San José, 04 oct (EFE).- El obispo nicaragüense desnacionalizado Silvio Báez, muy crítico con el Gobierno que copresiden los esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo, alertó este domingo sobre la codicia y la ambición de poder en los Gobiernos totalitarios.
En su homilía desde una iglesia en EE.UU., el líder católico a quien el fallecido papa Francisco ordenó dejar Nicaragua en 2019 por razones de seguridad, afirmó que "cuando la codicia se adueña de nuestro corazón, nos volvemos egoístas e insensibles, capaces de recurrir incluso a la violencia con tal de conservar y aumentar los propios bienes".
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El jerarca exiliado advirtió que "en los poderes totalitarios, esta codicia se convierte en política de Estado y se manifiesta en múltiples formas de corrupción: la confiscación de bienes, la complicidad con el narcotráfico y el lavado de dinero, el otorgamiento arbitrario de concesiones mineras y el saqueo de los recursos naturales y de los fondos públicos en beneficio de unos pocos".
"¡Convierten la viña de todo un pueblo en finca de unos cuantos!", lamentó el religioso, para quien "casi siempre, el afán de poseer va acompañado de otro veneno: la ambición de poder".
Utilizando la parábola de los viñadores, Báez dijo que los poderes totalitarios, para apoderarse de la viña, "recurren a la arbitrariedad y se imponen con violencia".
El obispo alertó que "cuando el deseo enfermizo de poder domina a las personas, surgen los tiranos, que no aceptan ningún límite a su poder ni dudan en convertir en ley sus oscuros y desquiciados caprichos".
El pasado 1 de septiembre, la Asamblea Nacional nicaragüense, controlada por el sandinismo, aprobó en primera legislatura -de dos necesarias- una reforma constitucional que prohibiría competir en elecciones a personas que el Estado considere "traidores a la patria", además de extender de seis a siete años los mandatos de los cargos de elección popular.
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Ortega, un exguerrillero sandinista de 80 años que gobierna el país desde 2007, es la persona que ha ostentado más tiempo el poder en Nicaragua, con 30 años. Coordinó una Junta de Gobierno de 1979 a 1985 y presidió por primera vez el país de 1985 a 1990. EFE