materiales e intelectuales del asesinato.

Por último, Julio Solórzano Foppa recordó que su sobrino tenía como enemigos a pandilleros "por meter a la cárcel a sus líderes" y también recalcó que cuando estuvo al frente del ente recaudador de impuestos "obligó a que los ricos pagaran impuestos".

El abogado asesinado también cobró notoriedad por liderar la inteligencia criminal en investigaciones de alto impacto en la Fiscalía —incluidos peritajes clave en el caso 'La Línea' que forzó la renuncia del mandatario Otto Pérez Molina en 2015— y por asumir en 2022 (ya como abogado privado) la defensa del periodista encarcelado José Rubén Zamora Marroquín.

Su muerte llega solo unos días después de afirmar en redes sociales que mercenarios de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos realizaron recientemente un operativo en el este de Guatemala para intentar detener a un presunto narcotraficante de alto perfil, en un ataque bajo investigación que dejó ocho muertos.

Varias organizaciones han solicitado al Gobierno de Guatemala esclarecer el crimen, incluida Human Rights Watch, que este martes calificó como "ataque aterrador" su muerte a manos de sicarios.