Eritrea rechaza las acusaciones de agresión de Etiopía y la culpa de buscar la guerra

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Nairobi, 9 oct (EFE).- Eritrea rechazó este viernes las acusaciones de agresión por parte de la vecina Etiopía y culpó a su vez a Adís Abeba de llevar a cabo "una guerra de agresión" contra Asmara, en medio de temores de que la contienda en el norte etíope de Tigré se convierta en un conflicto regional.

"El régimen etíope lleva más de tres años librando, en la práctica, una guerra de agresión no provocada contra Eritrea", dijo en su perfil de la red social X el ministro eritreo de Información, Yemane Gebre Meskel.

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Esto "supone una violación flagrante de los principios fundamentales del Derecho Internacional y de la Carta de la ONU, que prohíben la amenaza o el uso de la fuerza contra la soberanía y la integridad territorial de otro Estado miembro", añadió.

Meskel publicó este mensaje un día después de que el ministro de Exteriores de Etiopía, Gedion Timothewos, pidiera la "retirada inmediata" del territorio de Tigré de las tropas de Eritrea, país al que Adís Abeba acusa de apoyar al rebelde Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT).

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En una reunión con la vicesecretaria general de la ONU, Amina J. Mohammed, Gedion informó sobre la "continua agresión" de Eritrea sobre territorio etíope, según un comunicado.

Pero Yemane acusó al primer ministro etíope, Abiy Ahmed, de haber declarado "esencialmente una guerra de agresión contra Eritrea" durante una intervención ante el Parlamento etíope en octubre de 2023, al anunciar su intención de obtener "acceso soberano al mar, mediante negociaciones si es posible y por la fuerza si es necesario".

"La obsesión histérica por el mar Rojo también debe considerarse en el contexto de intenciones previas de librar una guerra de invasión contra Eritrea", destacó el ministro eritreo, al asegurar que Adís Abeba había intentando convencer al FPLT para colaborar en esa supuesta invasión.

Yemane también acusó al país vecino de haber invocado la ocupación israelí de los Altos del Golán sirios como ejemplo para sus ambiciones sobre el puerto eritreo de Assab.

Este intercambio de acusaciones llegó después de que, el pasado miércoles, las Fuerzas de Paz de Tigré (FPT), milicia formada por disidentes del FPLT y aliada ahora del Ejército etíope, denunciaran la entrada de tropas eritreas en Tigré, algo también reportado por el Proyecto de Datos de Ubicación y Eventos de Conflictos Armados (ACLED, en inglés).

Eritrea y Etiopía rompieron sus relaciones este 1 de octubre en una escalada de tensiones tanto por las declaraciones de Adís Abeba sobre recuperar el acceso al mar Rojo como por las acusaciones vertidas sobre Asmara respecto a su apoyo financiero a grupos rebeldes etíopes, algo que el Gobierno eritreo niega.

Durante el pasado fin de semana, las fuerzas federales arrebataron al FPLT el control de la capital tigrina, Mekelle, después de que este grupo confirmara el sábado la salida de la ciudad de su Gobierno insurgente.

Adís Abeba ha logrado rápidos avances en Tigré -región fronteriza con Eritrea- desde que, tras meses de escalada y bombardeos recurrentes con drones, estallaran fuertes enfrentamientos con el FPLT, que anunció una "guerra defensiva" el pasado 23 de septiembre.

A esa situación se suma la formación de una alianza de siete grupos rebeldes y opositores —que incluye al FPLT— para derrocar al Gobierno de Abiy y establecer un Ejecutivo de transición "inclusivo".

Estas acciones avivan los temores al posible estallido de una nueva y devastadora guerra como el conflicto que enfrentó entre 2020 y 2022 al FPLT y el Gobierno etíope, en el que murieron al menos 600.000 personas, según la Unión Africana (UA). EFE